- Los fondos cotizados (ETF) a un día tienen como objetivo ofrecer a los inversores una forma transparente y flexible de gestionar su liquidez.
Replican la evolución de un índice que sigue los tipos de interés a muy corto plazo, lo que ofrece liquidez y estabilidad. Los ETF a un día pueden generar una rentabilidad superior a la del índice subyacente, mientras buscan mitigar el riesgo.
Los fondos cotizados a un día pueden ser la solución más adecuada para aquellos inversores que buscan combinar liquidez, estabilidad y una rentabilidad más predecible.
Ofrecen un enfoque alternativo a las soluciones tradicionales de gestión de liquidez, y mantienen exposición al entorno de tipos de interés a corto plazo.
Un ETF a un día es un vehículo de inversión que ha sido diseñado para replicar la rentabilidad de un índice que sigue los tipos de interés a muy corto plazo. Por ejemplo, el índice Solactive Euro Overnight Return refleja la rentabilidad de una inversión en el tipo de interés a corto plazo del euro (€STR), con capitalización diaria.
El tipo de interés a corto plazo del euro es el tipo de interés interbancario oficial a un día de la eurozona, publicado diariamente por el Banco Central Europeo. Sustituyó al índice de referencia EONIA en enero de 2022, y se utiliza como referencia para la política monetaria, los mercados financieros y la fijación de precios de los productos financieros. El principal objetivo de un ETF a un día es ofrecer una solución de gestión de la liquidez a través de un vehículo muy líquido y estable, lo que lo convierte en una opción ideal para los inversores que buscan mitigar el riesgo y gestionar su liquidez.
El proceso de inversión
Estos tipos de ETF emplean una estrategia avanzada de réplica sintética: básicamente, en lugar de mantener directamente los activos subyacentes, utilizan swaps de renta variable para replicar la evolución de un índice.
Los swaps son contratos derivados a través de los cuales dos partes intercambian flujos de instrumentos financieros. Por ejemplo, los bancos de inversión suelen mantener títulos de renta variable en sus balances, pero no los retienen de manera permanente. A través de estos swaps, transfieren temporalmente dichos títulos al ETF, y la rentabilidad económica de la cesta de títulos se devuelve a los bancos.
A cambio, el ETF recibe a través de los swaps el tipo diario, como el tipo de interés a corto plazo del euro, a menudo con un pequeño margen positivo. El gestor del fondo define el universo de inversión, mediante la aplicación de ciertos criterios financieros y no financieros, y selecciona los títulos de la cesta, garantizando así transparencia y liquidez.
Una característica fundamental es que los swaps se garantizan íntegramente a diario con efectivo, y el riesgo de contraparte está limitado al 10% del valor liquidativo del fondo. Aunque los inversores han de tener en cuenta dicho riesgo de contraparte, cabe señalar que, en caso de incumplimiento de la contraparte (el banco), el ETF puede cancelar el swap y sustituirlo por otro, lo que podría reducir el riesgo. Además, el fondo conserva la propiedad de los activos subyacentes.
Por otra parte, una de las ventajas del enfoque sintético frente al físico es que los costes de transacción pueden ser inferiores a los que supondría comprar y replicar físicamente los instrumentos. Y unos costes más bajos deberían reflejarse en la rentabilidad de los inversores.
¿Pueden los ETF a un día ofrecer rentabilidades superiores al efectivo?
Aunque estos vehículos han sido diseñados para seguir de cerca los tipos de interés a un día, los ETF pueden generar una rentabilidad superior a la del índice subyacente. Hay dos factores que contribuyen especialmente:
- Márgenes positivos: los bancos pueden pagar un margen positivo al ETF en el marco de sus estrategias de optimización del balance, reparto de riesgos y acceso a tipos favorables en operaciones de recompra
- Gestión de la liquidez y de las exigencias normativas: las medidas de los bancos destinadas a optimizar las exigencias de capital regulatorio y la gestión de la liquidez también pueden contribuir al margen que reciben estos ETF, lo que podría impulsar su rentabilidad
Características principales
Los ETF a un día ofrecen a los inversores varias ventajas potenciales, especialmente a aquellos que buscan una mayor liquidez. En esencia, tienen como objetivo ofrecer una inversión de baja volatilidad que resulte adecuada para la gestión de liquidez y del riesgo.
Mediante el uso de la réplica sintética, estos vehículos ofrecen un enfoque transparente, flexible y con una gestión controlada del riesgo, lo que los convierte en un componente potencialmente idóneo de una cartera de inversión amplia y diversificada.
En un contexto de evolución de los mercados y de fluctuación de los tipos de interés, los ETF a un día podrían desempeñar un papel valioso dentro de una estrategia de inversión diversificada, ya que podrían ayudar a los inversores a mitigar posibles riesgos y a obtener al mismo tiempo una rentabilidad en línea con los tipos de interés a corto plazo vigentes.