Durante décadas, la humanidad ha sido considerada como la principal responsable de la pérdida de biodiversidad. Ha llegado el momento de que nosotros, como individuos, pero también como empresas, inversores, gobiernos y comunidades, demos un paso adelante, en consonancia con el lema de este año del Día Internacional de la Diversidad Biológica, que se celebra el 22 de mayo: «Soy parte de la solución».
En el informe elaborado por los países del G7 que lleva por título «Biodiversity: finance and the economic and business case for action» (Biodiversidad: finanzas y los argumentos económicos y empresariales que abogan por la intervención), la OCDE señala que los sistemas ecosistémicos, como la polinización de cultivos, la purificación del agua, la protección contra las inundaciones y la retención de carbono, resultan vitales para el bienestar de las personas. En todo el mundo, estos servicios tienen un valor estimado de 125 a 140 billones de dólares al año, lo que equivale a más del 150% del PIB mundial.
Sin embargo, las presiones humanas están deteriorando la propia biodiversidad que sustenta estos servicios ecosistémicos. Según el informe de la OCDE, la falta de intervención sobre la pérdida de biodiversidad sería un error muy costoso. Se calcula que, entre 1997 y 2011, el mundo perdió entre 4 y 20 billones de dólares al año en servicios ecosistémicos por las modificaciones en la cubierta vegetal y entre 6 y 11 billones anuales por la degradación del suelo.
La intervención destinada a detener y, posteriormente, revertir la pérdida de biodiversidad debe aumentar de forma contundente y urgente. La protección de la biodiversidad ha de considerarse un factor fundamental a la hora de ofrecer seguridad alimentaria, reducir la pobreza y favorecer un desarrollo más inclusivo y equitativo.
Un argumento convincente para las empresas…
El argumento empresarial que aboga por aumentar la intervención en materia de biodiversidad resulta obvio y convincente. Las empresas influyen en la biodiversidad y dependen de ella. Entre los riesgos relacionados con la pérdida de biodiversidad que pueden afectar a las empresas destacan los riesgos ecológicos y los riesgos de responsabilidad civil, así como los riesgos normativos, reputacionales, financieros y de mercado.
El hecho de reconocer y de poder medir esta relación de dependencia entre las empresas y la biodiversidad y sus impactos en ella puede ayudar a las empresas a gestionar y evitar dichos riesgos, así como a aprovechar nuevas oportunidades.
…y una oportunidad de inversión atractiva
En este contexto de prevención de riesgos, el informe «Investor action on biodiversity» (Acción de los inversores en materia de biodiversidad), los Principios para la Inversión Responsable de las Naciones Unidas (PRI, por su siglas en inglés) apuntan a la necesidad de intervención de los inversores para frenar la pérdida de biodiversidad. Cada elemento perdido de biodiversidad reduce la cantidad, la calidad y la capacidad de resistencia de los servicios ecosistémicos, lo que puede conllevar riesgos para los inversores en muchos sectores.
Los PRI señalan que los inversores deben entender con claridad el impacto que la pérdida de biodiversidad puede tener en el perfil de riesgo-rentabilidad de las inversiones y en la cartera de inversión en su conjunto. Por ejemplo, la exposición a ciertos sectores puede favorecer que, si no se gestionan bien, ciertos activos caigan en desuso.
Según el informe «New Nature Economy Report II, The Future of Nature and Business» (Informe sobre el futuro de la naturaleza y la empresa) del Foro Económico Mundial, con más de la mitad del PIB mundial, que asciende a 44 billones de dólares, potencialmente amenazado por la pérdida de naturaleza, la economía mundial necesita «reiniciarse» y embarcarse en un proceso de transición hacia una economía positiva respecto a la naturaleza.
El Foro Económico Mundial considera que tanto la naturaleza como las personas y las empresas saldrían ganando con este cambio. Se calcula que podría crearse un volumen de 10 billones de dólares en oportunidades de negocio transformando las tres áreas responsables de casi el 80% de pérdida de naturaleza:
- Uso de alimentos, tierra y océanos
- Infraestructura y construcción
- Energía y prácticas extractivas
Según el informe, se necesitarán unos 2,7 billones de dólares anuales de aquí a 2030 para impulsar estas transiciones. La innovación tecnológica se considera fundamental para el 80% de las oportunidades identificadas.
Aquellos inversores que busquen oportunidades de inversión en este ámbito pueden encontrar estrategias temáticas diversas, transparentes y con parámetros claros, como las que desarrollamos en BNP Paribas Asset Management. Hemos elaborado un informe en el que recogemos nuestro posicionamiento actual en materia de biodiversidad [1].
LEER SOSTENIBLE POR NATURALEZA: NUESTRA HOJA DE RUTA DE BIODIVERSIDAD (en inglés)
[1] BNP Paribas Asset Management y CDP han firmado una alianza para explorar y apoyar el desarrollo de métricas comunes de biodiversidad en los informes corporativos. Con el respaldo de BNP Paribas Asset Management, CDP comenzará a desarrollar un marco de presentación de informes de biodiversidad corporativa común y globalmente relevante que acelere la acción sobre la naturaleza en el sector privado. Más información aquí