High yield americano con duraciones cortas: 5 argumentos a favor

  • La deuda de alto rendimiento y duración corta puede ayudar a los inversores a hacer frente a periodos de volatilidad de los mercados y a generar un flujo estable de rentas.
  • La clase de activo puede ofrecer una mayor liquidez, así como una mayor previsibilidad ante la fuerza disruptiva de la inteligencia artificial.
  • La deuda de alto rendimiento de duración corta ofrece un nivel atractivo de rendimientos, y pensamos que puede desempeñar un papel importante en el marco de una cartera de inversión diversificada. 

En un contexto cada vez más complejo para los inversores, es posible diseñar una estrategia de inversión en deuda de alto rendimiento y corta duración con un objetivo sencillo: generar un flujo recurrente y estable de rentas, al tiempo que se minimiza la volatilidad y se evitan las pérdidas de capital.

No cabe duda de que el entorno actual de mercado ha de enfrentarse a numerosas dificultades: desde la fuerza disruptiva de la inteligencia artificial y el encarecimiento de la energía a la reaparición de las presiones inflacionistas y la preocupación en torno a la política monetaria. Sin embargo, pensamos que un enfoque de duración corta en el marco de una estrategia de deuda de alto rendimiento puede ofrecer unos resultados más predecibles a largo plazo.

A continuación, analizamos cinco razones por las que la deuda estadounidense de alto rendimiento y corta duración puede constituir una opción atractiva en el marco de una asignación amplia de activos.

Menor volatilidad con protección frente a las caídas

La deuda de duración corta tiende a ser menos sensible a los cambios en los tipos de interés que la de mayor duración. En un contexto de incertidumbre en torno a las perspectivas de política monetaria, pensamos que esta característica podría ofrecer cierto grado de tranquilidad a los inversores. No obstante, la duración corta en sí misma no implica necesariamente una menor volatilidad.

En nuestra opinión, en el marco de una estrategia de deuda estadounidense de alto rendimiento, las características defensivas que presenta de manera natural la deuda de duración corta, en lo que se refiere a su mayor previsibilidad y liquidez, encajan bien con un enfoque de mayor calidad, que también podría ofrecer protección frente a la volatilidad de los diferenciales.

En el entorno actual, este enfoque podría ofrecer un buen equilibrio entre los posibles resultados de una amplia variedad de escenarios económicos y podría proteger a los inversores frente a la volatilidad de los tipos de interés, impulsada por la incertidumbre en torno al impacto en la inflación y los déficits públicos, y frente a la volatilidad de los diferenciales, derivada de la incertidumbre sobre la evolución de la economía y el posible repunte de la tasa de impagos.

La elevada liquidez ofrece más opciones a los inversores

La deuda de alto rendimiento con una expectativa de reembolso o refinanciación en el corto plazo, inferior a tres años, ofrece liquidez de manera natural. Calculamos que aproximadamente una tercera parte del mercado actual de deuda estadounidense de alto rendimiento, con un valor de mercado total de 1,5 billones de dólares, entra dentro de este universo de inversión1.

Además, la deuda de mayor calidad del universo de deuda de alto rendimiento de duración corta, emitida por compañías con balances más sólidos, podría contribuir a mejorar el perfil de liquidez.

Dado el notable crecimiento que ha registrado en los últimos años el volumen de capital asignado a los mercados privados, esta liquidez, unida a la característica de protección frente a las caídas, puede ofrecer a los inversores una mayor flexibilidad y un mayor número de opciones para equilibrar sus carteras de inversión con otras exposiciones.

Mayor previsibilidad ante la fuerza disruptiva de la inteligencia artificial

Recientemente, hemos visto cómo el temor al posible impacto disruptivo de la inteligencia artificial ha provocado volatilidad en los mercados de crédito tanto públicos como privados, especialmente entre las compañías de software.

Aunque esta preocupación parece excesiva en algunos casos, la incertidumbre en torno al impacto disruptivo a largo plazo de la nueva tecnología ha reducido el margen de protección patrimonial de algunos emisores, lo que, en nuestra opinión, justifica un cierto reajuste de las valoraciones, sobre todo entre las empresas más apalancadas.

