A pesar de que representan una parte relativamente pequeña de la emisión actual de bonos sostenibles, los bonos vinculados a la sostenibilidad están adquiriendo una popularidad cada vez mayor. Xuan Sheng Ou Yong analiza estos títulos vinculados al rendimiento y nos habla de sus ventajas e inconvenientes.
La lucha contra el cambio climático ocupa un lugar destacado en las agendas de todo el mundo y, como tal, hay un gran interés por los llamados bonos verdes. La pandemia de COVID-19 también ha puesto el foco en los bonos sociales, que son títulos diseñados para financiar medidas destinadas a abordar problemas sociales, entre los que se incluye el impacto del coronavirus. También están de moda los bonos de sostenibilidad, que son aquellos que incluyen un uso ecológico y social de los beneficios.
Este club, cada vez más diverso, cuenta con un nuevo miembro: los bonos ligados a la sostenibilidad. ¿Qué son, y por qué son cada vez más populares?


Fuente: BNP Paribas Asset Management, julio 2021
El crecimiento de los bonos temáticos
La demanda de productos financieros relacionados con la sostenibilidad ha transformado los mercados de capital. Una de las consecuencias ha sido el notable crecimiento de los bonos caracterizados por el uso sostenible de los beneficios y de los bonos vinculados a la sostenibilidad.
Según la base de datos de Environmental Finance, la emisión de bonos temáticos, que incluyen los bonos verdes, sociales, sostenibles y vinculados a la sostenibilidad, superó los 600.000 millones de dólares en 2020, casi el doble que los 326.000 millones registrados en 2019. Por otro lado, la cantidad de bonos temáticos emitidos durante el primer trimestre de 2021 duplicó a los emitidos en el mismo periodo de 2020.
Concretamente, los bonos vinculados a la sostenibilidad parecen estar adquiriendo una popularidad cada vez mayor: algunas estimaciones señalan que la venta de este tipo de bonos creció un 7.000% en los cinco primeros meses de 2021, si bien es cierto que partían de una cifra reducida.

¿En qué se diferencian los bonos vinculados a la sostenibilidad de otros bonos sostenibles?
En el caso de los bonos que realizan un uso sostenible de los beneficios, dichos beneficios se utilizan exclusivamente para financiar proyectos que ofrezcan ventajas sociales o medioambientales.
Por el contrario, los bonos vinculados a la sostenibilidad suelen emitirse como bonos de obligación general que están vinculados de forma contractual al logro de uno o varios objetivos de sostenibilidad por parte del emisor. Normalmente, el emisor accede a pagar un cupón más elevado al inversor en caso de incumplimiento de dicho objetivo de sostenibilidad.
Por ejemplo, la empresa italiana de energía Enel emitió recientemente bonos vinculados a la sostenibilidad por valor de 3.960 millones de dólares. Según el acuerdo, si sus emisiones de efecto invernadero superan un nivel determinado en un plazo concreto, el cupón aumenta 25 puntos básicos. El minorista británico Tesco ha emitido un bono cuyos pagos dependen de la mejoras que la empresa registre en su nivel de emisiones, en el uso de energías renovables y en relación con el desperdicio de alimentos.
Ventajas e inconvenientes de los bonos vinculados a la sostenibilidad
Frente lo que ocurre en el caso de los bonos verdes, el emisor de un bono vinculado a la sostenibilidad puede usar los beneficios para fines generales y no está obligado a realizar un seguimiento de los proyectos financiados por la emisión, lo que le otorga libertad para elegir cómo se propone cumplir sus objetivos de sostenibilidad.
Los bonos vinculados a la sostenibilidad permiten a los emisores demostrar un compromiso con la sostenibilidad, aun cuando no cuenten en ese momento con proyectos ecológicos o sociales específicos. Los bonos vinculados a la sostenibilidad se centran en la trayectoria futura de una empresa y en la consecución de resultados más sostenibles.
¿No se benefician los inversores en bonos vinculados a la sostenibilidad de unos cupones más altos y, por tanto, de un mayor rendimiento corriente si un emisor no cumple los objetivos de sostenibilidad? Sí, pero ello podría no resultar tan favorable a largo plazo. El incumplimiento de los objetivos podría deteriorar la reputación de una empresa, lo que podría representar un mayor riesgo de crédito para los inversores.
¿Y qué hay de la relativa opacidad de los bonos vinculados a la sostenibilidad? Estos bonos no tienen restricciones sobre cómo se gastará el capital, por lo que los inversores no tienen una idea clara del impacto que tendrán. Algunos inversores preferirán acudir a los bonos que hacen un uso sostenible de los beneficios, ya que estos respaldan claramente proyectos sostenibles.
La naturaleza flexible de los bonos vinculados a la sostenibilidad puede hacerlos propensos al riesgo de «blanqueo ecológico». Por ejemplo, algunas emisiones se han vinculado a indicadores clave de rendimiento que son claramente alcanzables. Los inversores deben revisar minuciosamente estos indicadores para asegurarse de que son lo suficientemente ambiciosos.
Además, como los bonos vinculados a la sostenibilidad son relativamente nuevos, y los principios acordados a nivel internacional no establecen indicadores concretos a los que hayan de vincularse estos bonos, los emisores pueden elegir indicadores que se ajusten a su propia situación, lo que dificulta que los terceros interesados puedan comparar los distintos emisores y emisiones.
El futuro de los bonos vinculados a la sostenibilidad
La naturaleza impredecible de los bonos vinculados a la sostenibilidad ha hecho que estos títulos no sean especialmente populares entre algunos reguladores. La Autoridad Bancaria Europa ha afirmado que los bancos no deben usar los bonos vinculados a la sostenibilidad para cumplir las exigencias de capital. En caso de incumplimiento de los objetivos de sostenibilidad, los bancos se enfrentarían a reembolsos o a un empeoramiento de su calificación crediticia.
Al mismo tiempo, el BCE, que anteriormente no aceptaba los bonos vinculados a la sostenibilidad como garantía, ha empezado a hacerlo, siempre que los cupones estén vinculados a un objetivo de rendimiento que esté relacionado con la taxonomía de la UE o con los ODS de las Naciones Unidas.
Según las encuestas, en torno a las dos terceras partes de los asesores financieros creen que los bonos vinculados a la sostenibilidad podrían satisfacer la creciente demanda de activos de renta fija vinculados a los factores ESG. S&P Global Ratings prevé que la emisión mundial de instrumentos de deuda vinculados a la sostenibilidad superará los 200.000 millones de dólares en 2021.
A pesar del impresionante crecimiento registrado recientemente, es importante señalar que la emisión de bonos vinculados a la sostenibilidad representaba en mayo solo el 25% de la emisión de bonos verdes. Para que estos bonos adquieran un mayor protagonismo en el mercado de bonos sostenibles, deben tomarse ciertas medidas destinadas a evitar el blanqueo ecológico y a garantizar la transparencia en la asignación de capital. La estandarización de los indicadores clave de rendimiento destinada a facilitar la comparación entre los emisores también es esencial.