Impulso a la descarbonización y las soluciones climáticas

«La crisis que estamos viviendo con el conflicto en Oriente Próximo no hará sino reforzar el hecho de que el clima seguirá siendo una prioridad para nosotros y para nuestros clientes». Así lo afirma Jane Wadia, directora de sostenibilidad de AXA IM Core, en su conversación con Andy Craig, codirector del equipo de contenidos de inversión.

Jane prevé un nuevo impulso para las energías renovables, en un contexto en el que se aceleran las medidas destinadas a reducir aún más la dependencia de los combustibles fósiles. Entre las estrategias de inversión que pueden cubrir las necesidades de los clientes, Jane destaca la inversión en descarbonización en el marco del proceso de transición hacia una economía con menores emisiones de carbono, así como en compañías cuyos productos o servicios ayudan a hacer frente a los desafíos medioambientales más acuciantes.

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Impulso a la descarbonización y las soluciones climáticas
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Andy Graig: Hola y bienvenidos al podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management, donde nuestros equipos de inversión comparten su visión, análisis y perspectivas, en español, gracias a la inteligencia artificial.

En este episodio hablaremos sobre la evolución de la sostenibilidad y sobre las cuestiones que centran actualmente la atención de los inversores. Soy Andy Craig, codirector del equipo de contenidos de inversión, y hoy me acompaña Jane Wadia, directora de sostenibilidad de AXA IM Core, que forma parte de BNP Paribas Asset Management. Bienvenida, Jane, y gracias por acompañarme hoy.

Jane Wadia: Es un placer estar aquí.

AC: El panorama de la sostenibilidad está cambiando mucho. ¿Cómo son las conversaciones que has tenido al respecto últimamente con los clientes?

JW: La situación ha cambiado mucho en los últimos dos años, y las conversaciones con los clientes también son diferentes a las que manteníamos a principios de la década de 2020. Me gustaría empezar con dos observaciones de carácter general. La primera de ellas es reconocer que, sin duda, en un contexto más orientado al segmento minorista y de distribución, sigue habiendo interés por la sostenibilidad, aunque, en la mayoría de los casos, suele seguir siendo relativamente minoritario o de nicho.

Donde seguimos viendo un volumen significativo de compromisos es entre los clientes institucionales, especialmente en Europa, pero también en Asia. A estas alturas, todos sabemos que la situación en Estados Unidos es muy distinta. Pero los inversores institucionales que dieron este paso en los últimos dos años mantienen un firme compromiso con la senda de sostenibilidad y, en concreto, con el clima.

En este sentido, me gustaría hablar hoy de dos ejemplos concretos. El primero se refiere a un estudio realizado por Morgan Stanley sobre el interés de los inversores institucionales por la sostenibilidad. La razón por la que me quiero referir concretamente a este estudio es porque fue publicado a finales de 2025. En él participaron un gran número de gestoras de activos e inversores institucionales de todo el mundo. El 86% de los inversores manifestó su intención de aumentar su exposición a la inversión sostenible en los próximos dos años, lo que respalda lo que he dicho antes. Lo que me sorprendió gratamente fue que, cuando se les preguntó a estos inversores institucionales por qué deseaban aumentar su exposición, la respuesta más recurrente fue la expectativa de una mayor rentabilidad.

Por otro lado, hemos asistido también a un aumento de los clientes institucionales en Europa, y especialmente en el Reino Unido. En los últimos cuatro o cinco años, todos y cada uno de esos clientes británicos nos han pedido incluir algún tipo de objetivo o consideración climática en sus directrices de inversión. Y ninguno de ellos nos ha llamado en los últimos dos años para dar marcha atrás en estos compromisos. Eso reafirma mi confianza a la hora de afirmar que los inversores europeos mantienen un firme compromiso con la sostenibilidad. Y parece que así seguirá siendo de aquí en adelante.

El último punto que me gustaría destacar es que, en el caso de los clientes del segmento minorista y de distribución, el clima sigue siendo su principal prioridad. Vemos un cierto interés por las estrategias más orientadas a cuestiones sociales, pero sigue siendo algo más bien marginal. Para nuestros clientes, es evidente que el clima sigue siendo el área principal de interés, prioridad que probablemente se mantendrá en el futuro.

AC: Dado que el clima sigue siendo una de las prioridades de nuestros clientes, ¿cuáles son los distintos enfoques que aplican los inversores, especialmente los institucionales como las aseguradoras y los fondos de pensiones, a la hora de abordar el cambio climático y de plantearse sus inversiones para hacer frente a las oportunidades y riesgos que conlleva?

JW: En la actualidad, no hay una única estrategia de inversión que vaya a satisfacer las necesidades de los clientes. Yo diría que hay dos enfoques. Uno de ellos se refiere a la descarbonización. La forma de aplicarlo puede variar en función de la clase de activo y de si los clientes priorizan la reducción de las emisiones de carbono de la cartera. Las estrategias centradas en la descarbonización suelen construirse con carteras que están compuestas por una combinación de empresas con mayor huella de carbono y empresas más sostenibles. El objetivo es acompañar a las primeras en su evolución hacia modelos de negocio con menores emisiones y, con el tiempo, más sostenibles. De esa manera se apoya la transición hacia una economía con menores emisiones de carbono. Este enfoque puede incorporarse con relativa facilidad a las estrategias de inversión, tanto en renta variable como en renta fija.