En este contexto, las estrategias activas de duración corta podrían beneficiarse de la mayor previsibilidad que conlleva analizar los riesgos de disrupción de la inteligencia artificial en un horizonte temporal más corto, frente a la mayor incertidumbre que se da a más largo plazo.

No obstante, pensamos que seguirá siendo crucial aplicar un enfoque bottom-up para identificar el impacto disruptivo de la nueva tecnología en las empresas concretas. Al analizar las cifras de beneficios, los balances, los niveles de liquidez y el acceso a los mercados de capital, nos aseguramos de que los emisores subyacentes podrán refinanciar la deuda en cualquier escenario.

Amplia disponibilidad de capital para abordar vencimientos de deuda a corto plazo

Una de las razones por las que las tasas de impago se han mantenido en niveles reducidos en los últimos años ha sido porque las empresas tienen actualmente acceso a múltiples fuentes de financiación dentro del universo de financiación apalancada (deuda de alto rendimiento, préstamos apalancados y crédito privado), y hasta los emisores que se enfrentan a mayores tensiones financieras tienen acceso a soluciones de financiación.

En este contexto de disponibilidad de capital, en muchas estructuras de capital que atraviesan un periodo más complicado puede apreciarse cierto grado de «protección por vencimiento», en la forma en que cotizan los bonos de menor duración en comparación con la deuda de vencimiento más largo.  

En nuestra opinión, esta situación está justificada: muchas de estas empresas no se enfrentan a un riesgo inminente de impago, ya que cuentan con un nivel suficiente de liquidez y con capacidad de generación de flujo de caja libre, lo que les ha permitido atender y refinanciar los tramos más senior de la estructura de deuda, mientras que la evolución de los tramos a más largo plazo no ha sido igual de favorable.

Rendimientos atractivos frente a la deuda a largo plazo

Además de aportar capacidad de resistencia en el contexto actual, la deuda estadounidense de alto rendimiento a corto plazo también puede ofrecer numerosas oportunidades en lo que respecta al potencial de rentabilidad.

Últimamente se ha prestado mucha atención a los cambios que se han producido en la curva del Tesoro de Estados Unidos. Por su parte, la curva de tipos de la deuda estadounidense de alto rendimiento se ha mantenido prácticamente plana. El rendimiento de la deuda a corto plazo puede ser comparable al de los títulos con vencimientos más largos, a pesar de su menor duración.

Esto significa que la deuda estadounidense de alto rendimiento y duración corta resulta especialmente atractiva en términos de rendimiento por unidad de duración, incluso si se aplica un enfoque de gestión más conservador.

En nuestra opinión, ello podría seguir ofreciendo exposición a una parte importante de la rentabilidad del mercado de deuda estadounidense de alto rendimiento si finalmente no llega a materializarse la preocupación en torno al contexto macroeconómico y geopolítico y el mercado ofrece un año más de sólida rentabilidad.

Una mirada al futuro

Dejando a un lado cómo puede cambiar la curva de tipos del Tesoro estadounidense en respuesta a la evolución de la situación geopolítica, sigue habiendo dudas sobre el rendimiento de la deuda soberana a más largo plazo. 

Si la Reserva Federal opta por enfocarse en el fortalecimiento de la economía recortando los tipos de interés en lugar de combatir la inflación, podríamos asistir a un aumento de la pendiente de la curva con un repunte de los rendimientos en el tramo largo.

Al mismo tiempo, ha sido hace poco cuando han empezado a cuestionarse los déficits fiscales en la mayoría de las economías desarrolladas, y sigue abierto el debate sobre hasta qué punto los gobiernos tienen capacidad o voluntad política para contener el gasto. La consecuencia natural podría ser el aumento de la rentabilidad de la deuda soberana a más largo plazo, ya que los inversores exigen una mayor compensación por estos riesgos fiscales.

Aunque los mercados de crédito podrían estar menos expuestos a dichos riesgos, no cabe duda de que este escenario podría reforzar el atractivo de las estrategias de duración corta o de clases de activos con vencimientos más cortos, como la deuda de alto rendimiento.

[1] Valor de mercado del índice ICE BofA US High Yield, a 31 de marzo de 2026.

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