Los tipos y los retornos del crédito confluyen en el mercado de bonos corporativos
El retorno de los bonos corporativos incluye un rendimiento sin riesgo y un diferencial de crédito, que compensa a los inversores por asumir más riesgo que el propio de la deuda pública. Los diferenciales llevan más de una década en una tendencia a la baja. Sin embargo, los rendimientos subyacentes han aumentado desde 2022. Así pues, la parte del diferencial de crédito sobre el rendimiento total se encuentra en su punto más bajo desde la crisis financiera mundial (aproximadamente, el 20% de los bonos investment grade y el 50% de los bonos high yield). Nuestras perspectivas macroeconómicas son favorables, y se prevén pocos cambios en los rendimientos subyacentes o los diferenciales de crédito. El high yield, con duración más corta, es más adecuado para unas perspectivas boyantes y una rentabilidad continua de la renta variable. Cualquier subida de los rendimientos subyacentes tendría un impacto limitado en el retorno total. Los índices investment grade, que tienen mayor duración, se verían menos afectados por el deterioro del entorno del crédito; cualquier ampliación de los diferenciales se vería compensada por el descenso de los rendimientos subyacentes. De hecho, dado que se esperan más recortes de los tipos de interés por parte de los bancos centrales, los retornos de los bonos investment grade deberían seguir siendo favorables, como en 2025. En nuestra hipótesis de base, no existe una reversión a la media histórica de la parte crediticia sobre el rendimiento total. En general, las perspectivas de la renta fija siguen siendo positivas y el crédito debería rendir adecuadamente en 2026.
Perspectiva positiva para la renta variable, con un diferencial de ganancias más uniforme
Los mercados de renta variable comenzaron 2026 con fuerza. Los índices bursátiles mundiales subieron con decisión los primeros días del año. Hasta ahora se ha validado (parcialmente) el creciente entusiasmo de los inversores por las acciones no estadounidenses y no tecnológicas: los mercados emergentes, Japón y Europa batieron a EE. UU. De cara al futuro, prevemos que la brecha de rendimiento entre los índices tecnológicos y los no tecnológicos se reducirá, pero esa tecnología seguirá tomando la delantera. Es probable que el desarrollo de tecnologías basadas en la inteligencia artificial (IA) siga impulsando un crecimiento superior de los beneficios, pero la implantación de la IA en otras partes de la economía permitirá a las empresas aumentar los ingresos y/o reducir los costes, impulsando un aumento más rápido de los beneficios. Aunque el índice Nasdaq se ha quedado a la zaga recientemente, los valores tecnológicos de los mercados emergentes han superado a la mayoría de los demás. Europa debería mejorar gracias a un aumento significativo del gasto público en defensa e infraestructuras, lo que debería ayudar a compensar el lastre de los aranceles y la dura competencia de las importaciones chinas. Las valoraciones de la renta variable europea también son significativamente inferiores a las de las acciones estadounidenses (de valor).
El ascenso estratégico de Japón
2025 fue un año decisivo para Japón. La economía ha salido de un prolongado ciclo deflacionario y el nuevo gobierno de la primera ministra, Sanae Takaichi, ha reorientado sus esfuerzos hacia áreas con potencial para impulsar el crecimiento a largo plazo. La política económica de Japón hace hincapié en el fomento de la inteligencia artificial y la robótica, el fortalecimiento de las capacidades de defensa, la continuidad de las reformas en el ámbito corporativo y la aplicación de medidas contra la inflación junto con reformas de la seguridad social. La OCDE ha revisado al alza la previsión de crecimiento de Japón para 2025 hasta el 1,3% y prevé que la inflación se estabilice en torno al 2%. A medida que el crecimiento se acelera, el excedente de efectivo de las empresas brinda oportunidades para crear valor a través de una mayor inversión, salarios más altos y retorno para los accionistas. Sin embargo, el ascenso de Japón no está exento de desafíos. La nación está equilibrando una “política fiscal responsable y activa” ante unos altos niveles de deuda y la actual normalización de la política monetaria. Los bajos tipos de interés han mantenido el yen débil, lo cual ha sido positivo para las exportaciones, si bien los consumidores se han enfrentado a una disminución de su poder adquisitivo. Las tensiones geopolíticas y el posible aumento de los precios del petróleo plantean más riesgos. Para mantener su ascenso, Japón ha tratado de evolucionar en múltiples frentes, incluido el aumento de su autonomía estratégica en áreas como la energía y el desarrollo de alternativas internas a las importaciones.
