Tras interminables discusiones, es probable que a comienzos de enero se inicie el plan “Reconstruir mejor”, una ley de gran calado que podría posicionar a EE. UU. como la potencia mundial en innovación medioambiental.
Propuesto por el presidente Joe Biden antes de su investidura, el plan se concentra en servicios sociales y en asignar fondos a la reducción de los efectos del cambio climático. En nuestra opinión, podría ser un importante catalizador de una revalorización de las acciones del segmento medioambiental.
Desde que abogáramos por invertir en los mercados de soluciones medioambientales en mayo ante las consecuencias macroeconómicas de la inflación creciente, la estrategia de transición energética de BNP Paribas ha ganado un 36% hasta fin de octubre, frente a una subida del 24% en el índice iShares Clean Energy. Estas cifras contrastan con la ganancia del 7% registrada por el MSCI ACWI EUR durante el mismo periodo.
Perfil de riesgo/remuneración atractivo
Desde comienzos de noviembre, no obstante, tanto el índice iShares Clean Energy como nuestra estrategia de transición energética han sufrido un retroceso significativo (del 16% y del 15%, respectivamente, como puede verse en la Figura 1). Estas caídas se vieron desencadenadas por factores como la variante ómicron, los temores en torno a la inflación, la incertidumbre previa a la publicación de datos económicos y la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal estadounidense.

Los altibajos en las relaciones entre EE. UU. y China tampoco ayudaron, ni la incertidumbre en torno a la política climática provocada por las largas negociaciones en Washington.
Esto sienta la base de una oportunidad potencialmente significativa, ya que la brecha entre los índices iShares Clean Energy (que se ha dejado un 21% en el año hasta noviembre) y MSCI ACWI EUR (que ha ganado un 15% en el mismo periodo) es tan ancha como en mayo. Por su parte, la estrategia de transición energética de BNP Paribas ha batido al tema en un 19%, con un retroceso de tan solo el 2% en lo que va de año.
Creemos que este entorno proporciona un perfil riesgo/remuneración interesante al segmento de soluciones medioambientales.
¿Se avecina un rally navideño?
Aunque la reciente cumbre climática COP26 tuvo impacto, vemos un número significativo de catalizadores en el horizonte, como por ejemplo:
- Un acuerdo sobre el programa “Reconstruir mejor” (BBB) antes de Navidad.
- Un acuerdo sobre medición neta de electricidad residencial en EE. UU. a fin de año, con una decisión formal en enero.
- Fin de las ventas con fines de optimización fiscal.
- Descenso de los temores en torno a la variante ómicron.
- Relajación de la política monetaria china a través del descenso del coeficiente de encaje de los bancos por parte del Banco Popular de China el 3 de diciembre.
- Cantidades significativas de venta forzosa de posiciones en carteras en la recta final del año y en nuestras mentes.
- Una reunión “aversa al riesgo” del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal el 14 de diciembre, frente a expectativas restrictivas de inflación prolongada, un descenso gradual (tapering) más intenso de las compras de activos y subidas de tipos de interés.
Todo esto, junto a valoraciones atractivas en el segmento medioambiental, nos lleva a pensar que existe una probabilidad significativa de un rally navideño a finales de año y comienzos de 2022, que permitiría al tema medioambiental batir de forma significativa al conjunto del mercado.
Reconstruir mejor
Al escribir estas líneas (7 de diciembre de 2021), los informes de prensa sugieren que el tan esperado plan “Reconstruir mejor” (BBB, por sus siglas inglesas) de la administración Biden podría aprobarse antes de Navidad.
El 3 de diciembre, la revista Politico anunció que el líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, reiteró su intención de someter a votación la ley de cuidado infantil, clima, educación y sanidad (por importe de 1,7 billones de dólares) y de aprobarla antes de las festividades navideñas. Según otro informe, del periódico The Vindicator, el senador Sherrod Brown está convencido de que el plan BBB (de casi 2 billones de dólares) se aprobará pronto.
A día de hoy, el componente climático de esta propuesta de ley incluye lo siguiente:
- 300.000 millones de dólares en ayudas fiscales para productores y compradores de energía eólica, solar, de hidrógeno y nuclear, y para compradores de vehículos eléctricos (que obtendrían un crédito fiscal de hasta 12.500 dólares).
- Un fondo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de 29.000 millones de dólares, que ayudará a organizaciones de financiación de proyectos climáticos a nivel estatal, local y sin ánimo de lucro a invertir en tecnologías de reducción de emisiones.
