Pese a sus buenas perspectivas y motores a largo plazo, las acciones de empresas sanitarias han mostrado debilidad en los últimos años. No obstante, la innovación continuada y nuevas aplicaciones tecnológicas en el sector podrían ayudar a reanimarlo.
Examinando un abanico de distintas perspectivas, los inversores sagaces pueden identificar oportunidades en el entorno de volatilidad y disrupción que seguramente acompañará a la revitalización del ecosistema sanitario.
Motores de mercado favorables
Tras haberse disparado durante la pandemia, el gasto global en salud disminuyó debido a niveles de existencias elevados que limitaron la demanda de productos sanitarios. Aun así, el gasto todavía alcanzó los 9,8 billones de dólares en 2022 (un 9,9% del PIB global1) y se prevé que esta cifra alcanzará los 11 billones de aquí a 20302.
Este crecimiento del gasto se ve impulsado por un motor irrefutable: el rápido envejecimiento de la población mundial. En 2030, una de cada seis personas en el mundo (1400 millones de personas en total) tendrá más de 60 años3, y se estima que el número de personas de 80 o más años de edad alcanzará los 426 millones de aquí a 20504. A medida que envejecemos aumenta la probabilidad de que suframos uno o más trastornos de salud, lo cual elevará más si cabe la demanda de productos y servicios sanitarios, y con ello el potencial de beneficio del sector salud.
De momento, sin embargo, este potencial no se ha traducido necesariamente en rentabilidades de mercado elevadas. En 2024, la subida moderada del sector se vio eclipsada por la del conjunto del mercado, sobre todo tras la victoria electoral de Donald Trump, al anticiparse recortes de financiación del programa Medicaid y cambios en la normativa sanitaria estadounidense. No obstante, varias tendencias macroeconómicas, fiscales y de mercado están brindando respaldo a las acciones sanitarias.
Históricamente, estos valores han tendido a destacar cuando los bancos centrales recortan sus tipos de interés, un ciclo que comenzó en la segunda mitad del año pasado y que se prevé continuará a lo largo de 2025. Además, la incertidumbre económica tiende a empujar a los inversores hacia el sector salud debido a su orientación defensiva, ya que la demanda de sus productos y servicios es relativamente inelástica en comparación con industrias más cíclicas. También cabe esperar un aumento de la actividad de fusiones y adquisiciones en el sector. Aunque el trasfondo de incertidumbre económica y geopolítica podría llevar a las empresas a tomarse una pausa antes de embarcarse en proyectos de cambio estructural, muchos grupos farmacéuticos se enfrentan a una ola de vencimiento de patentes a finales de esta década, con lo que necesitan profundizar sus carteras de fármacos en desarrollo mediante adquisiciones. De hecho, un 80% de los encuestados en el informe Healthcare and Life Sciences Investment Outlook de KPMG han indicado su intención de elevar su actividad de fusiones y adquisiciones en 20255. Por último, en el frente fiscal, estamos viendo una integración considerable de los sistemas sanitarios nacionales, lo cual requiere inversiones a largo plazo por parte de los gobiernos. Un ejemplo es el plan del gobierno británico de establecer un servicio de investigación central para el almacenamiento de datos sanitarios con objeto de optimizar el acceso a la información médica pública, con un gasto estimado de 600 millones de libras6.
Con todo, las perspectivas y valoraciones relativas atractivas del sector, unidas a sus características de mercado más defensivas, son argumentos de peso para invertir en esta área.
Transformación digital
Ahora mismo, la creciente demanda y unos recursos limitados ejercen una presión considerable sobre el sistema sanitario. De cara a 2025, sus líderes han destacado la necesidad de mejorar la eficiencia operativa e impulsar la productividad como un aspecto prioritario[7]. Un aspecto importante será la transición desde sistemas analógicos a un servicio más digitalizado invirtiendo en soluciones tecnológicas de vanguardia.
Los avances en inteligencia artificial (IA) ya están conduciendo a aplicaciones en el sector sanitario, facilitando capacidades adicionales y mejoras de eficiencia. La IA ya ha demostrado ser efectiva simplificando diagnósticos complejos y analizando resultados de resonancias magnéticas y tomografías computarizadas. Las tecnologías robóticas para procedimientos mínimamente invasivos permiten la estandarización de resultados quirúrgicos y tienen potencial de mejorar los resultados a largo plazo mediante el uso de IA para analizar los datos de su base instalada de instrumentos.
