Regreso de China a una senda de crecimiento sostenible

El crecimiento de la economía china se ha ralentizado en los últimos dos años y medio, aunque el gobierno ha tomado numerosas medidas fiscales destinadas a estimular el crecimiento, impulsar la inversión, respaldar el mercado inmobiliario y restaurar la confianza de los consumidores. ¿Qué espera a los inversores en 2026?

En este nueva edición del podcast, Chi Lo, estratega global de mercado, y Daniel Morris, estratega jefe de mercado, nos hablan sobre los esfuerzos que está haciendo el gobierno chino para retomar la senda de crecimiento sostenible. «Cuando tenemos en cuenta todos los factores, parece que China aún está a tiempo de solucionar sus problemas», concluye Chi.

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Regreso de China a una senda de crecimiento sostenible
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Daniel Morris: Hola y bienvenidos al podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management. Nuestros equipos de inversión comparten su visión, análisis y perspectivas en español, gracias a la inteligencia artificial.

En este episodio hablaremos sobre las perspectivas de China.

Soy Daniel Morris, estratega jefe de mercado, y hoy me acompaña Chi Lo, estratega global de mercado. Bienvenido, Chi, y gracias por participar en el podcast de hoy.

DM: Esta última semana he tenido ocasión de reunirme con clientes de Pekín y Shanghái. La acogida ha sido magnífica y las reuniones, muy interesantes. Una de las principales preocupaciones, sobre todo entre los inversores institucionales, se refiere a las perspectivas de inflación y tipos de interés en China. ¿Nos puedes hablar un poco sobre los factores que están llevando a la economía china a una situación de deflación?

Chi Lo: Se trata más bien de una combinación de factores. El primero fue la política de cero tolerancia al covid, que afectó a los niveles de confianza en el país. Después surgieron los problemas del mercado inmobiliario. Por último, la flexibilización de la política gubernamental no ha logrado recuperar la confianza de los ciudadanos. Con esta pérdida de confianza, el sector privado tiene pocos incentivos para invertir y los consumidores chinos muestran poca confianza para gastar. Por eso llevamos viendo un debilitamiento del impulso económico durante los últimos dos años y medio.

DM: Otro de los comentarios que se ha repetido estos días apuntaba a la preocupación de que China siguiera los pasos de Japón y entrara en un periodo de deflación prolongada. ¿Cuál es el riesgo de «japanización» de la economía china?

CL: El riesgo está ahí. Si comparamos China con Japón, vemos algunas similitudes: pérdida de confianza, un impulso de crecimiento bajo o muy débil y errores políticos. Pero también hay diferencias importantes. Y eso nos lleva a pensar que China podría estar a tiempo de gestionar y minimizar este riesgo. Si no recuerdo mal, tres años después del estallido de la burbuja en Japón, el índice Nikkei había acumulado una pérdida del 55% de su valor. En China, el mercado de renta variable registró una importante caída en los tres años posteriores a la pandemia, del 29%-30%. Los ciudadanos chinos tienen una cuarta parte de su patrimonio en el mercado bursátil, lo que significa que el efecto negativo sobre los consumidores chinos es mucho menor que sobre los consumidores japoneses.

En el caso de Japón, el banco central del país no recortó los tipos de interés hasta un año después del estallido de la burbuja.  Y de dos a tres años después de dicho estallido, la política fiscal seguía siendo restrictiva, lo que hizo que el impacto del estallido de la burbuja de activos japoneses sobre el crecimiento fuera especialmente acusado. Cuando dicho impacto negativo se instaló en el sistema, se empezó a anticipar un escenario de deflación, lo que desencadenó una espiral descendente. Japón sufrió treinta años de deflación y ausencia de crecimiento. Ese es el riesgo al que se enfrenta China. Pero parece que el gobierno chino al fin se ha dado cuenta de que las medidas aplicadas hasta ahora no han sido suficientes. El impulso económico parece haber repuntado recientemente.

Hay otro factor que marca también una importante diferencia entre ambos países: Japón vivió un proceso de desapalancamiento tras el estallido de la burbuja como consecuencia del elevado nivel de deuda al que se enfrentaba el país. En China también se está produciendo un desapalancamiento, pero en este caso dicho desapalancamiento responde más a una decisión política, por lo que el gobierno cuenta con cierto margen de maniobra para cuando decida suavizar esta medida. Si tenemos en cuenta todos estos factores, parece que China aún está a tiempo de solucionar sus problemas.

DM: ¿Nos puedes aclarar a qué medidas concretas te refieres cuando hablas de una flexibilización más agresiva?

CL: En los últimos meses, el Banco Popular de China, que es el banco central del país, ha recortado los tipos de interés y los coeficientes de reservas de capital. También ha aumentado el gasto fiscal mediante la emisión de bonos especiales del gobierno central y de bonos de gobiernos provinciales y ha puesto en marcha medidas destinadas al mercado inmobiliario. Ahora los ciudadanos chinos pueden comprar una vivienda, e incluso una tercera vivienda, y el pago inicial se ha reducido y es ahora inferior al 20%. El gobierno chino también ha puesto en marcha programas destinados a incentivar a los promotores inmobiliarios, para que estos finalicen los proyectos inacabados y los conviertan en proyectos de alquiler y vivienda social, con el fin de aumentar la demanda y facilitar el acceso al mercado. Como he comentado antes, hay ciertos indicios de estabilización de la economía y los mercados.

DM: Nos has hablado sobre algunas de las medidas que ya ha tomado el gobierno. ¿Qué más puede hacer el gobierno chino para minimizar el riesgo de «japanización»?

CL: El gobierno debe seguir aplicando un enfoque doble en los ámbitos fiscal y monetario. Así es cómo la economía china puede volver a la senda del crecimiento sostenible. Debe aplicar medidas agresivas de expansión fiscal y flexibilización monetaria, para que el aumento de la demanda compense parte del efecto contractivo derivado de las reformas. Las medidas que ha tomado el gobierno chino en los últimos tres años no han sido suficientes. Ahora está adoptando medidas más agresivas.

DM: Me gustaría resumir lo que nos has contado hoy. Hemos empezado hablando de deflación. ¿Cómo ha llegado China hasta aquí? Comenzaste mencionando el impacto que tuvieron las políticas de cero tolerancia al covid, que se vio posteriormente agravado por la caída del mercado inmobiliario. Hiciste mención a algunos de los paralelismos con Japón y a la posibilidad de «japanización», pero también nos has hablado de diferencias importantes, como el hecho de que la caída del mercado de renta variable china no fue ni mucho menos tan acusada como la del mercado japonés. Además, has mostrado un optimismo prudente sobre las perspectivas, al señalar que China aún está a tiempo de solucionar sus problemas. El gobierno está tomando las medidas que tiene que tomar, con una flexibilización monetaria más agresiva, un aumento del gasto, reformas estructurales y desapalancamiento. Bueno, Chi, muchas gracias por acompañarme en el episodio de hoy.

CL: Ha sido un placer.

DM: Pues así terminamos nuestro episodio de Talking Heads. Si desean más información, no duden en ponerse en contacto con BNP Paribas Asset Management, o consultar nuestro sitio web BNP Paribas Asset Management – España Inversor profesional – BNPP AM. También pueden escuchar el podcast y suscribirse a Talking Heads en YouTube, Spotify, o a través de tu plataforma habitual.

Han escuchado el podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management conmigo, Daniel Morris, y Chi Lo, estratega global de mercado. Cuídense.

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