Semanal de mercados: ¿preparados para la primavera?

La renta variable global registró buenos resultados en febrero: varios índices marcaron máximos históricos a pesar de los rápidos cambios en las previsiones en respuesta a los datos económicos. En última instancia, los inversores de renta variable se decantaron por unas perspectivas favorables de crecimiento de la economía mundial, aunque mostraron cierta preocupación por la persistencia de la elevada inflación del sector servicios.

Aquí puedes escuchar el artículo (en inglés)

El 29 de febrero estuvo dedicado a las noticias sobre inflación. El mensaje que enviaron los distintos indicadores coincidió a ambos lados del Atlántico y refleja la preocupación expresada por los principales bancos centrales: aún es demasiado pronto para asegurar que la inflación avanza de manera sostenible hacia el objetivo del 2%.

Inflación: preparados para la recta final

Los mercados de renta fija reaccionaron bien a la publicación de la estimación preliminar de la inflación en la eurozona en febrero y a la cifra de enero correspondiente al índice de gastos en consumo personal estadounidense (PCE), excluidos los precios de los alimentos y la energía. El 29 de febrero, el rendimiento de la deuda a largo plazo cerró ligeramente por debajo de los niveles registrados el día anterior. Más allá de los posibles ajustes de final de mes por parte de los inversores, ello fue probablemente el resultado del pulso habitual entre las expectativas de los economistas y los datos reales.

Mientras que los índices de precios superaron las expectativas en Francia y España, la inflación alemana coincidió con las previsiones de consenso. Los índices de precios al consumo y de precios industriales de Estados Unidos ya habían preparado a los inversores para un importante aumento mensual en enero del PCE subyacente, que es el indicador de inflación más utilizado por la Reserva Federal. El PCE subyacente subió un 0,4% con respecto al mes anterior, pero, en términos interanuales, cayó del 2,9% al 2,8%.

En este contexto, parece haberse pasado por alto la información más importante que ofrecen estas estadísticas. El coste de los servicios no está ralentizándose. 

  • En Estados Unidos, el indicador de la inflación denominada supersubyacente (inflación de los servicios básicos, excluido el coste de la vivienda) subió en términos interanuales (del 3,34% al 3,45% en enero).
  • En la eurozona, los datos de febrero confirmaron el carácter persistente de la inflación de los servicios. Según la estimación preliminar, el índice se situó en febrero en el 3,9% interanual, tras haberse mantenido en el 4,0% entre noviembre y enero.  

Evolución del crecimiento económico

La evolución de los salarios es el factor que explica en mayor medida la inflación de los servicios, que refleja el impulso de la demanda interna.

La semana pasada, dedicamos nuestro semanal de mercados a la situación económica de la eurozona. Los datos más recientes respaldan nuestro análisis: el indicador de sentimiento económico que refleja la encuesta de la Comisión Europea cayó en febrero, pero es probable que el índice de gestión de compras registrara su nivel más bajo el pasado otoño.  

El nivel medio del índice compuesto de gestión de compras subió de 47,2 puntos en el cuarto trimestre del año pasado a 48,4 de media en enero-febrero. El índice de nuevos pedidos recoge las caídas más suaves en casi un año. El repunte de la producción industrial registrado en diciembre (con una subida del 2,6% con respecto a noviembre), impulsado por el fuerte aumento de los bienes de inversión, también resultó favorable. La eurozona comienza por fin a vislumbrar una recuperación económica, aunque moderada y frágil.

En Estados Unidos, hay indicios de una ralentización moderada del crecimiento, como la reducción del consumo personal en términos reales en enero y la caída del índice del sector manufacturero. La encuesta del Institute for Supply Management del mes de febrero envió un mensaje más negativo que el índice de gestión de compras (PMI), con una caída de los 49,1 puntos registrados en enero a los 47,8. Lleva 16 meses por debajo de 50.

En los próximos días sabremos si la encuesta del ISM correspondiente al sector servicios concuerda con la caída del índice PMI. El índice de confianza del consumidor del Conference Board cayó en febrero tras tres subidas consecutivas. Entre los hogares, predominan aquellos que consideran que el mercado ofrece numerosos puestos de trabajo (41,3% en febrero) frente a los que consideran difícil encontrar empleo (13,5%), pero la diferencia entre ambos se redujo en febrero en línea con la ligera normalización del mercado laboral.

