Este artículo forma parte del informe trimestral de perspectivas de renta fija para el tercer trimestre de 2026, que analiza la deuda emergente, el crédito europeo, la deuda europea de alto rendimiento, la deuda soberana y los bonos de titulización hipotecaria emitidos por organismos gubernamentales estadounidenses.
Victoria Whitehead, gestora principal
- Las perspectivas siguen siendo positivas para la segunda mitad de 2026, gracias a la solidez de los fundamentales corporativos, un contexto macroeconómico propicio y unas condiciones técnicas favorables.
- Los diferenciales se sitúan en niveles reducidos, por lo que se espera que la rentabilidad futura venga impulsada principalmente por el carry y la disciplinada selección de títulos, más que por una nueva compresión de los diferenciales.
- En la actualidad, mostramos preferencia por las entidades financieras europeas, especialmente los bancos, y por ciertos emisores con calificación BBB. También nos resultan atractivas las compañías industriales europeas que se ven favorecidas por el aumento del gasto en infraestructuras y la inversión a escala nacional.
De cara a la segunda mitad de 2026, mantenemos una visión positiva sobre el crédito europeo de grado de inversión.
Aunque tras la fuerte compresión de los diferenciales que hemos observado en la primera mitad del año las valoraciones resultan cada vez más exigentes, la clase de activo continúa beneficiándose de un contexto macroeconómico positivo, unos fundamentales corporativos sólidos y unas condiciones técnicas favorables.
Por lo tanto, pensamos que la rentabilidad futura vendrá impulsada principalmente por el carry (es decir, los ingresos por cupón menos el coste de financiación) y la selección de títulos, más que por una nueva compresión de los diferenciales.
Entorno macroeconómico
Se espera que la economía europea continúe creciendo a un ritmo moderado, impulsada por la mejora de la demanda interna y las medidas de estímulo fiscal, especialmente en Alemania.
Las presiones inflacionistas continúan remitiendo, gracias a la reducción de los precios de la energía y a un mayor equilibrio en el mercado laboral, lo que permite que la política monetaria mantenga, en términos generales, una orientación favorable. Este contexto favorece la rentabilidad del crédito corporativo.
No obstante, los inversores deben seguir prestando atención a la evolución de la situación geopolítica y a las posibles tensiones comerciales, que podrían aumentar la volatilidad de los mercados y afectar a la percepción de riesgo de los inversores.
Valoraciones y perspectivas de mercado
Tras mostrar una notable solidez en la primera mitad de 2026, los diferenciales de la deuda europea de grado de inversión se mantienen en niveles reducidos. Aunque el nivel actual limita la posibilidad de que vuelva a producirse una compresión significativa de los diferenciales, los niveles absolutos de rendimiento continúan ofreciendo oportunidades atractivas de generación de rentas en comparación con las medias a largo plazo.
Por lo tanto, pensamos que la rentabilidad vendrá impulsada en mayor medida por el carry, y no tanto por la revalorización del capital que pueda derivarse de una reducción de los diferenciales.
Por otra parte, la elevada dispersión que observamos por sectores y emisores continúa ofreciendo a los gestores activos oportunidades de generación de alfa mediante la selección de títulos.
Fundamentales corporativos
Los fundamentales del crédito europeo de grado de inversión mantienen su solidez. El apalancamiento se mantiene, en términos generales, en niveles bastante contenidos, las posiciones de liquidez son sólidas y la generación de flujo de caja libre sigue siendo favorable en la mayoría de los sectores.

Pese a que el entorno económico actual es el más complicado de los últimos años, las compañías europeas han mostrado capacidad de resistencia y siguen contando con balances sólidos.
Los bancos europeos resultan especialmente atractivos. Sus ratios de capital se sitúan muy por encima de los requisitos normativos, los indicadores de calidad de los activos mantienen su solidez y los beneficios continúan viéndose favorecidos por un entorno de tipos de interés elevados durante más tiempo.
El potencial de aumento del gasto en defensa en Europa y la enorme inversión en infraestructuras de inteligencia artificial favorecen las perspectivas de rentabilidad de los sectores industrial y manufacturero en la región. Por lo tanto, buscamos activamente oportunidades de inversión en estos ámbitos y utilizamos la nueva emisión como vía de acceso.
Factores técnicos
Los factores técnicos del mercado siguen siendo favorables pese a los elevados volúmenes de emisión. El mercado primario ha logrado absorber la oferta sin precedentes que se registró en la primera mitad del año, lo que pone de manifiesto la demanda sostenida de crédito de gran calidad y de oportunidades atractivas de generación de rentas.
Se prevé que la oferta se modere durante el verano, fortaleciendo aún más el entorno técnico.
Los episodios de aumento de los diferenciales provocados por un fuerte volumen de emisión o por repuntes transitorios de la volatilidad podrían ofrecer vías de acceso atractivas a los inversores a largo plazo.
En este sentido destaca especialmente el sector tecnológico, ya que estamos asistiendo a un enorme volumen de nueva emisión por parte de los hiperescaladores, que se concentra especialmente en los mercados de crédito público y privado de grado de inversión en dólares estadounidenses.
Hasta la fecha, el sector tecnológico estadounidense apenas ha recurrido al mercado europeo de deuda de grado de inversión, aunque pensamos que podríamos asistir a un fuerte aumento de la emisión en el cuarto trimestre. La exposición actual a los emisores tecnológicos es bastante reducida y mantenemos una posición infraponderada en el tramo de vencimientos largos del sector, que, a nuestro juicio, podría tener una evolución menos favorable.
Preferencias de inversión
En el contexto actual, continuamos favoreciendo el sector financiero europeo, especialmente los bancos y ciertas emisiones de deuda subordinada. También nos resultan atractivas las compañías industriales europeas que se ven favorecidas por el aumento del gasto en infraestructuras y la inversión a escala nacional, así como los créditos con calificación BBB, donde la compensación ofrecida por los diferenciales sigue siendo más atractiva que en los segmentos de mayor calidad.
Por el contrario, mostramos mayor prudencia con respecto a los fondos fiduciarios de inversión en bienes inmobiliarios especializados en centros de datos, determinados créditos vinculados al sector inmobiliario y emisores relacionados con el segmento del private equity. También somos prudentes a la hora de invertir en ciertos emisores financieros estadounidenses que recurren al mercado europeo y en sectores defensivos con calificaciones elevadas y con unas valoraciones especialmente exigentes. Tenemos previsto aprovechar de forma selectiva las oportunidades que puedan surgir en las emisiones del sector tecnológico estadounidense.