El segundo enfoque se refiere a lo que yo denomino «soluciones climáticas», y puede aplicarse en el conjunto de los activos cotizados. Normalmente, se trata de estrategias que invierten en compañías cuyos productos o servicios han sido diseñados para hacer frente a algunos de los desafíos medioambientales más acuciantes. La energía renovable es el ejemplo más representativo de este tipo de estrategias, pero el ámbito va mucho más allá. En renta fija, una de las herramientas más habituales son los bonos que realizan un uso sostenible de los beneficios, es decir, lo que llamamos «bonos verdes». ¿Qué es un bono verde? Pues es exactamente lo mismo que un bono tradicional, salvo porque, en este caso, el capital que se recauda debe destinarse a financiar un proyecto medioambiental. La ventaja de los bonos verdes es que constituyen una clase de activo increíblemente líquida y de gran tamaño.

El último punto que me gustaría añadir sobre esta cuestión es que, dada la crisis que estamos viviendo con el conflicto en Oriente Próximo, espero que esto no haga sino reforzar el hecho de que el clima seguirá siendo una prioridad para nosotros y para nuestros clientes. Desde la perspectiva de la inversión, la energía renovable está experimentado un nuevo impulso. Si queremos una mayor seguridad energética a escala mundial, debemos reducir aún más nuestra dependencia de los combustibles fósiles, algo que ya cobró especialmente protagonismo cuando estalló la guerra de Ucrania. Sería imprudente por mi parte tratar de predecir cuándo y cómo va a acabar esta situación, pero sí que creo que esta necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles va a continuar. El conflicto no ha hecho más que ponerlo aún más de relieve.

AC: Jane, nos encontramos ya en la cuarta semana desde el inicio de un conflicto que, como es lógico, está acaparando todos los titulares, así como la atención de los inversores. Pero en segundo plano sigue presente el debate en torno a la inteligencia artificial, que sigue siendo de gran importancia. La nueva tecnología está por todas partes. Me gustaría que me dieras tu opinión sobre la inteligencia artificial y la inversión sostenible.

JW: La respuesta a tu pregunta tiene varias dimensiones. Por un lado, tenemos a grandes compañías tecnológicas y de inteligencia artificial que hacen un consumo extremadamente elevado de energía y, en particular, de agua, sobre todo para la construcción de los centros de datos que necesitan para impulsar la revolución de la inteligencia artificial. Dichos centros de datos optan cada vez más por las energías renovables o la energía nuclear, y lo hacen por un motivo económico: porque les resulta más barato. Algunas tecnológicas estadounidenses han comprado pequeñas compañías de energías renovables para satisfacer esta necesidad.

Por otra parte, la inteligencia artificial puede formar parte de la solución a los desafíos medioambientales a los que nos enfrentamos en la actualidad. Por ejemplo, su capacidad para analizar enormes cantidades de datos puede ayudar a predecir patrones meteorológicos o a mejorar la gestión de los edificios para reducir el consumo energético. Otros ejemplos son el uso de imágenes por satélite para detectar fugas de metano. La tecnología climática, que aúna la noción de la tecnología como solución o como elemento facilitador, lleva muchos años creciendo y puede seguir haciéndolo en el futuro.

He hablado mucho sobre el clima. No cabe duda de que hoy en día también preocupa el impacto social y, en particular, todo lo relacionado con las redes sociales en el ámbito de las grandes tecnológicas y de la inteligencia artificial. Por un lado, numerosos estudios y análisis señalan que la inteligencia artificial sustituirá muchos puestos de trabajo, y así ocurrirá, sin duda. Pero también creo que, a largo plazo, creará tantos empleos como destruya, si no más. Yo he podido experimentar en persona cómo el uso de la inteligencia artificial puede ayudar a detectar problemas de salud de forma precoz. Ese es solo un ejemplo del potencial positivo de la nueva tecnología. Hemos de ser conscientes de que estamos inmersos en una poderosa revolución. Existe una oportunidad de inversión fantástica en compañías en las que la inteligencia artificial puede ayudarnos a hacer frente a los desafíos sociales y medioambientales a los que nos enfrentamos en la actualidad.

AC: Ha sido un análisis muy interesante de la situación en la que se encuentra hoy en día la inversión sostenible. Gracias por acompañarme en el episodio de hoy.

Jane: Muchas gracias a ti por invitarme.

AC: Pues así terminamos nuestro episodio de Talking Heads. Si desean más información, no duden en ponerse en contacto con BNP Paribas Asset Management, o consultar nuestro sitio web BNP Paribas Asset Management – España Inversor profesional – BNPP AM. También pueden escuchar el podcast y suscribirse a Talking Heads en YouTube, Spotify, o a través de tu plataforma habitual.

Han escuchado el podcastTalking Heads de BNP Paribas Asset Management conmigo, Andy Craig, y Jane Wadia, directora de sostenibilidad de AXA IM Core, que forma parte de BNP Paribas Asset Management.

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