Resumen de perspectivas por clase de activo
Las opiniones expresadas reflejan las expectativas del equipo del Director de Inversiones sobre los rendimientos y los riesgos de las clases de activos. Los colores indican el rendimiento esperado en un periodo de tres a seis meses en relación con las tendencias observadas a largo plazo.
Las opiniones se basan en los puntos de vista del equipo de inversión y no pretenden ser un asesoramiento sobre asignación de activos.
| Tipos | ||
| Bonos del Tesoro de Estados Unidos | + | La senda más clara de la Reserva Federal está permitiendo un descenso de los rendimientos, pero hay que vigilar la inflación |
| Euro – Deuda pública core | = | Se espera que los rendimientos se mantengan estables y el Banco Central Europeo mantenga los tipos durante los próximos meses |
| Euro – Diferenciales de la deuda pública | + | Es probable que persistan las oportunidades de percepción de rentas en bonos españoles, italianos y portugueses |
| Gilts británicos | + | Las nuevas rebajas de tipos del Banco de Inglaterra deberían ser favorables para los rendimientos de los Gilts británicos |
| JGB japoneses | – | La actual normalización de la política monetaria entraña el riesgo de que los bonos del gobierno japonés vean aumentados sus rendimientos de mercado |
| Inflación | + | Seguimos priorizando los bonos de inflación de corta duración, ya que la inflación estadounidense se mantiene en torno al 3,0% |
| Crédito | ||
| Investment Grade en USD | = | Los fundamentales siguen siendo favorables, pero las valoraciones no tanto |
| Investment Grade en EUR | = | Los tipos cortos estables sugieren un crédito de mayor duración para mayores rentas |
| Investment Grade en GBP | = | Un presupuesto creíble ayudaría a los rendimientos de mayor duración a situarse potencialmente por debajo del 5% |
| High Yield en USD | + | Las noticias macroeconómicas y corporativas siguen siendo favorables a pesar de ciertas inquietudes crediticias |
| High Yield en Euro | + | El reciente aumento de los diferenciales y los rendimientos en relación con el Investment grade crea oportunidades de percepción de rentas |
| Deuda emergente en divisa fuerte | = | El contexto macroeconómico y las historias idiosincrásicas respaldan las oportunidades de retorno |
| Renta variable | ||
| EE. UU. | + | Los estímulos fiscales y monetarios ofrecen apoyo, mientras que la adopción de la IA debería impulsar las mejoras de productividad |
| Europa | + | Mejora el contexto de crecimiento; positivo en banca, electrificación y defensa |
| Reino Unido | + | Unos tipos más bajos y unas perspectivas fiscales más estables deberían sustentar las oportunidades de valor |
| Japón | + | La expansión fiscal es positiva para los beneficios japoneses, lo que favorece a los sectores nacionales |
| China | = | Las acciones tecnológicas chinas se ven respaldadas por el desacoplamiento (decoupling) entre EE. UU. y China, el crecimiento de los beneficios y la posibilidad de nuevos estímulos |
| Temáticas de inversión* | + | Para el largo plazo, mantenemos una visión positiva en torno a las estrategias de inteligencia artificial, electrificación y transición del carbono |
*Hemos identificado varios temas, respaldados por megatendencias, que las empresas están aprovechando y que, en nuestra opinión, están en mejor posición para capear la evolución de la economía global: automatización y digitalización, tendencias de consumo y longevidad, transición energética y biodiversidad y capital natural.
Fuente de los datos: Bloomberg