Renta fija vinculada a la sostenibilidad: más allá de los bonos verdes

Los bonos verdes comenzaron a emitirse hace más de diez años en respuesta a la preocupación de los inversores (institucionales) por el cambio climático y sus consecuencias políticas y económicas.[1] Se han convertido en uno de los principales pilares de una clase de activo de renta fija vinculada a la sostenibilidad que no para de crecer.

Felipe Gordillo y Xuan Sheng Ou Yong nos hablan sobre tres recientes innovaciones en el ámbito de la inversión en bonos temáticos y destacan el respaldo normativo que reciben los activos vinculados a la sostenibilidad.

La pandemia impulsa los bonos sociales

El mercado de bonos sociales despegó en 2020, gracias al fuerte aumento de la emisión por parte de empresas y gobiernos en el marco de sus esfuerzos por hacer frente a la pandemia. Mientras en el año 2019 los bonos sociales representaban en torno al 5% del total de bonos temáticos, a finales de 2020 el volumen de bonos sociales representaba ya una tercera parte del segmento.

La emisión global de bonos sociales (títulos de deuda vinculados a causas como la prestación de ayudas al desempleo o la financiación de investigación médica) creció cinco veces más en 2020 que en 2019, superando el crecimiento de los bonos verdes en los dos años.

Los volúmenes de emisión se vieron impulsados por la presencia de ciertos «megaemisores», especialmente en Europa, como el Instrumento Europeo de Apoyo Temporal para Atenuar los Riesgos de Desempleo en una Emergencia (instrumento SURE, por sus siglas en inglés), que tiene como objetivo ofrecer a los Estados miembros los medios financieros necesarios para combatir las consecuencias económicas y sociales del coronavirus.

Otros programas respaldados por los gobiernos, por ejemplo, han recurrido a la emisión de deuda para impulsar las iniciativas contra el desempleo y ayudar a conservar los puestos de trabajo en el contexto de la grave crisis económica.

En el entorno actual de popularidad de los bonos sociales, hay que recordar que no todos son iguales. Existe el riesgo de «blanqueo social»: los emisores de los bonos pueden afirmar que las ganancias se destinarán a unas causas determinadas y luego dirigir los fondos a otros destinos, por ejemplo a áreas que no están maximizando su impacto positivo en la sociedad.

En BNP Paribas Asset Management esperamos que los emisores gestionen y mitiguen los efectos secundarios de sus proyectos de bonos sociales y que se aseguren de que existe un mecanismo claro y transparente para la selección de proyectos y la información sobre los beneficios sociales, y les pedimos que proporcionen un informe de impacto sobre dichos beneficios. Nuestro objetivo es establecer una relación de diálogo con el emisor sobre los retos y oportunidades de su marco social.

Financiación del desmantelamiento en el sector del petróleo y el gas

Está surgiendo un mercado para la emisión de bonos por parte de las compañías que hacen un uso intensivo de CO2. A primera vista, podría parecer contrario a la filosofía del segmento, ya que cabría esperar que este se centrara en su lugar en la mitigación y adaptación al cambio climático. Pero la idea es ayudar a las empresas a financiar planes que les permitan gestionar los activos en desuso a medida que avanzan en su proceso de descarbonización.

El desmantelamiento de infraestructuras y activos que van a dejar de ser necesarios en el proceso de transición hacia una economía más verde, equitativa y sostenible puede resultar costoso y complicado. Estos esfuerzos suelen estar relacionados con los combustibles fósiles. Las compañías de petróleo y gas, por ejemplo, están obligadas por ley a desmantelar sus activos al final de su vida productiva en virtud de la legislación medioambiental.

Los ingresos podrían utilizarse, por ejemplo, para construir una planta de energía fotovoltaica que produzca energía renovable para un proyecto de desalinización en el marco de un proyecto para sustituir una planta de desalinización térmica, mejorando la calidad del aire local y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los bonos también podrían utilizarse para financiar los costes relacionados con los activos obsoletos y en desuso o las medidas para manejar los materiales peligrosos, o para devolver el terreno a su estado original y restaurar la vegetación. Las garantías financieras constituidas para estos trabajos podrían financiarse con bonos.

Rentabilidad del bono vinculada al rendimiento medioambiental

Han aparecido los llamados bonos vinculados a los KPI, en los que el cupón está ligado a los principales indicadores de rendimiento (KPI, por sus siglas en inglés). El pago anual del bono aumenta cuando el emisor no cumple los objetivos de sostenibilidad, lo que incentiva el cumplimiento de dichos objetivos por parte de los emisores.

Por ejemplo, un emisor podría proponerse reducir la intensidad de carbono de su producción de papel y pasta de papel, o vincular el indicador principal de rendimiento a la capacidad instalada en fuentes de energía renovables. Cabe señalar que un menor número de objetivos permite centrar el argumento de la sostenibilidad, lo que puede resultar más fácil de comunicar a los inversores. No obstante, los emisores también pueden combinar distintos aspectos de la sostenibilidad en una única solución.

Los bancos centrales acuden al rescate

Los bonos vinculados a la sostenibilidad han recibido un gran respaldo normativo. Por ejemplo, el Banco Central Europeo se ha comprometido a revisar su programa de compra de activos para evaluar su grado de sostenibilidad y la posibilidad de favorecer la emisión de bonos verdes.

La entidad ya acepta bonos con estructuras de cupón vinculadas a determinados objetivos de sostenibilidad como garantía para las operaciones de crédito del Eurosistema y las compras directas del Eurosistema con fines de política monetaria.

Los cupones han de estar vinculados a un objetivo de rendimiento relacionado con uno o más de los objetivos medioambientales establecidos en la taxonomía de la UE o con uno o más de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas en materia de cambio climático o degradación del medioambiente. Esta medida refleja el respaldo del banco central a la innovación en el área de las finanzas sostenibles.

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Aquí puedes escuchar nuestro pódcast con Felipe y Sheng



[1] Más información en el informe «10 Years of Green Bonds: Creating the Blueprint for Sustainability Across Capital Markets» en https://www.worldbank.org/en/news/immersive-story/2019/03/18/10-years-of-green-bonds-creating-the-blueprint-for-sustainability-across-capital-markets

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