Megatendencias: oportunidades de inversión a largo plazo

Las megatendencias globales son temáticas de inversión con un horizonte de varias décadas con importantes consecuencias para la sociedad, la economía y los inversores. Estas megatendencias están impulsando una gran cantidad de nuevas oportunidades de inversión a largo plazo en una amplia variedad de sectores y clases de activos. Hemos identificado cuatro grandes megatendencias que, en nuestra opinión, serán las que tengan una mayor influencia en el futuro.  

La innovación tecnológica, en áreas como la inteligencia artificial, la protección del medioambiente, la evolución del contexto demográfico y la complejidad del escenario geopolítico: estas son, para nosotros, las megatendencias globales que están impulsando el futuro.

Se trata de temáticas de inversión a largo plazo con un horizonte de varias décadas que tendrán importantes consecuencias, dada su gran influencia en la sociedad en su conjunto y en el contexto macroeconómico. Están generando una gran cantidad de nuevas oportunidades de inversión a largo plazo en una amplia variedad de sectores y clases de activos, y es probable que determinen el comportamiento de los inversores en los próximos años.

Estos cambios fundamentales y generalizados están redefiniendo nuestro marco estratégico de inversión, y nos ayudan a orientar nuestra visión de la sociedad, la economía mundial y los mercados financieros.

Aunque se trata de tendencias muy amplias, que abarcan múltiples temas y subtemas, hemos identificado cuatro grandes áreas que, en nuestra opinión, serán las que tengan un mayor impacto económico: 

  • Demografía: cambios en las características, creencias y comportamientos de la población mundial.
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  • Innovación: cambios en nuestro entorno, en el contexto profesional y en la vida diaria gracias a los avances tecnológicos.
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  • Medioambiente: alteraciones en nuestro hábitat físico, principalmente el cambio climático.
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  • Geopolítica: desarrollo de leyes, reglamentos y normas que regulan la interacción entre los países y entre los Estados a escala mundial.  

A continuación, analizamos los factores que impulsan estas cuatro megatendencias y explicamos por qué consideramos que presentan un importante potencial de inversión a largo plazo.

Demografía: tendencias intergeneracionales

Los cambios demográficos afectan profundamente a las tendencias de inversión y crecimiento económico a largo plazo. El mundo ha experimentado tres grandes cambios demográficos a lo largo del último siglo: un rápido crecimiento de la población, que ha pasado de menos de 2.000 millones de personas a más de 8.000 en menos de cien años, la mejora de la esperanza de vida en todos los grupos de edad y la disminución de la tasa de fertilidad, especialmente en las economías desarrolladas.

En la actualidad, las poblaciones de las economías desarrolladas están mucho más envejecidas y, en muchos casos, están destinadas a reducirse en las próximas décadas. África se convertirá en el último motor del crecimiento demográfico mundial y albergará a la población joven del planeta. Aproximadamente el 90% de las personas que entrarán a formar parte de la clase media mundial serán asiáticas.

Esta división entre las poblaciones jóvenes y envejecidas tiene importantes consecuencias en la economía y la inversión. La tendencia de longevidad ofrece una interesante oportunidad de inversión. Según los datos, en los países de la OCDE se jubilarán unos 179 millones de personas en los próximos diez años. El envejecimiento de la población aumentará la demanda de servicios sanitarios y de soluciones de planificación de la jubilación, mientras que la rápida urbanización y el aumento de la clase media impulsarán el desarrollo de infraestructuras y el consumo.

Por otra parte, en las próximas décadas asistiremos a una masiva transferencia de riqueza, lo que podría tener un profundo impacto en los mercados financieros.

La identificación de los cambios demográficos es esencial para aquellos inversores que buscan oportunidades de inversión en diversos sectores, desde la salud y los bienes inmuebles, a los mercados de consumo y el sector financiero.

Innovación: más allá del sector tecnológico 

La innovación tecnológica avanza a un ritmo extraordinario. La transformación digital está por todas partes. La tecnología está aumentando la precisión y la eficiencia en una gran variedad de sectores, mientras que los avances logrados en ámbitos como la inteligencia artificial, la biotecnología, la energía renovable y la automatización están revolucionando los sectores tradicionales y creando nuevos mercados.

La inteligencia artificial está destinada a superar al resto en lo que respecta al alcance de su impacto socioeconómico. La inteligencia artificial generativa, que, entre otras cosas, puede crear y producir texto, imágenes y vídeo, ha desatado una ola de inversión e innovación que no hace más que crecer.  Según la consultora McKinsey, esta tecnología podría aportar billones de dólares en valor a la economía mundial[i]

Los usos y efectos de la inteligencia artificial, en el marco de una disrupción tecnológica más generalizada, marcan una de las mayores oportunidades potenciales de inversión a largo plazo en su diseño e infraestructura, así como en un gran número de sectores. Áreas como la computación en la nube, la automatización, la robótica o el «internet de las cosas» están transformando el mundo que nos rodea. Estas temáticas están respaldadas por tecnologías fundamentales como los semiconductores, la ciberseguridad, la conectividad móvil y la energía renovable.

