Talking Heads – La sostenibilidad se adapta al nuevo paradigma

El panorama global está asistiendo a un cambio importante en las estrategias de sostenibilidad, impulsado por las presiones políticas y la realidad económica. En esta nueva edición del podcast, Alexander Bernhardt, director global de análisis sostenible, nos explica cómo la sostenibilidad está evolucionando y adaptándose a este nuevo contexto.

Los últimos meses han sido complicados, ya que las medidas en materia de sostenibilidad se han visto sometidas a una gran presión. Junto a Daniel Morris, estratega jefe de mercado, Alexander repasa los últimos acontecimientos. Señalan también algunos aspectos positivos, a medida que la sostenibilidad va evolucionando y adaptándose al nuevo paradigma.

También puedes escuchar el podcast y suscribirte a Talking Heads en YouTube, Spotify o a través de tu plataforma habitual.

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Grabación del podcast Talking Heads con Alexander Bernhardt sobre la sostenibilidad y la inversión sostenible

Daniel Morris: Hola, y bienvenidos al podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management. Nuestro podcast ofrece a los inversores una visión y un análisis en profundidad de las cuestiones que realmente les interesan. En este episodio hablaremos sobre la sostenibilidad y la inversión sostenible. Soy Daniel Morris, estratega jefe de mercado, y hoy me acompaña Alex Bernhardt, director global de análisis sostenible. Bienvenido, Alex, y gracias por participar en el podcast de hoy.

Alex Bernhardt: Gracias, Daniel. Es un placer para mí estar aquí.

DM: Alex, creo que estamos viviendo una época en la que parece imposible aburrirse. Podemos decir sin temor a equivocarnos que se han superado las expectativas de todo el mundo en casi todos los ámbitos. En los últimos meses, esta realidad ha afectado especialmente a cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, que es tu área de competencia.

Están pasando muchas cosas en el mundo y estamos asistiendo a numerosos cambios políticos que afectan a la sostenibilidad y a la inversión sostenible. ¿Qué efectos crees que está teniendo todo esto en todo el mundo?

AB: No cabe duda de que, en los últimos seis meses, han ocurrido muchas cosas en el ámbito normativo. Desde la perspectiva de la sostenibilidad, no todos estos cambios han tenido unos resultados positivos en términos medioambientales o sociales.

Una de las cuestiones que ha tenido mayor repercusión entre los profesionales del segmento de la sostenibilidad se refiere a las medidas adoptadas por la Agencia estadounidense de Protección del Medioambiente destinadas a desregular las emisiones de carbono o a que dichas emisiones dejen de considerarse un agente contaminante. Ello echaría por tierra muchos de los esfuerzos normativos realizados durante las últimas décadas para intentar abordar las emisiones de carbono en Estados Unidos. Las medidas de desregulación siguen en marcha, pero no cabe duda de que no van en la dirección adecuada en lo que se refiere a la acción climática.

La nueva ley fiscal estadounidense también ha tenido ciertas consecuencias en la Ley para la Reducción de la Inflación, ya que ha puesto fin a algunas de las políticas de energía limpia que se consideraban beneficiosas para la trayectoria de la energía limpia en Estados Unidos.

En Europa también se están tomando medidas destinadas a la desregulación. La Unión Europea está evaluando activamente ciertas propuestas que buscan simplificar el Reglamento Europeo de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), la Directiva relativa a la presentación de información sobre sostenibilidad por parte de las empresas (CSRD) y el resto de las normativas europeas en materia de sostenibilidad con el fin de aumentar su eficiencia.

Sin embargo, existe cierta preocupación por las posibles consecuencias que pueden tener en el ámbito de la sostenibilidad algunas de estas medidas de desregulación. Por lo tanto, podríamos decir que la actuación en materia de sostenibilidad que tiene lugar actualmente en los mercados desarrollados está sometida a una gran presión.

DM: Nos has hablado sobre los numerosos cambios que se están produciendo en el frente normativo y sobre las leyes aprobadas en este ámbito, sobre todo en Estados Unidos. Es probable que lo que más haya preocupado a los mercados y a los inversores en los últimos meses hayan sido los aranceles a la importación estadounidense. Tras el conocido como Día de la Liberación, el pasado 2 de abril, aumentó el temor a que la imposición de dichos aranceles tuviera un impacto muy negativo en la tasa de crecimiento del PIB en todo el mundo. ¿Cómo valorarías las consecuencias de los aranceles en el ámbito de la sostenibilidad?

AB: Creo que, en lo que respecta a la sostenibilidad, la situación es bastante similar a lo que ocurre en el ámbito económico. Los aranceles tienen múltiples efectos en diversas direcciones. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, los aranceles no son del todo negativos, ya que tienen el potencial de generar muchos resultados positivos en términos medioambientales y sociales.

Por ejemplo, la imposición de aranceles podría favorecer la reducción de las emisiones de carbono derivadas del transporte marítimo e incluso podría reducir el consumo si la gente decidiera comprar menos, lo que también suele tener un efecto favorable sobre el nivel de emisiones.

También podría revitalizar las economías nacionales y la creación de empleo en el mercado local, ya que volverían al país algunas de las instalaciones manufactureras que habían sido objeto de deslocalización en las últimas décadas. Por su parte, podría generar ventajas propias de la economía circular y hacer que los ciudadanos intentaran reciclar o reutilizar más y reducir el nivel de residuos.

Los aranceles podrían también favorecer el aumento de la inversión nacional por parte de los gobiernos. Todos estos efectos podrían resultar favorables en términos de sostenibilidad.

