El Día Mundial de los Océanos 2021 de las Naciones Unidas, que se celebra el 8 de junio, se centra en nuestros océanos como una fuente de vida y medios de subsistencia muy amenazada. Este día es también una declaración de intenciones que pone en marcha una década de desafíos destinados a lograr en 2030 el Objetivo 14 de Desarrollo Sostenible: «conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos».
Los océanos cubren más del 70% de nuestro planeta y producen al menos el 50% de nuestro oxígeno. Albergan la mayor parte de la biodiversidad de la Tierra, y constituyen la principal fuente de proteínas para más de mil millones de personas. Además, según el Foro Económico Mundial, pueden absorber en torno a un tercio de las emisiones mundiales de CO2.

La preservación de la séptima potencia del mundo
Los océanos son uno de los pilares económicos más importantes del mundo: la economía azul ofrece un medio de vida a más de 820 millones de personas y los océanos contienen activos valorados en más de 2,5 billones de dólares. Estas cifras convierten a la economía azul en la séptima potencia económica del mundo por PIB.
Sin embargo, con el 90% de las grandes especies marítimas de peces mermadas y el 50% de los arrecifes de coral destruidos, estamos extrayendo más del océano de lo que se puede reponer. La necesidad de proteger y preservar los océanos y todo lo que sustentan nunca ha sido más importante ni urgente.
Debemos crear un nuevo equilibrio, arraigado en la verdadera comprensión de los océanos y de cómo la humanidad se relaciona con ellos. Debemos construir una conexión con los océanos que sea inclusiva, innovadora y basada en lecciones del pasado.
El Día Mundial de los Océanos se centra en abordar estas cuestiones.
Inversión en economía azul para obtener rentabilidad y un impacto positivo
En el marco de la sostenibilidad a escala global, la inversión en economía azul se ajusta a las prioridades de inversión sostenible de BNP Paribas Asset Management, que se centran en la transición energética, la protección medioambiental y la igualdad y el crecimiento inclusivo.
En nuestra opinión, la inversión en economía azul ayudará a avanzar en la lucha contra el cambio climático y a garantizar que los océanos pueden continuar funcionando como sumideros de las emisiones de carbono procedentes de la actividad humana. Se trata de inversiones que resultan adecuadas para inversores con una perspectiva a largo plazo, que están interesados en contribuir a un futuro más verde y en lograr un impacto positivo.
La economía azul ofrece oportunidades a aquellos inversores que desean ayudar a financiar la innovación de vanguardia. Los mares y océanos son un terreno fértil para la innovación y la experimentación, con nuevas tecnologías entre las que se incluyen operaciones marítimas a profundidades cada vez mayores, robótica, videovigilancia y tecnologías sumergibles. Los océanos son también una mina de oro para las biotecnologías en los campos de la cosmética, la agroalimentación, la energía y la farmacología.
Sin embargo, tal y como nos recuerda el Día Mundial de los Océanos, esto sólo seguirá siendo así si se abordan cuanto antes las amenazas a la salud de los océanos.
Si quieres obtener más información sobre los indicadores que reflejan el rápido auge de la «economía azul» y su creciente contribución a la industria y el mundo empresarial, a la mejora del nivel de vida y al desarrollo de una economía mundial más responsable, puedes leer el artículo La economía azul en cifras.