El interés en la inversión temática ha experimentado un fuerte aumento en los últimos años. Según Morningstar, el volumen de activos bajo gestión en fondos temáticos se ha más que triplicado (hasta los USD 595.000 millones) en los últimos tres años [1].
Aunque gran parte de esta subida puede atribuirse a que los inversores anticipan una rentabilidad sólida a largo plazo, los fondos temáticos suelen concentrarse en gran medida en la inversión sostenible, lo cual también ha atraído interés.
Con los inminentes cambios regulatorios (como la integración de preferencias ESG [2] en la gama de opciones ofrecidas a los inversores bajo la normativa MiFID II [3]) y la creciente demanda procedente de inversores con mayor concienciación social y medioambiental, cabe esperar un aumento continuado del interés por los fondos temáticos de orientación sostenible.
No obstante, con más de 3.000 fondos sostenibles disponibles para los inversores europeos [4], los selectores de fondos se enfrentan a un reto enorme: ¿Cómo encontrar gestoras y estrategias capaces de aportar rentabilidad y satisfacer al mismo tiempo sus ambiciones de sostenibilidad? Además, los distintos mitos que rodean a esta área de inversión podrían impedir a los inversores evaluar de forma efectiva los fondos temáticos sostenibles en los que consideran invertir.
En su artículo titulado “Refutando mitos de la inversión temática”, nuestro Grupo de Estrategias Medioambientales explora estos mitos para ayudar a los inversores a distinguir entre aquellos fondos que solo prometen, y los que realmente cumplen.
[1] Fuente: Morningstar, Global Thematic Funds Landscape Report (Panorama de la inversión temática), mayo de 2021.
[2] Medioambientales, sociales y de buen gobierno.
[3] MiFID II es un marco legislativo de la UE para regular los mercados financieros del bloque y mejorar la protección de los inversores. Su objetivo es estandarizar las prácticas en la UE. Fuente: https://www.investopedia.com/terms/m/mifid-ii.asp .
[4] Fuente: Morningstar, a fin de diciembre de 2020.