La Agenda Europea: lo que sabemos y lo previsto

  • Europa está invirtiendo con fuerza en tecnología, energía, defensa y otras áreas, con el objetivo de garantizar su autonomía estratégica
  • La región se enfrenta a múltiples desafíos en un contexto de fragmentación política y normativa
  • Pensamos que su avance hacia la independencia está generando atractivas oportunidades de inversión en el marco de una temática estructural a largo plazo 

Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre en torno a las perspectivas económicas ponen de relieve la importancia de la autonomía estratégica: la idea de que las naciones son capaces de tomar sus propias decisiones políticas, garantizando la seguridad y la expansión económica, sin depender de otros países.

El contexto de crisis permanente, ya sea la pandemia, la guerra de Ucrania, las guerras comerciales o el conflicto en Oriente Próximo, ha puesto de manifiesto la necesidad de que Europa reivindique su propia autonomía estratégica. La región desea impulsar el crecimiento económico, proteger las cadenas de suministro, fomentar la innovación y la competitividad y garantizar la seguridad en un contexto geopolítico en evolución.

La autonomía europea exige reducir la dependencia de la región en distintos sectores clave: alimentación, salud, energía, industria y tecnología, así como en defensa. Se trata de sectores interrelacionados y articulados en torno a una temática central: la tecnología.

Desde los recursos de defensa de alta tecnología hasta las redes de energía inteligente sobre las que se basa el proceso de transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono, la infraestructura tecnológica es crucial para la autonomía estratégica europea.

Inversión impulsada por temáticas estructurales

Según nuestros cálculos, Europa invertirá cerca de 1,5 billones de euros de aquí a 2035 para impulsar la autonomía de la región. Entre las inversiones, se incluyen las siguientes: 

  • Plan de gasto en defensa: Plan ReArmar Europa/Preparación 2030
  • Paquete de gasto de Alemania para 2025, con un importante componente de infraestructuras, además de defensa
  • Inversiones en soluciones de energía limpia, con el doble objetivo de alcanzar la independencia energética y avanzar hacia la descarbonización
  • Ley Europea de Chips, con el objetivo de duplicar la cuota de mercado europea en la producción de semiconductores 

Vemos numerosas oportunidades potenciales de inversión en aquellas compañías que están expuestas a sectores que podrían beneficiarse del aumento del gasto y el desarrollo previsto. Se trata de una temática estructural a largo plazo, que permite a los inversores buscar rentabilidad y, al mismo tiempo, contribuir a financiar los esfuerzos de Europa hacia su autonomía estratégica.

No obstante, el camino hacia dicha autonomía no está exento de contratiempos, y puede verse condicionado por obstáculos, retrasos y rivalidades entre países. Aun así, pensamos que Europa está avanzando en la dirección adecuada, si bien tendrá que acelerar el ritmo. 

El marco institucional europeo y su evolución son un buen ejemplo de ello: en un contexto de fragmentación política y normativa, cada vez existe una mayor conciencia de que el proceso de toma de decisiones carece de agilidad y debe mejorar.

La reciente iniciativa «E6» presentada por Francia y Alemania, que reúne a seis de las principales economías europeas para fortalecer la competitividad y los recursos de defensa de la región, ilustra este cambio1. El objetivo del plan es superar la lentitud inherente al proceso de toma de decisiones entre los 27 Estados miembros y permitir que un grupo central de países avance con mayor rapidez en las prioridades económicas y estratégicas.

Efectos indirectos del aumento del gasto en defensa

Algunas medidas de la Unión Europea contemplan la reducción de las cuotas de importación y el aumento de los aranceles aduaneros para proteger su industria siderúrgica2, pero, además, los Estados miembros están aumentando rápidamente su gasto en defensa, y algunos tienen previsto alcanzar el objetivo de la OTAN del 3,5% del PIB antes de 2035.

El Plan ReArmar Europa/Preparación 2030, dotado de 800.000 millones de euros, ha registrado ya un notable avance en el cumplimiento de los objetivos asumidos; se calcula que los países de la Unión Europea han gastado 392.000 millones de euros en defensa en 20253.

