Las preocupaciones del mercado afectaron a los rendimientos de la deuda pública japonesa
Los rendimientos de los bonos de gobierno japoneses han subido y las emisiones a 10 años alcanzaron el 2,35% el 20 de enero. Existen numerosas causas que impulsan la venta masiva de bonos. En primer lugar, el Banco de Japón ha aumentado su tipo de interés a un día del -0,1% de principios de 2024 al 0,75% y los mercados de futuros sugieren que llegará al 1,2% para finales de 2026. Algunas previsiones económicas sugieren que los tipos de interés podrían incluso subir hasta el 2,0%. En segundo lugar, existe preocupación por los niveles de deuda pública y la posibilidad renovación del estímulo fiscal tras las elecciones generales anticipadas del 8 de febrero. Para el caso de que la primera ministra, Sanae Takaichi, refuerce su mandato, se espera que se produzcan recortes de impuestos y aumentos en el gasto en defensa.
Además, la economía japonesa ha experimentado un rápido crecimiento, con un aumento del PIB nominal cercano al 4,5% en 2025, y existe preocupación por una demanda estructuralmente menor de los JGBs (deuda pública nipona) a largo plazo. Es probable que el mercado siga siendo sensible a la evolución de las políticas. Sin embargo, en 2026 debería producirse un descenso de la inflación (previsión de consenso de alrededor del 2,0%), lo que podría ayudar a estabilizar los rendimientos. Entretanto, los posibles flujos de repatriación al mercado del yen podrían contribuir al aumento de los rendimientos de los bonos globales y a la volatilidad de las divisas. En resumen, los rendimientos japoneses se encuentran en una nueva horquilla de equilibrio a medio plazo de entre el 2% y el 3%.
La renta variable capea la tormenta geopolítica
El dólar y el precio del oro podrían contar otra historia, pero los mercados de renta variable han evitado las turbulencias geopolíticas que hemos visto en el último mes. Esto se debe en parte a que el impacto de los acontecimientos relacionados con Venezuela y Groenlandia para el crecimiento económico y los beneficios corporativos es menos claro que los efectos del Día de la Liberación en abril del pasado año. Además, los datos económicos recientes han sido, en general, positivos y mejores de lo esperado. El factor determinante clave para la dirección de los mercados de renta variable a corto plazo será la actual temporada de resultados.
En el momento de redactar estas líneas, unas 143 empresas habían presentado sus resultados, y las cifras son alentadoras: un crecimiento total de los beneficios del 11% y los beneficios absolutos superan en más del 10% las expectativas, según FactSet. Sin embargo, el mejor desempeño del sector tecnológico del año pasado no se ha repetido en lo que va de año, o al menos no del todo: el Nasdaq 100 apenas ha batido al índice MSCI Europe tras quedar rezagado inicialmente. Sin embargo, en los mercados emergentes, la inteligencia artificial sigue siendo el motor clave y los valores tecnológicos de la región avanzan casi un 12% en lo que va de año. Esperamos que ese ritmo de apreciación se ralentice, mientras que los valores tecnológicos estadounidenses cobran velocidad.
Succesión de la Fed: esta vez es diferente
.Después de la reunión de enero del Comité Federal de Mercado Abierto que fija los tipos, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, solo dirigirá dos reuniones más, una en marzo y otra en abril, antes de que termine su mandato en mayo. El presidente Donald Trump ha propuesto a Kevin Warsh como sustituto de Powell. La sucesión al frente de la Fed siempre ha llamado la atención de los economistas, pero esta vez es diferente. Las declaraciones sobre política monetaria del presidente y del secretario del Tesoro, Scott Bessent, han suscitado preocupaciones entre los inversores por que se vea comprometida la independencia de la Fed.
