PUNTOS CLAVE
• La ausencia de restricciones de las estrategias de rentabilidad absoluta en deuda aporta flexibilidad para generar niveles positivos de rentabilidad ajustada al riesgo sean cuales sean las condiciones de mercado.
• La gestión activa de la duración se ha convertido en un aspecto esencial, ya que la volatilidad de los tipos de interés determina de manera creciente la evolución de la renta fija.
• Evitar las restricciones impuestas por un índice de referencia permite a las gestoras explotar oportunidades en todos los sectores, vencimientos y divisas.
• Combinar diversificación y un posicionamiento dinámico es crucial para preservar el capital y capturar oportunidades en mercados inciertos.
Los giros recientes en los mercados globales de renta fija exigen un replanteamiento de los enfoques de inversión en la clase de activo. En un entorno de volatilidad e incertidumbre, la flexibilidad es esencial.
El aumento de las tensiones geopolíticas ha creado turbulencias para los inversores en renta fija. La interacción entre el crecimiento económico, la inflación y la política monetaria sigue siendo difícil de predecir, y el deterioro de las balanzas fiscales de muchos países y regiones no ha hecho más que exacerbar esta incertidumbre.
No obstante, segmentos como la deuda pública muestran una volatilidad relativamente baja, mientras que los activos con diferencial continúan cotizando en valoraciones elevadas. Anticipamos una subida de los niveles de dispersión, a medida que el consumo y el mercado laboral en EE.UU. se deterioran más si cabe y ponen a prueba el apetito de los inversores por el riesgo.
Los enfoques que ofrecen flexibilidad y selectividad podrían ganar relevancia en tal entorno, y es aquí donde las estrategias de rentabilidad absoluta pueden ser de ayuda. A diferencia de los fondos de deuda tradicionales, cuyo éxito se mide respecto a un índice de referencia, estas estrategias suelen asignar capital de manera dinámica en todo el espectro de la renta fija. Tienden a concentrarse en la preservación del capital, con menos correlación y un mejor perfil de riesgo/rentabilidad que los segmentos de deuda tradicionales.
Argumentos a favor de las estrategias de deuda sin restricciones
Con su asignación dinámica del capital entre diferentes regiones, sectores, vencimientos y divisas, el enfoque flexible y sin restricciones de estas estrategias permite al equipo de inversión posicionarse en base a sus perspectivas sobre las condiciones del mercado y sus expectativas a corto, medio y largo plazo.
Al no estar vinculadas a un tipo de instrumento o índice de referencia específico, gozan de libertad para buscar valor en todo el universo de la renta fija. Gracias a sus rangos de duración flexibles, pueden posicionarse para beneficiarse de subidas o caídas de los tipos de interés, o del ensanchamiento o compresión de los diferenciales de crédito.
Las ventajas potenciales para los inversores son considerables. Los enfoques globales sin restricciones suelen tener poco solapamiento con las estrategias de renta fija tradicionales, con lo que pueden aportar una diversificación significativa al inversor, tanto en sus tenencias de deuda como en el conjunto de sus carteras. Esta diversificación puede ayudar a elevar la resiliencia de la estrategia a lo largo del ciclo de mercado, al abrir múltiples flujos de renta potenciales, limitar sus caídas y aportar rentabilidad positiva incluso durante periodos turbulentos. Al mismo tiempo, con su gestión activa del riesgo, las estrategias de rentabilidad absoluta están bien situadas para preservar el capital inversor a lo largo del ciclo.
Gestión del riesgo de duración
Dado que las estrategias de renta fija de rentabilidad absoluta no están obligadas a mantener asignaciones predefinidas en ciertos tipos de instrumentos o en un índice de referencia específico, pueden tener una exposición estructural limitada al riesgo de tipos de interés.
Su posición neutra suele ser de cero riesgo de duración (sensibilidad a cambios en el precio del dinero), y desde este punto de partida, los gestores pueden optar por sobreponderar o infraponderar la deuda pública global, en función de su evaluación de las condiciones de mercado.
Los gestores de estrategias de rentabilidad absoluta en deuda también combinan posiciones largas y cortas (en este último caso empleando instrumentos derivados) para optimizar su exposición a áreas específicas del mercado de renta fija y proporcionar protección frente a caídas. Esto puede ayudar a disminuir la volatilidad de las rentabilidades a largo plazo.
Acceso al amplio universo de la renta fija
A diferencia de las estrategias confinadas al crédito o a los bonos soberanos, los enfoques de inversión en deuda de rentabilidad absoluta son capaces de aprovechar flujos de renta en todo el universo de la renta fija.