El internet de las cosas (IdC) también introduce una mejor atención sanitaria en nuestros hogares, además de contribuir información a las bases de datos médicas. Hoy en día, los diabéticos pueden utilizar monitores continuos de glucosa para controlar su nivel de azúcar en sangre y recibir una advertencia cuando este pasa a ser anormal. Asimismo, lentes de contacto conectadas ofrecen un método alternativo y no invasivo de gestión de la diabetes. Los inhaladores inteligentes monitorizan objetivamente, ofrecen recordatorios de medicación y tienen potencial de prevenir ataques de asma en niños. Además, aplicaciones de software que utilizan la cámara del móvil pueden medir varias constantes vitales.
A medida que se utilizan cada vez más tecnologías digitales y de IA en el sistema sanitario, los datos jugarán un papel más crítico, al permitir tratamientos más personalizados, optimizar la prestación de servicios sanitarios y mejorar los resultados para los pacientes.
Tratamientos innovadores
La innovación también está alterando para siempre el tratamiento de enfermedades y de trastornos crónicos.
La ablación por campo pulsado (PFA) es un procedimiento alternativo para tratar la fibrilación auricular (AF, el latido rápido del corazón que no se frena por sí solo). Históricamente, los médicos han tratado de combatir este trastorno aplicando radiofrecuencia (calor) o crioenergía (frío) directamente al corazón, pero estos tratamientos no son del todo seguros. La PFA es una nueva fuente de energía para ablación que ofrece una mayor eficacia sin renunciar a la seguridad. Esta tecnología no solo parece ofrecer mejores resultados clínicos, sino que también es más rápida de llevar a cabo, con lo que el número de procedimientos de AF crecerá de manera significativa.
Los fármacos inmunoconjugados (también conocidos como anticuerpos conjugados o ADC, por sus siglas inglesas) ofrecen un nuevo tipo de terapia contra el cáncer. A diferencia de los tratamientos tradicionales de quimioterapia sistémica, los ADC dirigen el fármaco directamente a las células cancerosas, mitigando la cantidad de circulación sistémica y minimizando el daño a células sanas. Las empresas biofarmacéuticas también están intentando reiniciar el sistema inmunológico de los pacientes para gestionar mejor enfermedades autoinmunes. Muchos de estos trastornos proceden de las células B de memoria del propio paciente, debido a una respuesta aprendida accidentalmente que las lleva a producir erróneamente anticuerpos que atacan los diferentes tejidos. Los inmunólogos están explorando el uso de linfocitos T modificados y anticuerpos que interactúan con ellos para agotar estas células B y restaurar el sistema inmunitario.
Tales innovaciones, y su adopción exitosa y generalizada, serán inevitablemente un importante motor de beneficios y de subida del sector en adelante.
Sacar partido a la innovación sanitaria a largo plazo
La innovación es como un tónico reconstituyente para el sector salud. Al estar menos vinculadas a los desarrollos macroeconómicos, las empresas que proporcionan estas nuevas soluciones sanitarias ofrecen características defensivas capaces de brindar un bienvenido alivio ante condiciones de mercado complicadas.
En BNP Paribas Asset Management abordamos con optimismo los retos y oportunidades a las que se enfrenta el ecosistema sanitario. Combinando disrupción tecnológica con digitalización y avances científicos, el sector va a ser escenario de una revolución a mejor en múltiples ámbitos, desde la manera en que opera hasta los tratamientos que ofrece. El equipo gestor de BNP Paribas Healthcare Innovators tiene experiencia encontrando a las empresas que liderarán esta transformación y evitando a las rezagadas. Combinando múltiples perspectivas con análisis fundamental, nos proponemos identificar a empresas con ventajas competitivas, valoraciones atractivas y una buena situación para beneficiarse del crecimiento aportado por la innovación sanitaria a largo plazo.
Ver el fondo[1] WHO Releases Global Health Expenditure Report 2024 on Universal Health Coverage Day (12 December 2024) | communitymedicine4all
[2] Future health expenditure in the BRICS countries: a forecasting analysis for 2035 – PMC
[3] Ageing and health
[4] Ageing and health
[5] 2025 KPMG Healthcare and Life Sciences Investment Outlook
[6] https://www.ft.com/content/a92834de-9207-4919-94ed-6224896b9749
[7] 2025 global health care outlook | Deloitte Insights
