Semanal de mercados: los Reyes Magos han traído carbón

Es posible que los resultados registrados por los mercados de renta variable a finales de diciembre hayan decepcionado a los inversores, pero pensamos que las perspectivas siguen siendo positivas, al menos en Estados Unidos.   

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Las expectativas de un repunte de los mercados por Navidad no se cumplieron, ya que el índice S&P 500 cayó un 3% en las últimas semanas de diciembre, al igual que lo había hecho en el mes posterior a la reelección de Donald Trump. No obstante, en el periodo de dos meses desde las elecciones de noviembre, el índice ha registrado una ganancia del 3% (véase el gráfico 1).

La razón que provocó la caída del índice en la segunda mitad del mes de diciembre fue, en gran medida, la misma que favoreció la subida previa: el crecimiento de la economía estadounidense y la inflación. El 5 de noviembre, el mercado descontó un aumento de las tasas de crecimiento e inflación, y los precios de la renta variable reflejaron un posible incremento de los beneficios empresariales.

En un primer momento, los títulos del Tesoro estadounidense no parecieron seguir el mismo patrón. Es decir, el aumento del crecimiento y de la inflación debería haber provocado un incremento del rendimiento nominal, pero el rendimiento de los títulos de deuda pública estadounidense a diez años aumentó ligeramente tras las elecciones para después caer 15 puntos básicos.

El escenario cambió por completo tras la reunión celebrada en diciembre por la Reserva Federal de Estados Unidos, donde su presidente, Jerome Powell, pareció mostrarse partidario de una política monetaria más restrictiva. Además, el «diagrama de puntos» y el Resumen de Proyecciones Económicas apuntaron a unos tipos de interés más altos que en la edición anterior. Los inversores redujeron sus expectativas sobre el número de recortes de tipos de interés en 2025 y el rendimiento de los títulos del Tesoro estadounidense subió, marcando un nivel 45 puntos básicos superior al mínimo anterior.

Los beneficios empresariales deberían volver a determinar la dirección del mercado

El efecto de esta evolución de los rendimientos en los mercados de renta variable fue el previsible, y se registraron caídas en las partes del mercado más sensibles a los tipos de interés: las small caps o empresas de pequeña capitalización, dado su mayor nivel de apalancamiento, y el sector tecnológico, ya que sus beneficios son más a largo plazo.

Ahora que los precios del mercado de renta variable han incorporado una mayor tasa de descuento, los beneficios empresariales deberían volver a convertirse en el factor determinante de la dirección futura del mercado, al menos hasta que se produzca otro cambio importante en el rendimiento de los bonos.

Si la previsión de los analistas sobre el crecimiento de los beneficios en los próximos trimestres resulta correcta, la tendencia de los precios del mercado de renta variable debería ser positiva (véase el gráfico 2). Las sólidas cifras de crecimiento de los beneficios que registran las empresas del NASDAQ (tanto si se incluyen las conocidas como «siete magníficas» como si no) reflejan el fuerte volumen de inversión que se está produciendo en el sector para desarrollar e impulsar las tecnologías de inteligencia artificial.

Para que esta inversión genere una rentabilidad adecuada, las empresas y los consumidores tendrán que estar dispuestos a pagar una cantidad importante por el uso de las herramientas desarrolladas.

En lo que respecta al índice de small caps Russell 2000, las elevadas previsiones de crecimiento de los beneficios (44%) no reflejan un gran cambio tras la reelección de Trump, ya que la tasa de crecimiento era del 40% ya antes de las elecciones. En su lugar, se prevé una recuperación tras dos años de datos decepcionantes en lo que respecta al crecimiento de los beneficios empresariales (y a los resultados del índice).

Las expectativas de los analistas para otros mercados desarrollados son más moderadas. En los mercados emergentes, se prevé un aumento del 14% de los beneficios empresariales, impulsado principalmente por el sector tecnológico, al igual que en Estados Unidos. El problema para los inversores extranjeros es que este crecimiento de los beneficios podría ser más bajo en términos de dólar, dado el escenario de fortaleza del dólar que se prevé para 2025.

Datos económicos

Los principales datos económicos que se han conocido recientemente han sido los correspondientes a los índices de gestión de compras, que mostraron en diciembre un panorama algo más optimista que el mes anterior (véase el gráfico 3).

El componente del sector servicios subió en todos los países analizados. El nivel absoluto es especialmente elevado en Estados Unidos (56,8) y en España (57,3); un nivel superior a 50 indica una expansión del sector, mientras que un nivel inferior a 50 señala una contracción. En Francia, el índice pasó de contracción a expansión ante la normalización de la economía tras la celebración de las Olimpiadas.

Gráfico 3
Los índices de gestión de compras muestran la expansión del sector servicios
Datos de diciembre y diferencia con los de noviembre

Información a 3 de enero de 2025. *Institute for Supply Management. Fuente: FactSet, BNP Paribas Asset Management.

Por su parte, el sector manufacturero continúa presentando dificultades. Todos los índices de gestión de compras reflejaron la contracción del sector, salvo los de España y China, y en China el índice solo se situó ligeramente por encima de 50. Los datos cayeron en diciembre con respecto al mes anterior en algunos países.

No es habitual que un sector de la economía se expanda y el otro se contraiga. Lo más probable es que ambos sectores acaben convergiendo. Pero es muy diferente que lo hagan porque el sector servicios se ralentiza a que lo consigan porque el sector manufacturero se recupera.

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