En este vídeo descubrirás los factores a tener en cuenta antes de invertir en un ETF. ¿Tienes en mente una clase de activo, como la renta variable o la renta fija? ¿Te interesa una región o un mercado en particular? ¿Prefieres ETF pasivos o activos?
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Cómo elegir un ETF
Con más de 3.000 ETF disponibles en Europa, puede resultar abrumador tratar de
encontrar el adecuado. A continuación, definimos varios criterios que pueden ayudar a
los inversores a elegir un ETF:
1. Define tus objetivos
Debes definir cuáles son tus objetivos de inversión haciéndote las siguientes preguntas:
¿en qué clases de activos prefiero invertir? ¿A qué regiones o mercados me dirijo?
¿Prefiero una exposición amplia o invertir en temáticas concretas como la biodiversidad
o la economía azul?
2. ¿ETF activos o pasivos?
Esta decisión depende de sus objetivos de inversión. El objetivo de los ETF pasivos es
replicar la evolución de un índice, mientras que los ETF activos están diseñados para
generar alfa, lo que implica aprovechar la experiencia del equipo gestor para superar la
rentabilidad de un índice concreto. Los ETF activos conllevan comisiones más altas,
pero pueden ofrecer una rentabilidad superior.
3. Rentabilidad
En el caso de los ETF pasivos, debes analizar en qué medida coincide la rentabilidad del
ETF con la del índice de referencia; la diferencia es lo que se conoce como «error de
seguimiento» (tracking error). En los ETF activos, ha de analizarse si el ETF ha superado
de manera constante a su índice de referencia durante periodos de tiempo que resulten
significativos.
4. Ratio de gasto
Básicamente, es el coste de invertir en un ETF determinado. Si bien las bajas
comisiones resultan atractivas, no siempre implican una mayor rentabilidad y no
deberían ser el único factor que motive tu decisión.
5. Emisor
La empresa que ofrece y gestiona el ETF también es importante. Es posible que
prefieras invertir con un proveedor consolidado de ETF que cuente con una sólida
reputación y una larga trayectoria de inversión.