No obstante, los datos muestran que, en el primer trimestre, el crecimiento de la economía estadounidense ha mantenido su capacidad de resistencia (un 3,0% anualizado, según el modelo de previsión del PIB GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta).

Unas expectativas más razonables sobre política monetaria 

En febrero, los principales bancos centrales lograron convencer a los inversores de que aún no veían una necesidad urgente de comenzar a recortar los tipos de interés.

En Estados Unidos, las expectativas del mercado comenzaron a ajustarse a la orientación de la Reserva Federal, que la entidad ha reafirmado desde principios de 2024: la probabilidad de que se adopte alguna medida de política monetaria antes de junio es excepcionalmente baja, y las autoridades prevén un total de tres recortes de 25 puntos básicos este año.

La deuda pública se vio afectada por dicho ajuste de expectativas, pero la propensión al riesgo se mantuvo intacta gracias a la solidez de los fundamentales corporativos.

Es el momento de acordar un escenario para 2024

Ante la reciente mejora de las encuestas empresariales en la eurozona y la escasa decepción que han provocado los datos estadounidenses, que continúan reflejando la solidez de la economía, la opinión de consenso es ahora más optimista.

La posibilidad de una recesión, que constituía el escenario central hace un año, parece haberse descartado. En su informe provisional sobre las perspectivas económicas, la OCDE concluyó que los «recientes indicadores económicos apuntan a un crecimiento continuo y moderado de la economía mundial».

La subida registrada en febrero por los mercados de renta variable impulsó los activos de riesgo. Aunque la renta variable parece ofrecer un escenario ideal, en cualquier momento podría producirse un cambio de tendencia: unos indicadores desfavorables podrían reactivar el escenario de recesión; una mayor persistencia de la inflación podría acabar con las expectativas de recortes de tipos de interés; podría reaparecer la preocupación de los inversores por el sector inmobiliario o la economía china. Los riesgos políticos y geopolíticos no han remitido.

En nuestra opinión, el contexto actual no parece adecuado para adoptar posiciones direccionales significativas en la asignación de activos. Los riesgos mencionados no forman parte de nuestro escenario central, pero podrían provocar episodios de volatilidad y nerviosismo entre las distintas clases de activos.

Tras el deterioro que ha registrado en febrero el rendimiento de la deuda pública, se han alcanzado, o están a punto de alcanzarse, los niveles que, en nuestra opinión, podrían justificar el aumento gradual de nuestra exposición. Mantenemos una posición próxima a la neutralidad en renta variable, y favorecemos aquellos mercados que presentan unas valoraciones más atractivas.

Aviso legal

Aviso legal

Algunos artículos pueden contener lenguaje técnico. Por esta razón, pueden no ser adecuados para lectores sin experiencia profesional en inversiones. Todos los pareceres expresados en el presente documento son los del autor en la fecha de su publicación, se basan en la información disponible y podrían sufrir cambios sin previo aviso. Los equipos individuales de gestión podrían tener opiniones diferentes y tomar otras decisiones de inversión para distintos clientes. El presente documento no constituye una recomendación de inversión. El valor de las inversiones y de las rentas que generan podría tanto bajar como subir, y es posible que el inversor no recupere su desembolso inicial. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades futuras. Es probable que la inversión en mercados emergentes o en sectores especializados o restringidos esté sujeta a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, a una mayor incertidumbre al haber menos información disponible, a una liquidez más baja o a una mayor sensibilidad a cambios en las condiciones sociales, políticas, económicas y de mercado. Algunos mercados emergentes ofrecen menos seguridad que la mayoría de los mercados desarrollados internacionales. Por este motivo, los servicios de ejecución de operaciones, liquidación y conservación en nombre de los fondos que invierten en emergentes podrían conllevar un mayor riesgo. Los activos privados son oportunidades de inversión no disponibles a través de mercados cotizados como por ejemplo las bolsas de valores de renta variable. Permiten a los inversores beneficiarse directamente a temas de inversión a largo plazo y pueden brindarles acceso a sectores especializados como infraestructura, inmobiliario, private equity y otros alternativos difícilmente disponibles a través de medios tradicionales. No obstante, los activos no cotizados requieren un examen minucioso, pues tienden a tener niveles elevados de inversión mínima y pueden ser complejos e ilíquidos.

Back to Top