Se interrumpe el repunte del oro, pero se mantiene la tendencia alcista a largo plazo

Tras alcanzar su nivel más bajo en octubre de 2023, los precios del oro se han duplicado: el 20 de octubre de este año, marcaron un máximo de 4.381 dólares por onza troy, un nivel impresionante para una clase de activo que no genera rendimiento.

Son muchos los factores catalizadores que impulsan la subida del oro, pero el exceso de entusiasmo de los inversores y los episodios de volatilidad de los mercados han interrumpido la tendencia alcista. No obstante, el contexto técnico subyacente de este metal precioso sigue siendo favorable, lo que nos lleva a anticipar una continua subida de los precios del oro a largo plazo.

Durante los últimos dos años, la subida de los precios ha sido tan intensa que las correcciones se aprovechaban rápidamente para comprar. Sin embargo, el oro ya ha vivido episodios similares en el pasado, en los que su precio se ha situado muy por encima de su media en periodos móviles de 200 días, como ocurrió tras la crisis de las hipotecas subprime entre 2009 y 2011. Durante dicho periodo se introdujeron importantes cambios en la política monetaria de los principales bancos centrales, con la introducción del programa de expansión cuantitativa.

Factores catalizadores del repunte

La subida del oro que venía registrando el oro desde agosto de 2025 se ha visto impulsada por diversos factores catalizadores procedentes de los mercados emergentes y Estados Unidos. 

  • Por ejemplo, en China, las autoridades han aprobado por primera vez un programa piloto que permite a diez aseguradoras invertir hasta el 5% de sus activos en oro.
  • Además, también por primera vez, el Banco Central Saudí, que desempeña un papel fundamental entre los países exportadores de petróleo, obtuvo exposición a la plata.
  • En la India, las gestoras de fondos de pensiones presionaron a las entidades de regulación para que autorizaran las inversiones en fondos cotizados (ETF) de oro y plata. 

En Estados Unidos, el Ministerio del Interior se planteó incluir la plata en el borrador de la lista de minerales críticos para 2025, definidos como aquellos «esenciales para la seguridad económica o nacional de Estados Unidos y cuya cadena de suministro es vulnerable a interrupciones». La seguridad nacional se ha convertido en una prioridad para el actual gobierno, por lo que esta medida habría incentivado la acumulación de existencias, así como posibles restricciones a la exportación.

Señales de advertencia

Sin embargo, desde octubre de 2025, se han ido acumulando señales de advertencia. Para empezar, el 17 de octubre el oro había registrado nueve semanas consecutivas de subidas. Históricamente, este tipo de trayectorias, aunque han sido poco frecuentes, han precedido correcciones posteriores. En los años 1980, 1983, 2006 y 2020, repuntes similares vinieron seguidos de una caída media del 17% en tres meses.

Además, esa misma semana, el entusiasmo de los inversores se convirtió en euforia, y la volatilidad implícita del oro, según el índice GVZ, marcó un nivel máximo. Este escenario puso de manifiesto el interés especulativo de los inversores por instrumentos apalancados, como los derivados (opciones). De nuevo, históricamente, una subida importante de los precios y de la volatilidad suele preceder a una corrección.

Dadas la velocidad y la magnitud de la subida registrada por los metales preciosos en los últimos dos años, era de esperar una interrupción de la tendencia alcista, y es probable que los factores descritos acentúen la caída.

Se mantiene el respaldo a largo plazo

No obstante, se mantienen los factores fundamentales, macroeconómicos y geopolíticos que respaldan la evolución del oro. De hecho, muchos de ellos se han ido consolidando con el tiempo: 

  • Factores geopolíticos: transición hacia un orden mundial multipolar con participación de China y Estados Unidos, como pone de manifiesto la expansión de los BRICS1 y el creciente interés por el oro de los bancos centrales de los mercados emergentes.
  • Factores fundamentales: el oro es un activo real que funciona como «activo refugio» gracias a su escasez y que tiende a revalorizarse en periodos de crisis. Cumple también una función de «reserva de valor» y ofrece protección frente a la inflación.
  • Factores macroeconómicos: el oro está inversamente relacionado con los tipos de interés reales, como consecuencia de su coste de mantenimiento. 

Se cuestiona el papel del dólar como divisa de reserva

Sin embargo, la revalorización del oro no es solo el resultado de un desequilibrio entre la oferta y la demanda. También podría interpretarse como un desafío al liderazgo estadounidense y, más concretamente, al dólar como principal divisa de reserva del mundo.

De hecho, por primera vez desde 1996, las reservas de oro de los bancos centrales han superado a las de títulos del Tesoro estadounidense, y la proporción del dólar en las reservas ha ido disminuyendo.

En el informe publicado por el Banco Central Europeo en junio de 2025 que lleva por título «El papel internacional del euro», se señala que, como resultado del efecto combinado de las compras y del aumento de los precios, el oro ha sustituido al euro como el segundo activo de reserva más presente en los balances de los bancos centrales. 

En última instancia, no solo se está cuestionando la independencia de la Reserva Federal de Estados Unidos, sino, en cierta medida, la confianza en Estados Unidos como país.

Conclusión

Todos estos factores nos llevan a anticipar la continuación de la tendencia alcista del oro a largo plazo. Además, pensamos que podría superarse el máximo de 4.381 dólares alcanzado recientemente, por lo que consideramos que los niveles registrados a principios de noviembre constituyen una oportunidad de inversión. Entre el 24 de octubre de 2008 y el 5 de septiembre de 2011, los precios del oro subieron más del 180%.

Aún no estamos en ese escenario, y conviene recordar que los bancos centrales, que no están sujetos a índices de referencia ni a las normas de gestión financiera, no son sensibles al nivel de precios.

[1] Brasil, China, Egipto, Etiopía, La India, Indonesia, Irán, Rusia, Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos.

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