2024 fue un año sin precedentes para el mercado de fondos cotizados (ETF) UCITS, que registró entradas de capital superiores a los 250.000 millones de euros, un 60% más que en 2023. Según explica Daniel Dornel, director de análisis de ETF, entre las principales tendencias que explican este crecimiento destacan la solidez del mercado de renta variable estadounidense y el aumento de los ETF activos.
Dominio de la renta variable estadounidense
El año pasado, los mercados de renta variable estadounidense volvieron a registrar unos resultados espectaculares. Subieron en torno al 25% durante el año, liderados principalmente por las empresas conocidas como las «siete magníficas» y por los sectores tecnológico y de servicios de comunicaciones en general.
Las entradas de capital en los ETF de renta variable estadounidense alcanzaron un nivel sin precedentes de en torno a los 100.000 millones de euros, lo que representa aproximadamente el 40% de las entradas totales de capital en los ETF UCITS. Cabe señalar que más de la mitad de las entradas que se registraron en 2024 en ETF de renta variable estadounidense se produjeron durante el cuarto trimestre, sobre todo después de la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales.
Las entradas de capital en ETF de renta variable estadounidense siempre han representado una importante proporción de los flujos totales de ETF de renta variable. Sin embargo, esta tendencia se ha acelerado en los últimos cinco años, desde el 20% que representaban en 2020 a más del 50% el año pasado (véase el gráfico 1).
También resulta interesante destacar que en torno al 70% de los flujos en renta variable estadounidense se dirigieron a exposiciones tradicionales; los ETF que replican el índice S&P 500 representan la mayor parte del nuevo efectivo neto.

Predominio de los productos con un error de seguimiento reducido
En 2024, las entradas de capital en los productos de renta variable que cuentan con el sello ESG (cuestiones medioambientales, sociales y de buen gobierno) representaron únicamente el 17% de los nuevos flujos netos, mientras que el porcentaje del segmento de la renta fija fue superior.
En nuestra opinión, la razón que explica esta diferencia se encuentra en el impacto relativamente inferior que tienen las consideraciones ESG en términos de error de seguimiento (tracking error), en comparación con los índices tradicionales de renta fija.
Un análisis más detallado de las entradas de capital en los productos de renta variable ESG revela una dinámica más compleja que simplemente el porcentaje inferior de flujos netos que vimos en 2024. Desde principios de año, es posible identificar tendencias divergentes para los diferentes enfoques ESG.
Hemos visto una tendencia a la baja en los ETF que replican índices MSCI SRI, con salidas de flujos superiores a los 15.000 millones de euros (véase el gráfico 2).

Los ETF que replican activos ESG pueden ser muy selectivos, debido, entre otras cosas, a las amplias exclusiones de empresas. Además, incluyen solo al 25% de las empresas con mayor valor de mercado por sector, según las calificaciones ESG.
Dicha característica hace que los índices MSCI SRI tiendan a presentar un error de seguimiento elevado, superior al de los índices tradicionales, por lo que sus resultados pueden desviarse de manera significativa de los de estos.
Al mismo tiempo, la tendencia de los productos con menor error de seguimiento fue positiva, con más de 12.000 millones de euros en entradas netas desde principios de 2024.
Los productos que conforman esta categoría siguen distintas metodologías de índices. La característica que comparten es que tienen como objetivo seguir más de cerca al índice principal, normalmente con un error de seguimiento máximo de aproximadamente el 1%. También tienden a presentar un menor grado de desviación por sector o país, ya que las consideraciones ESG no son tan selectivas como las de los índices MSCI SRI.
No obstante, siguen teniendo como objetivo mejorar el perfil ESG mediante la exclusión de empresas controvertidas (aunque en menor medida que los índices SRI), la mejora de las calificaciones ESG o la reducción de emisiones de carbono.
El año de los ETF activos
Al igual que en Estados Unidos, hemos visto una notable aceleración del ritmo de crecimiento de los ETF UCITS activos. Los ETF activos no son nuevos en Europa, pero antes de 2020 la mayor parte de la actividad se centraba en productos del mercado monetario o a muy corto plazo.
En los últimos cinco años, hemos asistido a un creciente interés por las estrategias relacionadas con la renta variable. El año pasado, se invirtieron más de 13.000 millones de euros en ETF activos de renta variable. Tal y como muestra el gráfico 3, este ritmo de crecimiento supone una notable aceleración con respecto a los años anteriores.

En general, los ETF activos representaron en torno al 7% de los flujos totales de ETF y menos del 3% de los activos gestionados de ETF UCITS en 2024.
Sin embargo, la impresionante tendencia de crecimiento de los ETF activos no se limitan al volumen de entradas de capital. En 2024, más del 15% de los nuevos ETF fueron ETF activos, en torno a 40 productos nuevos. Además, algunas gestoras recurrieron a los productos de gestión activa para entrar en el mercado de ETF.