Semanal de mercados: el excepcionalismo estadounidense

Los datos más recientes apuntan a una reducción de la inflación en Estados Unidos, aunque quizás no al ritmo al que le gustaría a la Reserva Federal. En Europa, es posible que la inflación sea demasiado baja para el Banco Central Europeo (BCE). Por su parte, en China aumentan las presiones desinflacionistas. Mires donde mires, Estados Unidos es la excepción.   

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La renta variable estadounidense, al alza  

Los mercados de renta variable estadounidense siguen estando bien orientados. El índice S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico el pasado 11 de octubre, impulsado por el repunte del sector financiero. En lo que va de año, el índice ha subido un 22%. El mercado de renta variable se enfrenta a un importante riesgo de eventos imprevistos el próximo mes, entre los que destaca la celebración de las elecciones presidenciales el 5 de noviembre.

El interés inmediato del mercado de renta variable se centra en las cifras de beneficios empresariales correspondientes al tercer trimestre. La temporada de presentación de resultados empezó bien el pasado 11 de octubre. Varios grandes bancos estadounidenses superaron las expectativas de beneficios trimestrales. El consumo se mantiene firme, y los  datos revisados apuntan a la solidez de los balances de los hogares. Los datos iniciales de beneficios empresariales se ajustan a la narrativa actual de aterrizaje suave de la economía estadounidense: ralentización del crecimiento, reducción de la inflación y ausencia de un aumento drástico del desempleo1.

Durante la segunda quincena de octubre se publicarán los resultados de otras dos terceras partes de las empresas que componen el índice S&P 500, entre las que se incluyen algunas de las grandes tecnológicas.

Por último, en la última semana del mes, la publicación de los principales datos de empleo y del sector manufacturero preparará el camino para la reunión que el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal celebrará el 7 de noviembre y donde decidirá la evolución de los tipos de interés.

La inflación estadounidense volvió a caer en septiembre

La inflación general estadounidense (IPC) cayó al 2,4% en septiembre, marcando así el sexto mes consecutivo de caídas.

Los datos reforzaron las expectativas de que la Reserva Federal recorte los tipos de interés en 25 puntos básicos en la reunión del 7 de noviembre.

Tras la publicación de los datos, los mercados descontaban que la probabilidad de que la Reserva Federal anunciara dicho recorte era de aproximadamente el 90%, frente al 80% anterior.

Pero la inflación subyacente no disminuye

La inflación subyacente, sin embargo, ha continuado superando las expectativas. El IPC que excluye los precios de los alimentos y la energía se estabilizó en el 3,3% en septiembre; el índice de gastos en consumo personal que excluye los precios de los alimentos y la energía (PCE subyacente), que es el indicador de inflación más utilizado por la Reserva Federal, subió del 2,6% al 2,7% en agosto.

En la actualidad, la inflación subyacente se mantiene prácticamente sin cambios con respecto al nivel que registraba hace un año (véase el gráfico 1).

Por el momento, los mercados de renta variable no han mostrado ninguna inquietud al respecto, quizás porque consideran que esta inestabilidad de la trayectoria bajista de la inflación es normal en un escenario de enfriamiento de la economía estadounidense y de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal.

Sin embargo, si la inflación subyacente no disminuye de aquí a final de año, la Reserva Federal podría verse obligada a reaccionar ralentizando el ritmo de recortes de tipos. En un escenario en el que el crecimiento de la economía estadounidense se mantiene por encima de la tendencia y los salarios están creciendo al 4% anual, los elevados niveles de los tipos de interés se están dejando sentir en el mercado de renta fija, en el que el rendimiento de los títulos del Tesoro estadounidense a 10 años ha aumentado hasta situarse en torno al 4,1%.

Tal y como demostraron las actas de la reunión celebrada en septiembre por el Comité de Mercado Abierto la decisión de iniciar el ciclo de recortes de tipos de interés con un recorte de 50 puntos básicos no fue unánime. Michelle Bowman se convirtió en la primera gobernadora de la Reserva Federal en disentir de la opinión general desde 2005. En su opinión, un recorte más moderado de 25 puntos básicos evitaría un aumento innecesario de la demanda.