La innovación puede reforzar la productividad a escala mundial y el crecimiento económico a largo plazo. Las compañías que invierten en investigación y desarrollo en estos ámbitos están bien posicionadas para aprovechar oportunidades que impulsen la productividad y aborden los problemas a los que se enfrenta el mundo actual.

Medioambiente: el futuro de la energía limpia y el capital natural 

El cambio climático, con los consiguientes problemas relacionados con las temperaturas extremas y la humedad, la escasez de alimentos y el aumento del nivel del mar, hará que algunas zonas resulten inhabitables y podría agravar los conflictos y la propagación de enfermedades infecciosas. Para alcanzar un escenario de cero emisiones netas será necesaria una transformación completa de la economía.

La transición energética exige una reconfiguración de toda la red de suministro eléctrico; este proceso ya está en marcha, y se prevé que, en 2030, las energías renovables representen casi la mitad de la generación mundial de electricidad. Dicha transición ofrece numerosas oportunidades de inversión, en los ámbitos de la energía renovable, los materiales sostenibles y la eficiencia energética. A escala mundial, la inversión anual en energía limpia tendrá que triplicarse de aquí a 2030 hasta los 4 billones de dólares, con el fin de alcanzar el objetivo de cero emisiones netas en 2050.

La necesidad de respaldar y financiar la transición hacia un futuro más sostenible es hoy más importante que nunca. A pesar de la resistencia que observamos en algunas regiones, la tendencia es imparable: los costes de las energías renovables están disminuyendo y la tecnología sigue contribuyendo a la reducción de las emisiones de carbono en áreas como la agricultura, la siderurgia y la industria química. Estamos asistiendo a la creación y el desarrollo continuos de tecnologías innovadoras, lo que permite a los inversores acceder a empresas nuevas y de gran potencial.

Geopolítica: factor de influencia a escala global 

La geopolítica marca las «reglas del juego», con leyes nacionales e internacionales que rigen la interacción entre las personas, las empresas y los gobiernos, y se entrelaza con todas las dimensiones de la economía mundial. Influye en los mercados a través de las tensiones comerciales, la competencia por los recursos y la inestabilidad.

Los cambios políticos, los conflictos y las alianzas afectan a sectores como la defensa, la tecnología y la energía. Estas dinámicas provocan riesgos como la interrupción del suministro, pero también oportunidades, como el aumento de la demanda de innovación y de soluciones de seguridad.

En los últimos años se han reescrito las reglas tradicionales del juego, en el marco de un reajuste de la esfera política, donde hemos asistido a un aumento de la polarización. El cambio más significativo en el orden económico lo hemos visto en el retroceso de la globalización, impulsado por una mayor conciencia de los riesgos a los que nos enfrentamos por depender de cadenas de suministro de largo recorrido, así como por los cambios producidos en las políticas gubernamentales, como la imposición de aranceles comerciales por parte de Estados Unidos.

En la actualidad, el contexto geopolítico aboga por un aumento del gasto en defensa, como refleja el deseo de Europa de alcanzar una mayor autonomía en un escenario de evolución de la política comercial internacional y de guerra en Ucrania.

La megatendencia geopolítica tiene que ver con la gestión de riesgos, así como con la necesidad de aprender a hacer frente a la evolución del panorama político y macroeconómico. Como hemos podido comprobar recientemente, la importancia de estas temáticas en la comunidad inversora puede seguir siendo objeto de grandes cambios.

Una importante oportunidad de inversión a largo plazo 

Las megatendencias están reconfigurando nuestro mundo, revolucionando industrias, transformando las economías y abriendo nuevas fronteras al crecimiento. Son fenómenos entrelazados e interconectados. Si los consideramos de forma conjunta, podemos obtener una perspectiva más completa de los factores que están impulsando estos cambios graduales, pero fundamentales, y entender mejor qué es lo que podría impulsar la economía y la rentabilidad de la inversión en el futuro.

A medida que estas tendencias se van acelerando, pueden dar lugar a atractivas oportunidades y temáticas de inversión que trascienden los sectores tradicionales, las fronteras y el tamaño de los mercados.

Las empresas vinculadas a dichas temáticas suelen ser compañías disruptoras, que destacan en ámbitos de elevado crecimiento, cuestionan los modelos de negocio tradicionales y generan ingresos sólidos y recurrentes.

La inversión temática está diseñada para ofrecer a los inversores exposición a estas oportunidades dinámicas, lo que les permite aprovechar las ventajas que ofrecen las megatendencias del futuro.

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