Nunca ha sido más importante para el sector financiero, incluido el segmento de la inversión, tomar las medidas necesarias para salvaguardar la amenazada diversidad del planeta. Con motivo del Día Internacional de la Biodiversidad, el analista ESG Robert-Alexandre Poujade analiza las áreas en las que los inversores pueden marcar la diferencia.
Como podemos ver en muchos documentales sobre naturaleza, la biodiversidad se enfrenta a una crisis. Estamos entrando en el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, que se ha fijado como objetivo para 2030 revertir la degradación de los ecosistemas y cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS), así que el tiempo es un factor esencial.
Los gobiernos no han logrado cumplir los objetivos fijados en 2010 para evitar la pérdida de flora y de fauna. Tras el año de retraso en la celebración de la Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad (COP15), inicialmente fijada para octubre del año pasado, la intervención del sector privado para tratar de abordar el problema es más importante que nunca.
Hay buenas razones para ello. Dejando a un lado el valor intrínseco que tienen los ecosistemas biodiversos y funcionales, lo cierto es que sustentan muchas de nuestras actividades. El emblemático Informe Dasgupta sobre la economía de la biodiversidad elaborado en el Reino Unido subraya que nuestra prosperidad a largo plazo depende del reequilibrio entre nuestro uso de los servicios ecosistméticos, como la polinización, la protección frente a las inundaciones y la retención de carbono, y la capacidad del mundo natural para suministrarlos.
Tal y como señala el informe Beyond ‘Business as Usual’:Biodiversity Targets and Finance de la Alianza Financiera de Capital Natural, la mitad del PIB mundial depende, al menos moderadamente, de algún tipo de servicio de los ecosistemas. La degradación de estos servicios supone un gran riesgo para las instituciones financieras, desde un menor rendimiento hasta un aumento del riesgo de impagos y de las responsabilidades de los seguros. En pocas palabras: el colapso de los ecosistemas traerá consigo el colapso económico.
¿Dónde centrar la actuación?
Estos riesgos también ofrecen oportunidades. El sector financiero puede desempeñar un papel fundamental a la hora de orientar los billones de dólares que se necesitan para preservar y restaurar los ecosistemas, lo que podría permitirle generar múltiples beneficios. Cabe señalar que la preservación de la biodiversidad puede ir de la mano de las medidas destinadas a la adaptación y la mitigación del cambio climático.
Gráfico 1: Las empresas y los mercados en los que operan influyen en la biodiversidad y el capital natural, y dependen de ellos

Fuente: Alianza Financiera de Capital Natural, adaptado de Natural Capital Coalition et al. 2018
Las empresas de servicios financieros pueden contribuir incorporando la biodiversidad a las estrategias financieras, pero también fomentando la transparencia y la presentación de información en materia de biodiversidad, así como la fijación de objetivos de pérdidas, especialmente en aquellos sectores prioritarios que, o bien dependen de una biodiversidad en buen funcionamiento, o bien sus actividades afectan a dicha biodiversidad de manera significativa.
La Alianza Financiera de Capital Natural considera los siguientes sectores prioritarios para los inversores:
- Productos agrícolas
- Confección, accesorios y artículos de lujo
- Cerveceras
- Distribución
- Compañías de electricidad
- Productores independientes de energía y distribuidores de energía
- Minería
- Prospección y producción de petróleo y gas
- Almacenamiento y transporte de petróleo y gas
La integración adecuada de la biodiversidad en la medida del cumplimiento de los criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) y en la presentación de información en materia de ESG puede contribuir a evitar una asignación inadecuada del capital. Iniciativas como el Grupo de trabajo sobre declaraciones financieras relacionadas con la naturaleza pueden resultar de gran ayuda.
