¿Es posible acabar con la escasez de agua?

El agua es la savia del mundo. No solo es esencial para la salud y la higiene del ser humano, sino que alimenta la industria, respalda a los ecosistemas y es una parte fundamental de nuestra vida cotidiana. Así, ¿por qué no se gestiona de manera efectiva este recurso tan vital?

En muchas partes del mundo, los recursos hídricos están sujetos a una enorme presión debido al consumo excesivo, la contaminación y los efectos del cambio climático. No obstante, la seguridad hídrica no es solamente un reto para el universo emergente: la fiabilidad del suministro de agua también se ve amenazado en el mundo desarrollado.

Afortunadamente, los desarrollos regulatorios, el respaldo de las autoridades y la innovación de las empresas están comenzando a abordar esta cuestión, creando oportunidades de inversión potenciales.

La triple amenaza para la seguridad hídrica

Pese a referirnos a la Tierra con el sobrenombre del “Planeta Azul”, un mero 0,5% de su agua es agua dulce utilizable y disponible[1] para el consumo y fines agrícolas, industriales y municipales. La demanda global de agua dulce se ha multiplicado por seis desde el comienzo del siglo XX[2], y seguramente superará el suministro en un 40% de aquí a 2030[3].

Tres factores clave están impulsando esta escasez de agua: el mayor consumo, la contaminación y los efectos del cambio climático. Para empezar, el crecimiento de la población mundial no solo eleva la demanda de agua potable, sino que también ejerce presión sobre procesos dependientes del agua, como la agricultura y la industria. En segundo lugar, más de un 80% del agua utilizada fluye de nuevo al medioambiente sin depurarse; a menudo contiene residuos humanos y subproductos tóxicos de procesos industriales[4], que contaminan ríos y canales de vital importancia. Por último, la subida de las temperaturas plantea profundos desafíos para asegurar un suministro fiable de agua: por cada subida de 1 °C de la temperatura global media, la ONU prevé una caída del 20% de los recursos hídricos renovables[5].

Superar estos retos y satisfacer una demanda creciente de agua requerirá una enorme inversión en toda la cadena de valor hídrica, así como innovación tecnológica.

Modernización de infraestructura vieja

Aunque ciertas soluciones de eficiencia hídrica ya están ayudando a reducir el consumo de agua per cápita en las economías avanzadas, el envejecimiento de la infraestructura hídrica requiere su expansión y modernización en muchos lugares del mundo. En 2020, la ONU estimó que se necesitará un gasto anual adicional de unos 260.000 millones de dólares en infraestructura relacionada con el agua para cumplir sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en dicho ámbito de aquí a 2030[6]. Tal gasto en infraestructura debería concentrarse en la expansión de sistemas de agua limpia y de tratamiento de aguas residuales, y en la inversión en mejores soluciones de drenaje para capturar la escorrentía y evitar las inundaciones superficiales.

Un entorno regulatorio más estricto puede ayudar a abordar los problemas de calidad del agua en todo el sistema hídrico, desde tecnologías de análisis hasta tratamiento de aguas residuales.

Fuente: https://graham.umich.edu/system/files/pubs/Water-Sewer-Infrastructure-Funding-Gap.pdf

Invirtiendo en toda la cadena de valor del agua

En el contexto de la creciente demanda de agua, su suministro limitado y el endurecimiento de las regulaciones, los inversores pueden encontrar oportunidades en toda la cadena de valor. No obstante, vale la pena ser selectivos con las empresas que operan instalaciones de depuración y suministro y que prestan servicios de agua potable y de tratamiento de aguas residuales. En el marco del mayor escrutinio del público y de las autoridades en el sector, las compañías de suministro público con enfoques proactivos de salvaguarda de este precioso recurso serán las que se enfrentarán a menores riesgos regulatorios (como por ejemplo de recibir multas o de perder su “licencia social” para operar), y con ello, las que presentarán las opciones de inversión más atractivas.