¿Un problema de escasa inflación para el BCE?

Tras recortar el tipo de la facilidad de depósito en 25 puntos básicos en junio y septiembre, se prevé que el Banco Central Europeo (BCE) vuelva a anunciar un nuevo recorte el próximo 17 de octubre para situarlo en el 3,5%. Esa no era la previsión tras la última reunión del consejo de gobierno en septiembre, pero la debilidad del crecimiento económico de la eurozona y una caída de la inflación superior a la que anticipaba el BCE han hecho que los mercados se muestren convencidos de que la entidad volverá a recortar los tipos de interés.

Preocupa la posibilidad de que el BCE, al contrario que la Reserva Federal, tenga que enfrentarse a un nivel de inflación demasiado bajo. En septiembre, la inflación anual cayó al 1,8%, situándose así por debajo del objetivo a medio plazo del 2% fijado por la entidad por primera vez en más de tres años.

El BCE ya se ha enfrentado a un nivel excesivamente reducido de inflación en el pasado. Así, a mediados de 2021, revisó al alza su objetivo al 2%, frente al antiguo objetivo de mantener los precios en niveles cercanos, pero inferiores, a dicho porcentaje.

Con los vientos desinflacionistas que vienen de China debido a la débil demanda de los productos europeos y las competitivas exportaciones chinas, la desinflación podría seguir afectando a la eurozona. 

Se prevé una nueva contracción de la economía alemana en 2025

La economía alemana, que es la de mayor tamaño de la eurozona, se enfrenta a su primera recesión de dos años de duración desde la reunificación de 1990. La semana pasada, el gobierno alemán revisó a la baja su previsión de crecimiento para 2024 del +0,3% al -0,2%.

Robert Habeck, ministro de Economía del país, señaló que Alemania había realizado importantes avances a la hora de abordar el aumento de los costes de la energía provocado por la invasión rusa de Ucrania, pero que los problemas estructurales a largo plazo relacionados con el envejecimiento de la población, los años de escasez de inversiones en infraestructuras y la burocracia excesiva seguían afectando al crecimiento.

Habeck señaló que el actual periodo de debilidad de la economía mundial, y sobre todo la situación de la economía china, estaba afectando a Alemania en su calidad de país exportador.

Por desgracia, los últimos datos procedentes de China no parecen apuntar a una inminente mejora de las perspectivas económicas.

Aumentan las presiones deflacionistas en China

Los datos publicados el 13 de octubre mostraron un aumento interanual de la inflación de los precios al consumo del 0,4% en septiembre, inferior a la previsión de aumento del 0,6% y por debajo también del aumento del 0,6% registrado en agosto. La inflación de los precios industriales cayó al -2,8% interanual, frente a las previsiones que apuntaban a una caída del 2,6% y frente a la caída del 1,8% de agosto. Se trató de la caída más acusada de los últimos seis meses.

Esta semana, es probable que las sólidas cifras comerciales, impulsadas por las exportaciones, se vean contrarrestadas con la debilidad del PIB chino correspondiente al tercer trimestre (18 de octubre). Las cifras pondrían de manifiesto una economía a dos velocidades, en la que el exceso de capacidad impulsa la máquina exportadora, pero la demanda interna muestra una debilidad crónica provocada por la crisis del mercado inmobiliario.

Los inversores están esperando a que el gobierno dé a conocer los detalles de los planes de gasto fiscal destinados a respaldar las medidas de estímulo monetario anunciadas a finales de septiembre. Por el momento, se han sentido decepcionados por la falta de información al respecto.

El pasado 9 de octubre, la renta variable china cayó más del 7% tras diez días de subidas, ante la preocupación de los inversores por la posibilidad de que las medidas de estímulo no basten para reactivar el crecimiento. El 12 de octubre, el ministro de Economía convocó una rueda de prensa, pero no dio información sobre el volumen y el alcance del paquete de medidas de estímulo. Ahora los inversores esperan el posible anuncio de una «bazuca de estímulos» en las próximas semanas, cuando se reúna la Asamblea Popular Nacional de China.

[1] Véase, por ejemplo, A Soft Landing for the Economy: What It Means and What Data to Look At; Banco de la Reserva Federal de San Luis

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