¿Invertir en un ETF o en una empresa concreta?

¿Cuáles son las ventajas de invertir en un ETF frente a invertir directamente en acciones? Los ETF ofrecen a los inversores diversificación, distribuyendo la exposición y el riesgo. Son una forma sencilla y asequible de invertir en índices de mercado amplios compuestos por acciones, bonos u otras clases de activos. Para obtener más información, consulta nuestro video

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Cuando te has planteado invertir tus ahorros, ¿has tenido que elegir alguna vez entre hacerlo en una empresa concreta o a través de un ETF? Veamos cuáles son las diferencias y las similitudes.

En primer lugar, los ETF y la inversión en acciones son dos opciones de inversión que responden a dos estrategias y perfiles de riesgo diferentes.  

Diversificación:

Acciones: al invertir en una empresa concreta, te conviertes en el propietario de una parte de la misma, lo que concentra la exposición y el riesgo en los resultados de la compañía en cuestión.   

ETF: al invertir en ETF, estás invirtiendo en un fondo que replica la evolución de un índice, lo que te permite acceder a diferentes mercados o clases de activos con una única inversión.

Imagina que quieres diversificar tus inversiones invirtiendo en el índice EuroSTOXX 50:

– Puedes optar por seleccionar decenas de títulos individuales para replicar la rentabilidad del índice, lo que normalmente supondrá la inversión de miles de euros.

– O puedes invertir solo decenas de euros en un ETF que replica la evolución del índice, lo que podría ofrecerte la misma exposición en una única inversión.

Riesgo y rentabilidad:

La inversión en empresas concretas puede ofrecer una rentabilidad potencialmente superior si los resultados de la empresa en cuestión son excepcionalmente buenos, pero también conlleva un mayor riesgo de pérdida si los resultados no son tan favorables.

Los ETF reparten la inversión entre muchos títulos, lo que reduce los riesgos que afectan a compañías concretas.

Coste:

La inversión en empresas concretas no conlleva comisiones de gestión recurrentes, pero sí que puede tener costes de negociación.  

Los ETF suelen tener unos ratios de gasto reducidos y no tienen inversión mínima.

Si bien los ETF y la inversión en empresas concretas difieren en estructura y finalidad, su negociación comparte ciertas similitudes:

Ambos cotizan en mercados y ofrecen liquidez, lo que permite al inversor comprar o vender a lo largo del día de negociación.

En resumen, los ETF suelen considerarse una opción más diversificada con un riesgo más repartido, mientras que la inversión en empresas concretas puede resultar atractiva para aquellos inversores que buscan una rentabilidad potencialmente superior con un riesgo mayor

Aviso legal

Algunos artículos pueden contener lenguaje técnico. Por esta razón, pueden no ser adecuados para lectores sin experiencia profesional en inversiones. Todos los pareceres expresados en el presente documento son los del autor en la fecha de su publicación, se basan en la información disponible y podrían sufrir cambios sin previo aviso. Los equipos individuales de gestión podrían tener opiniones diferentes y tomar otras decisiones de inversión para distintos clientes. El presente documento no constituye una recomendación de inversión. El valor de las inversiones y de las rentas que generan podría tanto bajar como subir, y es posible que el inversor no recupere su desembolso inicial. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades futuras. Es probable que la inversión en mercados emergentes o en sectores especializados o restringidos esté sujeta a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, a una mayor incertidumbre al haber menos información disponible, a una liquidez más baja o a una mayor sensibilidad a cambios en las condiciones sociales, políticas, económicas y de mercado. Algunos mercados emergentes ofrecen menos seguridad que la mayoría de los mercados desarrollados internacionales. Por este motivo, los servicios de ejecución de operaciones, liquidación y conservación en nombre de los fondos que invierten en emergentes podrían conllevar un mayor riesgo. Los activos privados son oportunidades de inversión no disponibles a través de mercados cotizados como por ejemplo las bolsas de valores de renta variable. Permiten a los inversores beneficiarse directamente a temas de inversión a largo plazo y pueden brindarles acceso a sectores especializados como infraestructura, inmobiliario, private equity y otros alternativos difícilmente disponibles a través de medios tradicionales. No obstante, los activos no cotizados requieren un examen minucioso, pues tienden a tener niveles elevados de inversión mínima y pueden ser complejos e ilíquidos.

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