- La inteligencia artificial se está convirtiendo en el avance tecnológico más importante desde la aparición de internet, con capacidad para reconfigurar la economía mundial, la productividad y la vida diaria.
- Impulsadas por la rápida innovación y la inversión en infraestructuras, las compañías relacionadas con la nueva tecnología, el hardware de inteligencia artificial y los servicios en la nube están cobrando un fuerte impulso en los mercados.
- Esta tecnología ofrece atractivas oportunidades de inversión a largo plazo en sectores como las infraestructuras y los centros de datos, entre muchos otros.
Aunque las tensiones geopolíticas continúan dominando la actualidad mundial, hay un tema que sigue protagonizando el discurso de los inversores: el sector tecnológico y, más concretamente, la inteligencia artificial y su potencial a largo plazo.
Es de lo que todo el mundo habla, y la mayoría coincide en que la inteligencia artificial representa el avance más significativo de la era digital desde el lanzamiento de internet. La nueva tecnología podría tener un enorme impacto en la vida y el trabajo de las personas, así como en la economía mundial.
Según las previsiones de PwC, la inteligencia artificial podría «impulsar la producción económica mundial hasta en quince puntos porcentuales durante los próximos diez años», lo que en la práctica supondría añadir un punto porcentual a las tasas de crecimiento anual, un incremento comparable al que el mundo experimentó con la industrialización del siglo XIX1.
Gran parte del entusiasmo inversor comenzó con el lanzamiento del motor de inteligencia artificial conversacional ChatGPT en noviembre de 2022. La aplicación alcanzó casi 800 millones de usuarios activos en menos de tres años desde su lanzamiento, una cifra que internet tardó trece años en alcanzar2.
Gracias a la inteligencia artificial, los ordenadores pueden pensar, aprender, adaptarse y llevar a cabo tareas y funciones cognitivas normalmente asociadas a las personas, mientras que la inteligencia artificial generativa también puede producir texto, imágenes y vídeo. Su aparición ha desencadenado una ola de inversión e innovación que sigue creciendo, ya que las empresas de todo el mundo continúan invirtiendo en su infraestructura de inteligencia artificial.
Euforia en los mercados
El entusiasmo de los inversores se ha reflejado en la rentabilidad de los mercados de renta variable; en Estados Unidos, que es el principal foco de innovación en inteligencia artificial, los mercados han marcado máximos históricos en numerosas ocasiones a lo largo de los últimos doce meses. Las compañías tecnológicas y de inteligencia artificial han impulsado la mejor temporada estadounidense de datos de beneficios en un primer trimestre desde 2021, con un crecimiento interanual de aproximadamente el 27%3. Además, los índices de renta variable de Corea del Sur y Japón, dos superpotencias en semiconductores a escala mundial, también han marcado este año máximos históricos.
Dada la extraordinaria evolución que han registrado los mercados, no es de extrañar que los inversores se pregunten si nos dirigimos hacia un ciclo de auge y caída similar al de la era de las puntocom de comienzos de siglo. Sin embargo, no pensamos que estemos ya en ese punto: pese al nivel elevado que muestran algunas valoraciones, no se han llegado a alcanzar los niveles tan exigentes que se registraron a finales de la década de 1990.
Y, aunque no cabe duda de que habrá compañías mejor y peor posicionadas, el sector tecnológico actual es muy diferente. En el periodo de las puntocom, las valoraciones de muchas empresas se basaban en las expectativas, más que en fundamentos tangibles. En la actualidad, los ingresos y los beneficios de las empresas tecnológicas son reales, tal y como se ha podido comprobar en la pasada temporada de presentación de resultados.
Lo que parece evidente es que, en la fase actual, las compañías que están mejor posicionadas a corto plazo son las que proporcionan la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial, desde grandes servicios de computación en la nube y centros de datos hasta servidores, capacidad de computación, semiconductores y equipos para su fabricación.
Además, se prevé que algunas de las grandes tecnológicas estadounidenses destinen unos 800.000 millones de euros a gasto de capital en 2026, principalmente para ampliar la infraestructura de inteligencia artificial generativa. Según las previsiones de las propias empresas, los analistas estiman que esta cifra podría alcanzar 1,1 billones de dólares en 2027.
Aumento de la productividad
Las expectativas generadas por la inteligencia artificial y su impacto en la vida de las personas y la economía mundial ofrecen numerosas posibilidades, sobre todo en lo que respecta al aumento de la productividad.
Desde la perspectiva industrial, la inteligencia artificial puede automatizar tareas rutinarias en muchos sectores, como la industria manufacturera y los servicios financieros, lo que permitiría a las empresas operar de manera más eficiente con un potencial ahorro de costes.
Según la consultora McKinsey & Co., la inteligencia artificial generativa y otras tecnologías podrían automatizar actividades laborales que actualmente ocupan entre el 60% y el 70% del tiempo de los empleados. Su impacto podría aportar billones de dólares en valor a la economía mundial4.
La inteligencia artificial también tiene potencial para crear nuevos sectores, de forma muy similar a como lo hizo internet en su momento. Aunque, como es lógico, la posibilidad de que la inteligencia artificial elimine muchos puestos de trabajo ha suscitado mucha preocupación, también pensamos que la tecnología acabará dando paso a una nueva era de crecimiento económico que podría favorecer la creación de nuevas oportunidades laborales en nuevos sectores.
Un futuro de retos y oportunidades
No cabe duda de que aumentará la preocupación en ciertos ámbitos relacionados con la privacidad y la seguridad de los datos; los gobiernos y las autoridades deben regular de forma imparcial y transparente para ayudar a prevenir y combatir posibles daños y usos indebidos.
La inteligencia artificial domina ya la vida cotidiana desde hace un tiempo. Los algoritmos impulsados por inteligencia artificial están ya presentes en una gran variedad de ámbitos, desde el lugar de trabajo a las películas que vemos y la música que escuchamos, o las recomendaciones de compra en internet, entre otros muchos.
Existen importantes oportunidades de inversión tanto en el diseño como en la infraestructura de la inteligencia artificial, así como en compañías pertenecientes a un número creciente de sectores e industrias que están comenzando a utilizar la nueva tecnología para mejorar sus modelos de negocio. En nuestra opinión, el potencial de inversión a largo plazo de la inteligencia artificial sigue siendo muy atractivo.
[2] OpenAI / Banco Mundial. Octubre de 2025
[3] CIO Weekly – AI fuels the strongest earnings season in years