El agua es un recurso limitado y, sin embargo, la demanda continúa creciendo. Al mismo tiempo, el cambio climático afecta en gran medida a la disponibilidad y calidad del agua limpia, como consecuencia de las sequías y las inundaciones.
El agua desempeña un papel fundamental en la producción de alimentos, por lo que la creciente demanda de alimentos procedente de una población también cada vez mayor implica una mayor necesidad de agua. La urbanización también impulsa la demanda. En las economías emergentes, millones de personas se están trasladando a las ciudades, y sus necesidades de agua limpia no hacen más que aumentar.
El agua es de vital importancia en la producción de, por ejemplo, prendas de ropa, papel y, en una forma ultralimpia, smartphones. Por otro lado, existe también una fuerte demanda de infraestructuras hidráulicas: tuberías, bombas, plantas de depuración y tratamiento de aguas residuales, etc.
El agua es un mercado en crecimiento con un valor de miles de millones de dólares, y pensamos que seguirá siéndolo durante décadas. En nuestra opinión, esta área ofrece una gran oportunidad de inversión a escala mundial.
En el siguiente vídeo hablamos de las oportunidades que ofrece a los inversores la cadena de valor del agua.