Según la Agencia Europea de Defensa, la inversión representa una proporción cada vez mayor del gasto en defensa, y la inversión en investigación y desarrollo está creciendo con rapidez4. Este impulso está generando efectos indirectos en la industria europea y contribuyendo a la recuperación de la producción.

La Unión Europea ha adoptado nuevos mecanismos destinados a facilitar el aumento de la inversión, como la iniciativa Acción de Seguridad para Europa (SAFE), que ofrece financiación mediante préstamos a largo plazo. Se prevé que el gasto militar alcance el 2,5% del PIB europeo (un aumento de 0,6 puntos porcentuales en dos años) y supere el objetivo previo de la OTAN del 2% en más del 75% de los Estados miembros de la Unión Europea5.

El espacio se ha consolidado como un elemento central en el escenario geopolítico, tanto en términos de prosperidad económica como de importancia estratégica en las próximas décadas. La Agencia Espacial Europea ha aprobado un presupuesto sin precedentes de 22.000 millones de euros para el periodo 2026-20286, lo que representa un aumento superior al 30%. El objetivo es reforzar la autonomía estratégica de Europa en las misiones y tecnologías espaciales.

Más recientemente, el conflicto en Oriente Próximo ha reafirmado la importancia de la independencia de los recursos y la seguridad energética, especialmente en Europa.

La región lleva desde 2021 impulsando la diversificación de su combinación energética mediante un aumento del gas natural licuado, unos elevados niveles de reservas y una ampliación del número de proveedores (véase el gráfico 2), pero sigue siendo vulnerable a la evolución de los mercados globales y a la competencia con Asia, especialmente en lo que respecta al gas.

Se espera que la aceleración del plan RePowerEU, que impulsa la transición hacia la energía limpia,las inversiones en redes energéticas, la reactivación de la energía nuclear y el desarrollo de las energías renovables, refuerce la solidez de la combinación energética europea.

Aunque no se han mencionado todas las iniciativas que hay en marcha, estas propuestas y decisiones demuestran que Europa está avanzando en la evolución de su marco institucional y adoptando medidas concretas para reforzar su autonomía estratégica.

Un nuevo capítulo para Europa

No obstante, la región aún tendrá que superar ciertos obstáculos: los intereses y las prioridades difieren de forma natural de un país a otro entre los 27 Estados miembros de la Unión Europea.

Los problemas de coordinación resultan especialmente evidentes en los grandes proyectos europeos, como ha ocurrido, por ejemplo, con las discrepancias surgidas entre Francia y Alemania en relación con la estructura de gestión del proyecto Sistema Aéreo de Combate Futuro7, o con los retrasos que rodean al Sistema Principal de Combate Terrestre, un proyecto conjunto para desarrollar un vehículo militar de nueva generación8.

Las discrepancias que surgen en torno a dichos programas pueden generar incertidumbre entre los inversores sobre la autonomía estratégica de Europa. Sin embargo, en nuestra opinión, si analizamos la trayectoria de medio a largo plazo, resulta evidente que la región sigue avanzando en la dirección adecuada.

No obstante, el sector de la defensa es solo uno de los componentes de una estrategia mucho más amplia que abarca la energía, la industria, la tecnología y la sostenibilidad, entre otros. Los planes de financiación pública a largo plazo resultan esenciales para este cambio estructural, que da lugar a numerosas oportunidades potenciales de inversión y ofrece a los inversores la posibilidad de situarse en primera línea de lo que podría ser un nuevo capítulo en la historia de la integración europea.

[1] Federal Ministry of Finance – The E6: an initiative led by six leading European economies to strengthen European sovereignty, competitiveness and defence capabilities  

[2] New measures to protect EU steel market from global overcapacity | News | European Parliament  

[3] Datos de defensa 2024-2025 de la Agencia Europea de Defensa  

[4] Datos de defensa 2024-2025 de la Agencia Europea de Defensa  

[5] Readiness 2030: one year after its announcement, the European rearmament plan is on track  

[6] ESA – ESA Member States commit to largest contributions at Ministerial  

[7] France’s Macron and Germany’s Merz to discuss troubled fighter project, sources say | Reuters  

[8] Germany dispel doubt over commitment to FCAS, MGCS – Army Technology

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