El gobernador de la Reserva Federal Christopher J. Waller ha desarrollado la habilidad de marcar la dirección de los mercados con sus discursos. En el más reciente de ellos, titulado «Todavía no hay prisa», señaló que los recientes datos económicos apuntan a que, en su opinión, la Reserva Federal no debería tener prisa por empezar a recortar los tipos de interés.
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En los últimos dos años, Christopher J. Waller se ha convertido en un buen barómetro de la opinión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC). Basta con repasar los títulos de los discursos que ha pronunciado en los últimos seis meses para hacerse una idea de cómo ha evolucionado la economía estadounidense.
«Algo tiene que cambiar»
El 18 de octubre de 2023, el gobernador Waller habló sobre el evidente conflicto entre la solidez mostrada por la economía estadounidense en el tercer trimestre de 2023 y el avance continuo hacia el objetivo de inflación del 2% fijado por la Reserva Federal. En su opinión, si la actividad económica no se moderaba, se detendría dicho avance hacia la reducción de la inflación.
«Algo parece estar cambiando»
Sus palabras parecieron surtir efecto. A finales de noviembre, Waller señaló que los datos económicos mostraban indicios de moderación en el cuarto trimestre de 2023, aunque la inflación seguía siendo demasiado elevada. Su discurso anticipó el posterior cambio de tendencia que marcaron las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la entidad, tras la reunión celebrada en diciembre por el Comité de Mercado Abierto, en las que sorprendió a los inversores al afirmar que el banco central estadounidense se estaba planteando recortar los tipos de interés mucho antes de lo que el mercado había previsto.
Los datos de inflación que se han registrado en el país en lo que llevamos de año parecen indicar que estas declaraciones de diciembre podrían haber sido algo prematuras. En su momento, llevaron a los mercados a iniciar 2024 descontando entre seis y siete recortes de tipos por parte de la Reserva Federal a lo largo del año. Desde entonces, estas expectativas se han revisado a la baja y apuntan a solo dos o tres recortes de tipos de interés, dado el carácter persistente que ha mostrado la inflación durante el primer trimestre.
«Mejor, imposible. Pero ¿durará?»
El gobernador Waller comenzó el año con este discurso del 16 de enero, en el que reconocía que el entorno económico en Estados Unidos parecía el idóneo: «Se prevé que el producto interior bruto (PIB) haya crecido entre el 1% y el 2% en el cuarto trimestre [la tasa anual con ajuste estacional fue del 3,4%], la tasa de desempleo se mantiene por debajo del 4% y la inflación subyacente según el índice de gastos en consumo personal (PCE) se ha mantenido próxima al 2% en los últimos seis meses. Para un macroeconomista, la situación casi no puede ser mejor».
«Todavía no hay prisa»
En su discurso más reciente del pasado 27 de marzo, el gobernador Waller señaló que, en vista de los últimos datos, la Reserva Federal debería reducir el número de recortes de tipos de interés en 2024 o incluso aplazarlos para más adelante (aunque aún sigue viendo probable que la entidad inicie el proceso este mismo año). En su opinión, serán necesarios un par de meses más de buenos datos de inflación para que la entidad pueda actuar con la confianza suficiente.
Los últimos datos apuntan a la prudencia de la Reserva Federal
Según los datos publicados el pasado 29 de marzo, tras el discurso más reciente del gobernador Waller, los precios han aumentado en febrero de forma moderada en Estados Unidos, pero el avance hacia el objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal ha sido lento.
El índice de gasto en consumo personal subió un 0,3% durante el mes. Los datos de enero se revisaron al alza para mostrar un aumento del índice del 0,4%, en lugar del 0,3% comunicado anteriormente.
En términos interanuales, el índice subió un 2,5%, tras la subida del 2,4% registrada en enero, en línea con las expectativas. Las presiones de precios están remitiendo, aunque el ritmo de desinflación se ha ralentizado.
Tras la publicación del informe, Powell señaló que estos datos no afectaban a las perspectivas de base de la Reserva Federal, pero también afirmó que, ante el sólido crecimiento de la economía estadounidense, el banco central no necesitaba apresurarse en los recortes de tipos.
A raíz de estos datos, los mercados financieros redujeron la probabilidad de que el Comité de Mercado Abierto anunciara un recorte de tipos de 25 puntos básicos ya en su próxima reunión de junio. La probabilidad apunta ahora a un 50/50. Hace dos meses, los mercados descontaban tres recortes de tipos con casi total seguridad. Por primera vez desde el pasado mes de octubre, empiezan a surgir dudas sobre la posibilidad de que la Reserva Federal anuncie un recorte de tipos antes de su reunión de julio.

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