Las small caps estadounidenses prometen “varios años en cabeza”

Las acciones de pequeña capitalización de Estados Unidos han experimentado altibajos, y no solo debido al bajón económico provocado por el COVID-19. Dicho esto, en adelante podrían ampliar su ventaja frente a las large caps. Nos lo cuenta Pamela Woo, directora de renta variable estadounidense, en esta entrevista.

¿Cuál ha sido la evolución de las small caps estadounidenses en el último ciclo y desde la pandemia?

El ciclo más reciente comenzó en 2013, y antes de la pandemia de COVID-19, las acciones de pequeña capitalización de Estados Unidos se habían rezagado de forma considerable. El índice S&P 500 acumulaba una rentabilidad excedente del 55% frente al Russell 2000 de small caps, más de un 8% anualizado. Debo decir que tales extremos de rentabilidad son raros: la última vez que vimos algo similar fue en vísperas de la burbuja puntocom, a finales de los años noventa.

Uno de los motivos por los que el índice de pequeña capitalización cayó en mayor medida que el de large caps antes de que estallara la pandemia es que contiene sectores que se enfrentan a retos desde hace tiempo, como por ejemplo el comercio minorista, los viajes, el ocio, la energía y las sociedades de inversión inmobiliaria (REIT). Estas industrias representan aproximadamente un 25% de los beneficios de las 2000 empresas que conforman el indicador, casi el doble que en el S&P 500. No obstante, nuestra expectativa es que esto se verá compensado por la desglobalización o la repatriación de la capacidad manufacturera estadounidense, lo cual beneficiará a las small caps con una mayor exposición al mercado doméstico.

“La desglobalización y la repatriación de capacidad manufacturera deberían beneficiar a las small caps de orientación más doméstica”

Los mercados de renta variable estadounidenses se han recuperado desde finales de marzo, impulsados por la rápida respuesta de las autoridades a nivel mundial ante la crisis. Ahora, el Russell 2000 cotiza un 56% por encima de sus mínimos de marzo, superando con ello al S&P 500, que ha registrado una subida del 40% desde entonces. En última instancia, creemos que una vacuna y la reciente corrección cíclica podrían permitir a las small caps mantener la delantera durante varios años.

¿Qué sectores han mostrado buen comportamiento en la primera mitad del año?

Más que el tamaño o la escala, el factor que más ha influido en el beneficio de las empresas ha sido su sector de actividad. Las compañías activas en áreas como desarrollo de vacunas, telemedicina, análisis y diagnósticos, conectividad remota, comercio electrónico y emisión digital en continuo se han beneficiado considerablemente. En muchos casos, la pandemia ha acelerado su disrupción de modelos de negocio más clásicos.

Aunque su cifra de beneficios correspondientes al segundo trimestre [1] había caído un 55% a fin de julio, tal resultado superaba los pronósticos de consenso. Más de un 75% de las empresas que habían publicado resultados batieron las estimaciones de los analistas. En general, esto es una señal alentadora para las empresas de pequeña capitalización. No obstante, debe decirse que más de un 40% de las small caps pierden dinero, un nivel que no había sido tan alto desde 2010.

“Los resultados de las small caps han sido alentadores”

¿Cómo encaja esto con la subida del índice Russell 2000? El respaldo monetario y fiscal está teniendo un impacto significativo, y los mercados han sido muy conscientes de esta “protección”. Las acciones de algunas de las empresas más castigadas han protagonizado repuntes impresionantes desde los mínimos de marzo, aunque en su mayor parte, este ha sido el caso en capitalizaciones mucho más bajas. En la mayoría de los casos, las cotizaciones siguen bastante por debajo de máximos previos.

La próxima subida no será tan fácil. Consideramos cada vez más importante asignar capital en negocios que van a volver a la rentabilidad, impulsados por ventajas competitivas sostenibles y no por la ayuda de los gobiernos.

¿Qué perspectivas presentan las small caps estadounidenses?

Nuestro escenario es de profunda recesión en la primera mitad del año, con los beneficios tocando fondo en el segundo trimestre, seguida de una recuperación gradual pero irregular. Los mercados podrían mostrar altibajos en línea con las noticias sobre los indicadores económicos y la persistencia del coronavirus.

Creemos que las políticas altamente proactivas implementadas para rearrancar el consumo y respaldar a las empresas apuntan a una tendencia favorable para los activos de riesgo a medio plazo. Los inversores deberán evaluar si el daño a la economía es transitorio o permanente. Ahora mismo, el trasfondo macroeconómico ha mejorado: 1) el índice de directores de compras (PMI) ha subido, 2) un dólar más débil ayuda más a las small caps que a las grandes empresas, y 3) las primas de riesgo de los bonos high yield han disminuido.

“El estímulo proactivo apunta a una tendencia favorable para los activos de riesgo”

No obstante, debemos mantener la cautela. El aumento de los casos de COVID-19 podría socavar la recuperación y el sentimiento del mercado. Nos gustaría ver una nueva mejora de los datos en los sectores de consumo, entre ellos restauración, comercio minorista y hostelería, así como en la venta al por menor y en los datos de PMI.

En última instancia, el desarrollo y la distribución de una vacuna podrían ser cruciales para restaurar la confianza y la actividad económica hasta los niveles previos a la crisis.

¿Nos hallamos ante valoraciones atractivas ahora mismo? ¿Qué sectores consideráis como apuestas por la recuperación?

Ahora que el beneficio a corto plazo es difícil de pronosticar, resulta útil comparar las valoraciones entre segmentos. De hecho, las acciones de pequeña capitalización no habían sido tan baratas respecto a las de gran tamaño desde 2003: ahora mismo se hallan en el 14º percentil, lo cual históricamente ha precedido a una mayor rentabilidad relativa de cara a los 3 a 12 meses siguientes.

“Las small caps no habían sido tan baratas como ahora en los últimos 17 años”

A medida que reabre la economía, nuestra expectativa es que ciertos sectores cíclicos seguirán mostrando una buena evolución. Áreas repudiadas como industria, maquinaria, viajes, ocio y restauración podrían ofrecer un perfil de riesgo/rentabilidad atractivo. Las firmas de tecnología médica podrían emerger como ganadoras, y la biotecnología es un tema secular que nos gusta.

¿Afectará el resultado de las elecciones presidenciales de noviembre a las small caps estadounidenses?

Existen distintos escenarios, pero las agencias de apuestas pronostican una victoria del candidato demócrata, Joe Biden, y que su partido ganará en el Congreso. Aunque el programa de Biden aboga por mayores impuestos sobre la renta y de sociedades, creemos que tal medida podría pasar a un segundo plano en el contexto de una economía debilitada. Todo apunta a que temas como el estímulo para combatir el COVID-19, la desigualdad racial y el comercio con China jugarán un papel más importante.

“Históricamente, las small caps han registrado mayores ganancias medias que las large caps en los cinco meses previos a unas elecciones presidenciales”

De momento, la expectativa es que los sectores de tecnología, consumo discrecional, servicios de comunicaciones y salud (todos ellos defensivos) se beneficiarían de una victoria de Biden, pero no así los sectores de valor cíclicos. Vale la pena destacar que las acciones de pequeña capitalización han registrado mayores ganancias medias que las de gran tamaño en los cinco meses previos a unas elecciones presidenciales: de un 5,4% frente a un 3,4%, respectivamente.

Dada la incertidumbre reinante, nos inclinamos por sectores de crecimiento secular como tecnología y salud, y por áreas sensibles a la economía como industria y ciertas áreas cíclicas.


[1] Lee asimismo Company earnings – There is room for upside, but mind the risks


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