Replantéate la renta variable a través de la tecnología y la innovación

Los mercados de renta variable global han repuntado con fuerza en los últimos dos años, impulsados por el descenso de los tipos de interés, la fortaleza inesperada de la economía americana, el avance de la inteligencia artificial (IA) y la innovación tecnológica. No obstante, el ritmo de este impulso es insostenible y los cambios de régimen político, la inestabilidad geopolítica, la incertidumbre económica y la disrupción han desencadenado episodios de inseguridad. Dicho esto, la volatilidad da pie a oportunidades.

Aunque gran parte de las recientes ganancias de la renta variable se han concentrado en la tecnología americana y la IA, las perspectivas de crecimiento están cambiando en numerosos sectores y regiones. Combinar perspectivas diversas y un análisis en profundidad permite identificar a empresas innovadoras con capacidad de aguantar la volatilidad. La clave consiste en buscar a los líderes de crecimiento del mañana.

La cuestión de la valoración

Los mercados de renta variable llevan más de dos años protagonizando un repunte sostenido. Ya solo en 2024, el índice MSCI World ganó un 19,2%1. Este rally fue motivo de euforia, llevando a ciertos mercados a descontar un entorno excesivamente optimista, y a algunos inversores a considerar innecesario diversificar sus carteras.

Impulsadas por el entusiasmo en torno a la IA, las 7 Magníficas se anotaron el grueso de estas ganancias. El crecimiento significativo de estas empresas de megacapitalización condujo a niveles históricos de concentración del mercado. En febrero de 2025, por ejemplo, las 10 acciones de mayor tamaño del S&P 500 representaban en torno a un 35% de la capitalización bursátil del indicador2. Este nivel superó los alcanzados durante la burbuja puntocom de finales de los años noventa, y como es natural ha sembrado temores de un posible reventón inminente.

La diferencia es que, esta vez, los precios hinchados se han visto respaldados por un aumento paralelo de las expectativas de beneficio, lo cual ha mantenido inalterados los múltiplos de valoración. En 2000, el ratio precio/beneficio (PER) de las acciones de mayor tamaño llegó a 60, mientras que a comienzos de 2025, el PER de 30 para las empresas más destacadas era comparable al del conjunto del mercado3. Sin embargo, por sostenibles que puedan parecer las valoraciones, el mercado nunca es inmune a los factores capaces de afectar a las perspectivas de beneficio futuro.

¿Un futuro macroeconómico clemente?

A comienzos de 2025, el panorama macro benigno no se perfilaba como un catalizador de volatilidad bursátil a corto plazo. El consenso apuntaba a un aterrizaje suave de la economía global, con un retorno de la inflación a los niveles objetivo, un crecimiento razonable de las grandes economías y relajación monetaria por parte de los bancos centrales (si bien a ritmos diferentes). Tal escenario se consideraba positivo para la renta variable, que históricamente ha mostrado una buena evolución en entornos de recortes de los tipos de interés.

Sin embargo, una serie de riesgos ocultos cambiaron por completo el panorama. A finales del primer trimestre, tres factores clave condujeron a un giro de 180 grados en los pronósticos de consenso:

  • Creciente preocupación en torno a las perspectivas de la economía americana.
  • Un cambio potencialmente histórico en Alemania en materia de política fiscal y financiación europea.
  • Señales de una respuesta más convincente por parte de las autoridades chinas.

La preocupación en los mercados en torno a la política inconstante de Washington y su impacto sobre el crecimiento estadounidense ha erosionado la creencia en el excepcionalismo americano. Al mismo tiempo, la incertidumbre en torno a la intermitencia de los aranceles aplicables a los principales aliados y socios comerciales del país se ha visto exacerbada por el malestar en torno al impacto de los recortes en el sector público sobre el empleo y la renta de los consumidores.

Pese a estar bajo control, la inflación está lejos de ser dócil: los aranceles y una caída del paro podrían reavivar fácilmente estas presiones. El crecimiento fuera de EE.UU. podría batir a unos pronósticos muy pesimistas, sobre todo en Europa, donde Alemania (su principal economía) por fin parece hacer frente a sus obstáculos cíclicos y estructurales. La economía china podría estar abordando los problemas arraigados en el mercado inmobiliario, mitigados por un considerable estímulo gubernamental. Por su parte, la economía americana (que ha superado con creces a otros mercados desarrollados en los últimos años) podría no ser capaz de aguantar su reciente ritmo de crecimiento, al tiempo que surgen dudas entre los inversores en torno al marco de política y la toma de decisiones de la nueva administración.

El entorno economico deberia respaldar a la renta variable

Hasta el primer trimestre de 2025, los inversores se concentraron en el potencial de crecimiento, tal vez sin considerar lo suficiente ciertos riesgos. Como hemos visto, los ajustes a la baja de las previsiones económicas y la perspectiva de recortes de tipos por parte de los bancos centrales pueden hacer mella rápidamente en el sentimiento inversor. Cuando la volatilidad reaparece, no obstante, viene acompañada de oportunidades para los inversores experimentados.

