Este trimestre, los inversores en renta fija se hacen dos preguntas importantes: (1) ¿Puede el ritmo de vacunación superar al aumento de nuevas infecciones y la aparición de nuevas variantes, sometiendo al virus y permitiendo que se alivien las restricciones a las economías? y (2) ¿Cuánto más va a subir la rentabilidad de los bonos en previsión de una recuperación fuerte pos-COVID antes de que los bancos centrales intervengan?
Actualmente, Estados Unidos está liderando el camino con un agresivo impulso de inoculación y un esfuerzo igualmente contundente para impulsar el crecimiento, tan vigoroso que hay preocupaciones de que la economía pudiera sobrecalentarse en 2022 y 2023 y que la inflación supere el objetivo de la Reserva Federal de manera sostenible.
Esperamos que la Fed tolere aumentos de los rendimientos de los bonos de vencimientos más largos que no endurecen las condiciones financieras. Sin embargo, un aumento de los rendimientos reales de 5y5y por encima del 0,75%, comenzará a perjudicar a otros mercados de activos, es decir, la renta variable, y podría requerir acción. Las expectativas de un exceso de inflación harán que los inversores continúen comprando protección contra la inflación e impulsando la inflación de 10 años.
En la eurozona, esperamos que la mejora de la inflación y las expectativas de un rebote económico robusto apunten a que los rendimientos del Bund se negocian en una horquilla de -0,4% y -0,2% este trimestre, con un riesgo de un incumplimiento del 0%.
No vemos mucho margen para tasas de inflación más altas. Estas ya han aumentado más que las de los Estados Unidos. Además, se observa que la inflación subyacente se está relajando a más del 0% interanual durante el verano.
Estamos sobreponderando la deuda pública italiana frente a la de los países centrales de la eurozona, aunque también creemos que el margen para que los bonos italianos sigan rindiendo mejor es limitado. Para que los diferenciales sobre los Bunds se reduzcan aún más, los mercados necesitarán un catalizador.
Dada la mejora sustancial tanto en la situación de la salud pública como en las perspectivas de crecimiento, y las perspectivas de compras de activos más lentas y una retórica “de halcón” de los bancos centrales, los Gilts del Reino Unido parecen vulnerables a una nueva venta. El que los fondos de pensiones aumenten su cobertura para flujos futuros debería mantener las rentabilidades de los bonos de vencimiento más lejano.
El apoyo continuo del gobierno a las empresas debería beneficiar a la deuda corporativa, ayudando a contener las quiebras y los impagos. Sin embargo, los diferenciales ya están de vuelta en los niveles previos a la pandemia. A nivel regional, preferimos a los Estados Unidos dada la boyante recuperación económica y de los ingresos y la deuda “periférica” de la eurozona.
En los mercados emergentes, se espera que la mayoría de las economías vuelvan a los niveles prepandémicos del PIB a finales de 2021. Los niveles de deuda han aumentado, pero la sostenibilidad de la deuda no se ha convertido en un problema. Dada la perspectiva de tipos de interés más altos en Los Estados Unidos, somos neutrales en cuanto a duración.
En el marco de la deuda emergente en divisas fuertes, favorecemos los segmentos del mercado donde los diferenciales aún no han vuelto a niveles previos a la pandemia. Encontramos que la deuda de alto rendimiento es particularmente atractiva. Favorecemos la deuda corporativa Asiática dada a la recuperación económica avanzada del continente y el atractivo de sus spreads vs. los de la la deuda de alto rendimiento estadounidense.
Somos positivos con China. Los aspectos técnicos y las valoraciones parecen positivos. La deuda China ofrece a los inversores oportunidades de diversificación y un mayor rendimiento, mientras que el riesgo de impago parece estar contenido.
Esperamos que el dólar estadounidense se debilite frente a las divisas de los mercados emergentes, cuyas valoraciones parecen atractivas sobre una base real de tipo de cambio ponderado por el comercio. Esperamos que las divisas de los mercados emergentes se beneficien de nuevas entradas, saldos estables de cuentas corrientes y reservas de divisas resistentes.
Este es un extracto de nuestras “Perspectivas renta fija: el blanco de sus ojos”.
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El valor de las inversiones y los ingresos que generan pueden bajar o subir y es posible que los inversores no recuperen su desembolso inicial.
Es probable que la inversión en mercados emergentes, o sectores especializados o restringidos estén sujetos a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, mayor incertidumbre porque hay menos información disponible, hay menos liquidez o debido a una mayor sensibilidad a los cambios en las condiciones del mercado (condiciones sociales, políticas y económicas).
Algunos mercados emergentes ofrecen menos seguridad que la mayoría de los mercados desarrollados internacionales. Por esta razón, los servicios para transacciones de cartera, liquidación y conservación en nombre de los fondos invertidos en mercados emergentes pueden conllevar un mayor riesgo.