Desde una perspectiva de infraestructura, las empresas que proporcionan los productos y servicios cruciales para la infraestructura en aplicaciones industriales, residenciales y comerciales deberían experimentar un aumento de la demanda. Esto abarca desde compañías que fabrican o distribuyen productos de equipamiento de red (como por ejemplo válvulas, tuberías y bombas especiales para el transporte de agua) hasta los proveedores de análisis de aguas freáticas para la planificación y prevención de inundaciones.

La depuración del agua para el consumo humano o para usos industriales también está siendo escenario de expansión, e implica a un abanico de empresas que diseñan, fabrican e instalan tecnologías o infraestructura para el tratamiento, separación y purificación de agua.

Tecnología para abordar retos relacionados con el agua

Por otro lado están las soluciones del mañana. Varias tecnologías innovadoras prometen jugar un papel crucial a la hora de abordar retos relacionados con el agua, creando nuevos mercados y aprovechando el crecimiento estructural de la demanda. Al mismo tiempo, soluciones de software y datos prometen mejorar la sofisticación de la modelización y la gestión de sistemas hídricos, mientras que técnicas de “riego inteligente” han demostrado reducir en gran medida el consumo de agua en un sector muy intensivo como es el agrícola. Además, tecnologías nacientes están mejorando la reutilización y el reciclaje de agua en procesos industriales para ayudar a reducir los costes y los riesgos operativos en áreas cruciales para la economía moderna.

Quizá sorprenda a muchos que la fabricación de semiconductores sea un área impulsora de la inversión en reutilización y tratamiento de aguas residuales: se estima que el sector consume 1,2 millones de megalitros de agua al año[7], gran parte de la cual es el agua ultrapurificada necesaria para el proceso de fabricación de chips. Además de construir plantas de reciclaje junto a nuevas fábricas de semiconductores, se están introduciendo tecnologías innovadoras que permiten el uso de aguas residuales depuradas como agua de alimentación para sistemas de agua ultrapura.

Nuevas soluciones también están mejorando los procesos de depuración de agua y la medida de su calidad, incluida la detección de contaminantes como por ejemplo los microplásticos. Tanto gobiernos como organismos reguladores están prestando particular atención a las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), conocidas como “contaminantes eternos”, tras haberse demostrado que plantean riesgos para la biodiversidad y la salud humana. Aunque la regulación está limitando su uso futuro, la necesidad de detectar estas sustancias, eliminarlas del agua depurada y deshacerse de ellas está creando oportunidades para empresas que ofrecen productos y servicios efectivos. Se ha estimado que abordar esta cuestión implicará un gasto superior a los 250.000 millones de dólares a nivel mundial[8].

Invertir en un suministro hídrico más sostenible

Abordar la dinámica insostenible de oferta y demanda del suministro mundial de agua redefinirá su cadena de valor en las próximas décadas, y brinda a los inversores una oportunidad para obtener rentabilidad y ayudar al mismo tiempo a solucionar los desafíos hídricos a los que se enfrenta la sociedad.

En BNP Paribas Asset Management, el equipo responsable del BNP Paribas Aqua cuenta con sólidas capacidades, conocimientos y experiencia en este segmento, habiendo comenzado a invertir en sectores relacionados con el agua hace más de 20 años. Su profunda comprensión de la industria global y de sus tecnologías lo diferencia de los demás, y le permite construir cuidadosamente una cartera de acciones de gran calidad, con un buen equilibrio entre negocios económicamente resilientes y empresas más orientadas al crecimiento.

A medida que el sector del agua crece y evoluciona con rapidez, BNP Paribas Aqua se propone sacar partido a esta fuente de crecimiento potencial.

[1] ONU, 2023: El agua: en el centro de la crisis climática.

[2] Our World in Data, 2018: Water Use and Stress.

[3] Comisión Mundial sobre la Economía del Agua (CMEA), marzo de 2023: Turning the Tide – A Call to Collective Action.

[4] Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC), 2023: Water Pollution: Everything You Need to Know.

[5] Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), 2023: Water Stress: A Global Problem That’s Getting Worse.

[6] Estimaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), 2020.

[7] Sustainalytics, 2017: Waste Not, Want Not – Water Use in the Semiconductor Industry.

[8] AECOM, junio de 2023.

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