Un giro geográfico diverso

La fluidez del panorama geopolítico resulta compleja. Más allá de las tensiones en torno a Ucrania, Israel y Taiwán, un foco significativo en este ámbito es la administración Trump y los contornos generales de sus objetivos.

En un principio, la renta variable estadounidense mostró una buena evolución tras las elecciones, reflejando las ventajas asumidas de las políticas tributarias y de desregulación de la nueva administración. Se anticipaba que la agenda proteccionista estimularía la demanda doméstica a través de iniciativas de repatriación de procesos productivos, aranceles y apreciación del dólar. No obstante, el remolino de anuncios de política desde la investidura del presidente Trump ha llevado a muchos a cuestionar la fiabilidad de EE. UU. como socio comercial, dejando a los inversores con problemas para digerir las posibles implicaciones para los mercados financieros. La consecuencia ha sido una mayor volatilidad e incertidumbre en torno a las acciones americanas, al surgir dudas en torno a la política y la toma de decisiones de Washington.

En este entorno, algunos inversores han vuelto la mirada a los mercados europeos. Junto a la incertidumbre en torno al rumbo de EE. UU. y a cierta reasignación preventiva de activos a efectos de diversificación, la política estadounidense ha llevado abruptamente a los mercados a mirar a Europa con otros ojos. Ahora, los inversores detectan potencial de un giro radical de la política económica. Espoleada por la manera en que EE. UU. está tratando pactos de defensa históricos y su cambio de política respecto a Ucrania, Alemania contempla de repente relajar restricciones fiscales firmemente arraigadas. Esto podría traducirse en un mayor gasto en defensa, mayores inversiones en infraestructura y un aumento de la financiación regional. De materializarse (algo ni mucho menos seguro en este momento), una nueva dinámica europea con una mayor concentración en el gasto en defensa y una mejora de las condiciones comerciales podría ser beneficiosa para empresas de todo el continente.

Motores temáticos resilientes

En un entorno de condiciones cambiantes, creemos que los inversores deberían replantearse su exposición a la renta variable, concentrándose quizá en temas de inversión con motores de crecimiento resilientes con independencia de los acontecimientos a nivel mundial.

La tecnología innovadora sigue siendo capaz de trastocar completamente cadenas de suministro y prácticas de negocio existentes. Pese a las ya enormes ganancias registradas por las compañías tecnológicas, todo apunta a que la aplicabilidad amplia de la inteligencia artificial (IA) aún impulsará la innovación y la destrucción creadora en los próximos años. La adopción de la IA tiene potencial de impulsar los beneficios en un amplio abanico de sectores, entre ellos la salud, la educación, la logística y la movilidad. Dicho esto, el lanzamiento del modelo de IA chino DeepSeek sembró nuevas dudas en torno a las valoraciones de los gigantes tecnológicos y el predominio estadounidense en el ámbito de la IA, un oportuno recordatorio de que el desarrollo tecnológico no es ni mucho menos lineal.

La capacidad de impulsar el cambio a través de la innovación no reside exclusivamente en el sector tecnológico. Los avances en técnicas de cirugía robótica, nuevos métodos de liberación de fármacos y descubrimientos de codificación genética están transformando la prestación y la distribución de servicios sanitarios. Junto a la ampliación de la infraestructura tradicional, nuevas soluciones están ganando tracción; unos sistemas hídricos sometidos a enormes presiones, por ejemplo, están siendo revitalizados por sistemas de riego inteligente, monitorización de calidad y el seguimiento de uso y fugas.

Las empresas de pequeña capitalización pueden ser un vector prometedor para sacar partido a oportunidades de innovación, ya que muchas de ellas operan en nichos de mercado. Por ejemplo, la “carrera armamentista” de la IA no solo está impulsando los ingresos de las 7 Magníficas, sino también los de muchas compañías menos conocidas en áreas como equipamiento, software, industria, materiales e incluso suministro público.

Un aspecto particularmente relevante para los inversores es que las oportunidades impulsadas por la innovación pueden ser sorprendentemente diversas y resilientes, al abarcar múltiples regiones, sectores y mercados finales.

Canalizando oportunidades en innovación

Si bien es cierto que el panorama de la renta variable puede haber mejorado, la volatilidad es una constante en los mercados globales. En tal entorno, la oportunidad radicará en identificar a las empresas impulsoras del crecimiento y con capacidad para prosperar ante cualquier desafío en los mercados.

En BNP Paribas Asset Management analizamos múltiples puntos de vista para distinguir entre la señal y el ruido e identificar los verdaderos motores del cambio. De esta manera, tratamos de canalizar las oportunidades propiciadas por este mundo cambiante hacia rentabilidades sostenibles a largo plazo para nuestros clientes.

[1] https://en.wikipedia.org/wiki/MSCI_World.

[2] Fuente: https://www.spglobal.com/spdji/en/index-family/equity/us-equity/#overview. Hoja de datos con fecha 28 de febrero de 2025.

[3] https://www.bnpparibas-am.com/en-gb/professional-investor/portfolio-perspectives/talking-heads-watch-out-concentration-risk-ahead/.

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