Pero también tenemos la otra cara de la moneda. La relocalización también podría traducirse en un aumento de las emisiones como consecuencia de la interrupción de las cadenas de suministro. Por ejemplo, no toda la fabricación nacional es tan eficiente como la que se realiza en el extranjero.

Los aranceles también podrían aumentar la desigualdad y el desempleo al trasladar los puestos de trabajo a otras jurisdicciones. El efecto neto es siempre difícil de evaluar.

También están surgiendo algunos riesgos para la transición hacia la energía limpia como consecuencia de los aranceles. Por ejemplo, gran parte de la producción de energía limpia en los mercados desarrollados procede de los mercados en vías de desarrollo y tiene un coste más bajo, gracias a las eficiencias de fabricación y de costes laborales que se han ido logrando en las últimas décadas. Si los aranceles encarecieran o dificultaran el acceso a estas partes del proceso de producción, sí que podríamos decir que están afectando a la expansión de la energía limpia.

También existe la posibilidad de que se interrumpa la cooperación global. Los contra aranceles y todo tipo de medidas en torno a la competencia económica pueden dificultar la cooperación entre los distintos países, lo que podrían provocar un efecto negativo.

Todo lo que he comentado nos sirve para ilustrar que los aranceles pueden tener efectos positivos y negativos. Para aquellos inversores que buscan empresas con potencial para impulsar soluciones sostenibles y con unos modelos operativos más orientados hacia la sostenibilidad es muy importante llegar a entender cuál es el impacto de los aranceles en su segmento empresarial concreto. Los inversores deben analizar la situación y trabajar con las empresas para entender mejor cómo pretenden abordar el impacto del aumento de los aranceles.

En términos generales, yo diría que aquellas organizaciones que ya sitúan en contextos de proximidad sus procesos de fabricación o de abastecimiento de productos o que cuentan con cadenas de suministro más diversificadas podrían verse menos afectadas por el aumento de los aranceles.

Al igual que podría ocurrir con aquellas empresas que ya han planteado y planificado ciertos proyectos de energía limpia y que registran una rentabilidad positiva sobre la inversión no solo en términos financieros, sino también medioambientales. Este tipo de empresas podrían estar en una posición más favorable, ya que ya han comenzado a construir o tienen previsto iniciar estos proyectos de energía limpia. Estos son solo un par de ejemplos de cómo los aranceles deben tenerse en cuenta a la hora evaluar la inversión en sostenibilidad.

DM: Me parece muy útil que hables tanto de las ventajas como de los inconvenientes de los aranceles, porque muchas veces no tenemos en cuenta que ciertas partes de la economía o ciertos tipos de trabajadores pueden verse favorecidos por ellos. El mensaje que solemos oír es que el libre comercio es bueno siempre y para todos, y eso no tiene por qué ser así. El libre comercio tiene ventajas e inconvenientes. Y los aranceles, igual: tienen ventajas e inconvenientes. Somos nosotros los que tenemos que valorar cuáles serán. Todo esto suena bastante complicado, no parece un análisis sencillo. Cuando piensas en el futuro, ¿qué posibles consecuencias positivas se te ocurren?

AB: En las últimas semanas hemos visto una corrección al alza en la cotización de muchas empresas de energía solar tras la aclaración realizada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en relación con la nueva ley fiscal y su impacto en la Ley para la Reducción de la Inflación. En mi opinión, la positiva reacción del mercado a dicha aclaración del Tesoro se debió a que el impacto era menos negativo de lo que se había pensado, lo que ha provocado una corrección de la cotización de las compañías y los sectores afectados. Creo que parte de la incertidumbre derivada de la dirección política está comenzando a disiparse, lo que está favoreciendo a los precios de las acciones.

Por lo tanto, incluso en el marco del actual contexto de inestabilidad, podemos asistir a ciertas aclaraciones que pueden resultar positivas y que pueden ofrecer oportunidades para que los mercados inviertan en soluciones climáticas, a pesar de la elevada incertidumbre política.

DM: Alex, voy a pasar a resumir los aspectos más importantes de lo que nos has comentado. Los últimos tiempos han sido difíciles, ya que los cambios que se han producido en la legislación y la normativa han complicado la situación para los inversores interesados en la sostenibilidad y la inversión sostenible.

No obstante, si pensamos concretamente en el impacto de los aranceles, has comentado que podríamos ver algunos efectos positivos. Por ejemplo, podría registrarse una reducción de las emisiones de carbono, fruto de la relocalización y de la reducción del transporte marítimo. Cuando nos has hablado sobre las perspectivas futuras, has señalado que, tras las fuertes fluctuaciones que ha experimentado la confianza de los inversores en los últimos meses, estás comenzando a ver una cierta corrección en la cotización de ciertas empresas medioambientales a medida que los inversores van valorando la situación y dándose cuenta de que podría no ser tan negativa como habían pensado.

Alex, muchas gracias por acompañarme en el episodio de hoy.

AB: Muchas gracias, Daniel. Ha sido un placer.

DM: Pues así terminamos otro episodio de Talking Heads. Si desean más información sobre sostenibilidad e inversión sostenible, no duden en ponerse en contacto con BNP Paribas Asset Management o consultar nuestro sitio web BNP Paribas Asset Management – España Inversor profesional – BNPP AM. También puedes escuchar el podcast y suscribirte a Talking Heads en YouTubeSpotify, o a través de tu plataforma habitual. Han escuchado el podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management conmigo, Daniel Morris, y Alex Bernhardt, director global de análisis de sostenibilidad. Nos vemos la próxima semana. Hasta entonces, cuídense.

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