La subida de los rendimientos en Estados Unidos en previsión de posibles cambios en los tipos de interés oficiales ha generado recientemente cierta inestabilidad en los mercados, aun cuando la Reserva Federal ha insistido en que no tiene intención de endurecer la política de tipos a corto plazo. Entre otras cuestiones, la incredulidad del mercado se debe a la solidez de los datos económicos.
El mercado de renta variable ha caído, en parte a causa de la caída de las expectativas de inflación, pero pensamos que se trata únicamente de un descenso temporal de las presiones sobre los precios. Al mismo tiempo, creemos que unos tipos de interés más elevados reflejan un mayor crecimiento (futuro), lo que podría favorecer a la renta variable.
Si bien es cierto que el ritmo de vacunación debería acelerarse, y a pesar de la aparición de nuevas variantes del virus, pensamos que es posible que en los próximos meses se produzca una reanudación más completa de las actividades, lo que también favorecería al mercado de renta variable.
¿Qué asignación es la más apropiada en renta variable? ¿Y qué hay de las otras clases de activo?
Accede al vídeo de Daniel Morris, estratega de inversión senior