- 20.000 millones de dólares en financiación de desarrollo de personal para puestos de trabajo en mitigación y adaptación al cambio climático.
- 19.000 millones de dólares en eficiencia energética en viviendas y descuentos de electrificación, financiación de nuevas líneas de transmisión e inversiones en tecnologías de eficiencia avanzadas.
- 16.000 millones de dólares para ayudar a agricultores, empresas y cooperativas eléctricas rurales en su transición hacia fuentes de energía limpias.
- Un marco para fomentar soluciones naturales al cambio climático a través de la inversión en restauración costera, gestión de bosques y conservación del suelo, incluyendo agricultura inteligente que podría llegar a más de 12 millones de hectáreas de tierras de cultivo.
- Resoluciones que prohíben de forma permanente la perforación de gas y petróleo en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico (ANWR) y en aguas federales del Pacífico, el Atlántico y la zona oriental del Golfo de México.
Está claro que los incentivos fiscales impulsarían de forma significativa el crecimiento y la penetración de mercado en las áreas de energía solar, eólica y de hidrógeno.
Ventas con fines de optimización fiscal
Esto es el proceso de venta estratégica de inversiones con pérdidas a fin de reducir los impuestos a pagar en concepto de inversiones vendidas con ganancias, y posterior recompra de activos similares.
Estas operaciones tienen que implementarse antes del 31 de diciembre, y nuestro análisis indica que esta actividad ha ejercido una importante presión en el espacio medioambiental: el segmento ha sido escenario de una significativa actividad de venta, que ha generado pérdidas que pueden utilizarse para compensar impuestos a pagar.
¿Qué es la medición neta de electricidad en el mercado residencial de EE. UU. y por qué es importante?
La medición neta de electricidad es un mecanismo que adjudica créditos a los propietarios de sistemas energéticos en base a la electricidad que añaden a la red. Si un sistema fotovoltaico residencial genera más electricidad de la que consume el hogar, el contador de corriente contará al revés para proporcionar un crédito. De este modo, los clientes solamente pagan por su consumo “neto” de energía. De media, solamente de un 20% a un 40% de la producción de un sistema fotovoltaico solar va a parar a la red, y esta electricidad solar exportada se utiliza para abastecer a clientes cercanos.
Observamos que en ciertos estados de los EE. UU. existe legislación que en última instancia reduciría esta compensación a los hogares y pondría en peligro los planes de descarbonización del gobierno. No obstante, parece muy poco probable que esto sea tan severo como se teme, lo cual augura un repunte sustancial del segmento solar. Incluso de producirse cambios significativos, lo más seguro es que aceleren la adopción del uso de baterías para evitar la venta de electricidad a la red, y este es otro de los temas en los que invertimos.
Relajación de la política en Pekín
Existen más indicios de relajación de la política en China, cuyas autoridades se muestran partidarias de las restricciones en el mercado inmobiliario y se han comprometido a mantener una política fiscal “proactiva” y una política monetaria “flexible” en 2022.
Tras el reciente recorte del coeficiente de encaje para la mayoría de los bancos, las esperanzas de más medidas de relajación han dado pie a un fuerte repunte de la Bolsa de Hong Kong: el índice Hang Seng registró su mayor subida diaria desde comienzos de octubre, y el Hang Seng Tech se disparó más de un 4%.
Venta forzosa de posiciones: menos exceso de oferta
Las carteras han sido escenario de una actividad significativa de venta forzosa de posiciones, y los asesores de operaciones con materias primas (CTA) han hecho estragos en todas las clases de activo (con movimientos pronunciados del petróleo) y al reducir en gran medida la exposición a la renta variable.
Esto ha reducido mucho el exceso de oferta en forma de grandes paquetes de acciones en manos de inversores individuales, dando pie a la posibilidad de nuevos máximos bursátiles antes de que termine el año.
Las ventas forzosas tienen lugar cuando los inversores desean reducir el riesgo en sus carteras, y en el caso de los CTA, también pueden verse desencadenadas por un aumento de la volatilidad, como hemos visto en las últimas semanas.
¿Nos espera una sorpresa por parte de la Fed?
La reunión del FOMC de la Fed del 14 y 15 de diciembre se celebrará tras publicarse los datos de inflación más recientes, y con unas expectativas ya inclinadas hacia una postura restrictiva, vemos potencial de una sorpresa capaz de conducir a un fenómeno habitual en diciembre: un rally navideño.