- Pese a la limitada exposición que mantienen actualmente las aseguradoras al high yield en euros, la clase de activo les ofrece la posibilidad de aumentar el nivel de rentas, diversificar las carteras y reforzar su capacidad de resistencia más allá de la exposición a la renta fija tradicional.
- Las decisiones de inversión, como las relativas a la duración de la estrategia, la fuente de financiación de una posición en alto rendimiento y los requisitos contables, son fundamentales a la hora de integrar la clase de activo en una cartera y, al mismo tiempo, gestionar la volatilidad, las exigencias de capital de solvencia y las restricciones derivadas de las Normas Internacionales de Información Financiera.
- El universo de deuda de alto rendimiento en euros permite construir carteras diversificadas, respetando al mismo tiempo los compromisos climáticos de las aseguradoras.
Las aseguradoras europeas mantienen una exposición limitada al crédito corporativo cotizado de alto rendimiento, de apenas un 2%.
No es algo que resulte especialmente sorprendente, ya que las aseguradoras suelen priorizar los activos que más se ajustan a su perfil de pasivos, lo que las lleva a favorecer aquellas clases de activos que ofrecen flujos de caja predecibles, bajo riesgo de impago y unos requisitos de capital reducidos de conformidad con la Directiva Solvencia II.
Por el contrario, el mercado de crédito de alto rendimiento está principalmente compuesto por compañías apalancadas de mediana capitalización, que a menudo se encuentran inmersas en procesos de transformación, lo que conlleva un mayor riesgo de crédito y una volatilidad más elevada que el mercado de deuda corporativa de grado de inversión.
Además, este universo de inversión puede ampliarse para incluir compañías financieras a través de deuda senior o subordinada. No obstante, el crédito de alto rendimiento puede ofrecer importantes ventajas a las carteras de las aseguradoras, como, por ejemplo:
- Diferenciales de crédito más elevados y, por tanto, cupones más altos, con un nivel de rentabilidad total que puede contribuir a alcanzar los objetivos de generación de rentas
- Diversificación del universo de inversión, con la incorporación de emisores que no cuentan con la calificación de grado de inversión
- Mayor capacidad de resistencia que otros activos de rentabilidad total, como la renta variable cotizada
Además, la clase de activo mantiene un nivel de liquidez relativamente elevado. Si comparamos el mercado estadounidense, más antiguo y de mayor tamaño, con el europeo, vemos que la duración media en ambos mercados a comienzos de 2026 era bastante similar, en torno a los tres años.
En lo que respecta a los diferenciales, ambos mercados suelen presentar niveles similares (excluido el impacto de la cobertura de divisas), con una media de aproximadamente 290 puntos básicos el año pasado. Ello es así pese a que, a finales de marzo de 2026, la calificación media del mercado estadounidense era inferior (BB/B+) a la del mercado en euros (BB/BB-).
Dada la complejidad de los balances de las aseguradoras, la asignación a la deuda de alto rendimiento debe analizarse desde distintas perspectivas: la eficiencia económica, tanto en términos del riesgo de la cartera, medido por la volatilidad, como del capital regulatorio requerido; el tratamiento contable; y las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad.
En este documento, analizamos cada uno de estos aspectos, con especial atención a una estrategia en euros.
Aquí puedes leer el documento completo