¿Por qué es importante esto? Muchos bancos centrales son responsables de sus acciones ante sus parlamentos —o el Congreso, en el caso de Estados Unidos—. ¿Es preferible esta realidad que responder ante políticos? La respuesta es «sí». Un reciente estudio del BCE sobre 155 bancos centrales a lo largo de 50 años concluyó que «los bancos centrales independientes son capaces de aplicar políticas monetarias más creíbles y, por lo tanto, son más eficaces para mantener la inflación bajo control.”1 En otras palabras, la independencia permite a los bancos centrales alejarse de los objetivos (políticos) a corto plazo y centrarse en su mandato principal. Una pérdida de credibilidad podría desanclar las expectativas de inflación de las empresas, los inversores y los consumidores. Esto podría provocar un aumento de los rendimientos de los bonos a largo plazo, lo que podría perjudicar a los mercados financieros (incluida la renta variable) y a la economía en general. La política monetaria no consiste únicamente en fijar los tipos de interés.
Resumen de perspectivas por clase de activo
Las opiniones expresadas reflejan las expectativas del equipo del Director de Inversiones sobre los rendimientos y los riesgos de las clases de activos. Los colores indican el rendimiento esperado en un periodo de tres a seis meses en relación con las tendencias observadas a largo plazos.
Las opiniones se basan en los puntos de vista del equipo de inversión y no pretenden ser un asesoramiento sobre asignación de activos.
| Tipos | ||
| Bonos del Tesoro de EE. UU. | = | El fuerte crecimiento y el debilitamiento del dólar podrían volver a impulsar los rendimientos al alzan |
| Euro – Deuda pública core | = | Se espera una pendiente de las curvas de rendimiento core más pronunciada, especialmente en el tramo largo |
| Euro – Diferenciales de la deuda pública | + | El aumento de las emisiones alemanas en comparación con otros países respalda el carry trade |
| Gilts británicos | + | El descenso de la inflación en el primer trimestre permitirá al Banco de Inglaterra seguir recortando tipos, lo que favorecerá a la deuda pública británica |
| JGBs japoneses | – | La incertidumbre electoral y presupuestaria sustenta la tendencia bajista de la deuda pública japonesas |
| Inflación | + | Seguimos priorizando los bonos de inflación de corta duración, ya que la inflación estadounidense se mantiene en torno al 3,0% |
| Crédito | ||
| Investment Grade en USD | = | Los riesgos para el crédito tienen que ver más con la macroeconomía que con los fundamentales, pero siguen existiendo oportunidades de carry |
| Investment Grade en EUR | + | El crédito es más atractivo que el efectivo y la renta variable dados los rendimientos vigentes |
| Investment Grade en GBP | = | El crédito británico de mayor rendimiento ofrece interesantes oportunidades de retorno total |
| High Yield en USD | = | Los factores técnicos siguen siendo sólidos, pero los niveles de rendimiento son cada vez menos atractivos |
| High Yield en EUR | = | Los rendimientos que caigan por debajo del 5% reducirán las oportunidades de retorno total |
| Deuda emergente en divisa fuerte | = | El contexto macroeconómico y las historias idiosincrásicas respaldan las oportunidades de retorno |
| Renta variable | ||
| E.E. U.U. | + | Los estímulos fiscales y monetarios ofrecen apoyo, mientras que la adopción de la Inteligencia Artificial debería impulsar las mejoras de productividad. Atractivo táctico de la tecnología estadounidensee |
| Europa | = | Mejora el contexto de crecimiento; positivo en banca, electrificación y defensa |
| Reino Unido | = | Unos tipos más bajos y una perspectiva fiscal más estable deberían sustentar las oportunidades de valor |
| Japón | + | La expansión fiscal es positiva para los beneficios japoneses, lo que favorece a los sectores nacionales |
| China | = | Las acciones tecnológicas chinas se ven respaldadas por el desacoplamiento (decoupling) entre EE. UU. y China, el crecimiento de los beneficios y la posibilidad de nuevos estímulos |
| Mercados emergentes globales | + | Los beneficios y el dinamismo se aceleran, impulsados por los sectores tecnológico y de materiales |
| Temáticas de inversión | + | Opinión positiva a largo plazo acerca de las estrategias de IA, electrificación y transición de carbono |