Los ecosistemas ofrecen grandes oportunidades a los inversores:
Vida terrestre
Las presiones sobre el uso de la tierra que ejercen algunas actividades como la producción de alimentos, en las que se centra el ODS 15 de las Naciones Unidas, pueden afectar significativamente a la biodiversidad de los ecosistemas terrestres. Chatham House afirma que el sistema alimentario mundial constituye la principal causa de pérdida de hábitat.
Según algunos estudios, los sistemas alimentarios mundiales son responsables del 34% de las emisiones de gases de efecto invernadero, que a su vez perjudican a la biodiversidad al acelerar el calentamiento global.
También hay oportunidades para mejorar el sistema alimentario mundial. La tecnología puede desempeñar un papel importante. Por ejemplo, las empresas pueden utilizar datos obtenidos por satélite para comprobar el impacto de los proveedores en la deforestación. La intervención puede acelerar la restauración de los bosques tropicales talados y el secuestro de CO2. Los drones pueden cartografiar las zonas forestales e incluso favorecer la restauración lanzando semillas.
Otro ámbito en el que se están produciendo innovaciones importantes es el de la trazabilidad en la cadena de suministro de alimentos En el caso de productos como el café, la tecnología de cadena de bloques o blockchain puede ayudar a los consumidores y a otras partes interesadas a identificar a los productores y sus prácticas de sostenibilidad, al tiempo que mejora la transparencia.
Aun así, la forma en que generamos nuestra energía puede tener un efecto significativo en la biodiversidad: incluso las energías renovables pueden ejercer un impacto. Por ejemplo, y tal y como ha señalado un estudio reciente, las granjas solares pueden integrarse de manera que tengan un impacto positivo en la biodiversidad local.
Bajo la superficie
Los ecosistemas acuáticos, a los que se dirige el ODS 14, están sometidos a la presión de la contaminación, el calentamiento del agua y la sobrexplotación pesquera. Es importante reducir estas presiones: además de asegurar la vida de miles de millones de personas gracias al suministro de alimentos, los océanos y las especies que albergan desempeñan un papel fundamental en el ciclo global del carbono a la hora de ayudar a regular las temperaturas en la Tierra.
Existen grandes iniciativas mundiales como el Panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible que tratan de regenerar los ecosistemas de las costas, y encontramos también importantes oportunidades para los inversores en ámbitos como la reducción de residuos plásticos, la energía eólica marina, la energía mareomotriz, la acuicultura sostenible y las tecnologías alternativas de propulsión naval.
El mantenimiento de hábitats como las praderas submarinas puede contribuir a la biodiversidad y al secuestro de carbono. Además, estos ecosistemas pueden proporcionar servicios ambientales, como la eliminación de plásticos del océano. Existen oportunidades en este ámbito para reducir la producción de plástico o desarrollar tecnologías que ayuden a evitar la entrada de plásticos y microplásticos en las vías fluviales.
En las ciudades
La ecologización de las ciudades, donde vive la mayor parte de la población mundial, puede ayudar a secuestrar CO2 y mejorar la calidad del aire urbano y el bienestar general. Las investigaciones señalan que la falta de biodiversidad en las ciudades podría afectar a la salud humana al limitar los microbios a los que están expuestos los individuos y, por tanto, dificultar la capacidad de su sistema inmunitario para combatir las enfermedades. Así, la preservación de la biodiversidad también trae consigo beneficios relacionados con la salud.
Existen numerosas oportunidades para mejorar la calidad del aire y reducir el carbono operativo y el carbono incorporado con medios naturales y tecnológicos en los sectores de la construcción y el transporte.
Estas son solo algunas de las áreas a las que el sector financiero puede destinar su capital. Para hacer frente a la pérdida de biodiversidad, resulta esencial actuar a tiempo para proporcionar un medioambiente mejor a las personas de todo el mundo, y a las especies con las que lo comparten.
Para obtener más información sobre los importantes retos y las oportunidades que presenta la pérdida de biodiversidad, puedes leer el informe Sostenible por naturaleza: nuestra hoja de ruta de biodiversidad.