Las titulizaciones hipotecarias (MBS) de agencias estadounidenses son un buen ejemplo de un activo pasado por alto por las estrategias de deuda más tradicionales, pero capaz de añadir mucho valor a las carteras de los inversores. Estos instrumentos tienen una calidad crediticia elevada, al estar respaldados por el gobierno americano, y sus valores pueden fluctuar debido al riesgo de pago anticipado. Representan una porción significativa del mercado de deuda global, con lo que la clase de activo ofrece una gran liquidez. Al mismo tiempo, generan flujos de renta poco correlacionadas con la rentabilidad de otros sectores de renta fija, lo cual los convierte en una excelente fuente de diversificación en el marco de estrategias de rentabilidad absoluta en deuda.
En los últimos años, los MBS de agencias de EE.UU. han aportado mayores rentabilidades al vencimiento (TIR) que la deuda corporativa americana con grado de inversión, y con menores niveles de riesgo de crédito. Esto representa una oportunidad atractiva para gestores que desean ver bien remunerado el riesgo que corren.
El valor de los conocimientos y la experiencia globales
Las estrategias de renta fija de rentabilidad absoluta disponen de numerosas herramientas para gestionar el riesgo y la volatilidad a fin de aportar rentabilidades estables a lo largo del ciclo. Los gestores pueden alterar su exposición al riesgo de crédito, de duración y de divisa en base a su interpretación de los desarrollos del mercado, sin estar obligados de manera alguna a invertir en sectores concretos. Esto les permite responder con rapidez y adoptar una postura más defensiva cuando las condiciones muestran señales de deterioro.
No obstante, gestionar con éxito tales estrategias requiere una profunda comprensión de un amplio abanico de sectores y condiciones macroeconómicas. En BNP Paribas Asset Management contamos con equipos de renta fija global cuyo análisis y perspectivas nos ayudan a identificar qué áreas del mercado muestran el mejor binomio de riesgo y rentabilidad en cada momento. Estas amplias competencias, que incorporan análisis de valores individuales y modelos de riesgo, nos permiten responder de manera ágil, rápida y flexible a cambios en los mercados, o incluso anticiparnos a ellos. A su vez, esto nos ayuda a gestionar el riesgo, preservar el capital y aprovechar oportunidades.
En los últimos meses, por ejemplo, hemos elevado la exposición a la deuda pública (y con ello la duración de la cartera) en países donde consideramos que los mercados han pecado de pesimismo descontando subidas de los tipos de interés. También hemos posicionado las carteras para beneficiarnos del aumento de pendiente de la curva de tipos que prevén nuestros equipos de análisis debido a nuevas medidas expansivas por parte de la Reserva Federal estadounidense.
En deuda corporativa, creemos que los bonos con diferenciales estrechos (y con ello valoraciones elevadas) son vulnerables a una oleada de ventas, pero estamos preparados para aprovechar oportunidades individuales si vemos que dicho diferencial entre la TIR del bono y la tasa libre de riesgo comienza a ensancharse.
Otro tipo de certidumbre
La inflación elevada y el lento deterioro del mercado laboral en EE.UU. han provocado un alto grado de incertidumbre económica, exacerbada por las tensiones geopolíticas y la fricción en el comercio internacional. Nuestra expectativa es que la volatilidad aumentará a lo largo de 2026. Las certidumbres que han caracterizado a la inversión en renta fija en el pasado (como por ejemplo su correlación negativa con la renta variable) se ponen cada vez más en duda. En este contexto, los inversores deben replantearse su exposición a la clase de activo para tener en cuenta el nuevo entorno y mantener la resiliencia de sus carteras.
Las estrategias de rentabilidad absoluta ofrecen un enfoque flexible y consciente del riesgo presumiblemente idóneo para las condiciones de mercado tanto actuales como previsibles en el futuro próximo. La capa adicional de diversificación y resiliencia que aportan a una cartera puede jugar un papel esencial en las asignaciones en renta fija de los inversores, con lo que no deberían pasarse por alto.
Fuente: BNP Paribas Asset Management, 2026.
En el momento de redactar este artículo el 16/2/2026, el conflicto de Oriente Medio no ha justificado cambios significativos en nuestras perspectivas macroeconómicas base ni en nuestras recomendaciones de inversión. Para seguir nuestro análisis sobre los asuntos que impactan a los mercados, visita: Actualidad de Mercado
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