Dos focos de riesgo: geopolítica e inteligencia artificial

Cuando no son las crisis geopolíticas, es la inteligencia artificial lo que sacude a los mercados, bien porque se piensa que la nueva tecnología está inmersa en una gran burbuja, bien por su potencial para afectar de manera profunda los modelos de negocio y el mercado laboral.

Aquí puedes escuchar el artículo

Las noticias de la última semana han puesto de manifiesto diferentes aspectos del poder disruptivo de la inteligencia artificial. El anuncio de nuevos aumentos del gasto de capital por parte de compañías como Alphabet, propietario de Google, apunta a una reducción de los márgenes. La creciente disponibilidad de herramientas de inteligencia artificial de código abierto favorece la reducción de los ingresos de los competidores, lo que debilita la justificación de un gasto elevado de capital. Aún resulta difícil de cuantificar el alcance del impacto que podría tener la destrucción creativa provocada por la inteligencia artificial en el mercado laboral y la demanda de los consumidores, a medida que las competencias de los profesionales van perdiendo gran parte de su valor y van eliminándose puestos de trabajo.  

La reciente irrupción de la inteligencia artificial como factor de mercado y la feroz competencia dentro del sector hacen que este tipo de sorpresas entren dentro de lo esperado (recordemos, por ejemplo, el caso de DeepSeek). Desde el verano pasado, la volatilidad del sector tecnológico ha sido el doble que la del resto del mercado.

Los analistas aún tardarán en evaluar el impacto neto de todos estos factores, y también llevará tiempo ajustar las perspectivas de beneficios empresariales, por lo que conviene actuar con prudencia a corto plazo. Casi la mitad de las compañías del índice Nasdaq 100 tienen aún que anunciar sus resultados. Si bien el crecimiento de los beneficios de estas empresas que ya han comunicado sus resultados parece sólido, con un 11% en total, ello no hace sino confirmar las expectativas, ya que los inversores ya se han acostumbrado a mayores sorpresas de signo positivo trimestre tras trimestre; en el caso del índice S&P 500, el crecimiento de los beneficios (14%) y las sorpresas (8%) son superiores a los del Nasdaq, lo que contribuye a explicar por qué las compañías no tecnológicas están superando a las tecnológicas.

Además de unos resultados decepcionantes, los directores generales de las compañías parecen mostrarse menos optimistas con respecto al futuro. Aunque se mantienen en un nivel elevado en términos históricos, la proporción de previsiones positivas por parte de las compañías se ha reducido (véase el gráfico 1).

Aunque resulta conveniente mantener la prudencia desde el punto de vista táctico, seguimos siendo optimistas desde una perspectiva estratégica. La volatilidad del sector tecnológico ha venido acompañada de una rentabilidad superior (si bien es cierto que ello no ha sido así en los últimos meses). Desde el verano pasado, la pendiente de la línea de tendencia de la rentabilidad del sector tecnológico a escala mundial es casi el doble (véase el gráfico 2).

Aunque la tasa de crecimiento de los beneficios de las compañías tecnológicas podría revisarse a la baja, es probable que siga superando a la del sector no tecnológico. En la actualidad, se espera que los beneficios del sector aumenten un 31% este año, frente al aumento de solo el 10% que se anticipa para las compañías no tecnológicas (en 2025, las tasas de crecimiento fueron del 26% y el 6% respectivamente). Esta notable diferencia hace que a las empresas no tecnológicas les resulte muy complicado superar de manera sostenible a las tecnológicas sin un deterioro significativo de las perspectivas de beneficios de estas últimas, o una compresión de sus múltiplos.

El riesgo de valoración podría ser mayor para las compañías de valor que para las tecnológicas. La puntuación z[1] del ratio precio-beneficios (PER) del índice Nasdaq 100 es 0,2, mientras que el ratio para las compañías tecnológicas en mercados emergentes se sitúa en su media a largo plazo (cero). Sin embargo, la puntuación es muy superior en algunos índices de valor. La puntuación z del ratio PER de los índices MSCI Japan y Russell 1000 Value es de 1,8. La excepción parcial es Europa, donde la puntuación se sitúa en 0,5, por encima de la media, pero no en niveles extremos.  

Los acontecimientos recientes refuerzan la importancia de la diversificación en la exposición al sector tecnológico en las distintas industrias y regiones, tanto en mercados desarrollados como emergentes. Dicha diversificación siempre es importante, pero resulta especialmente crítica dada la rapidez de los avances que se producen en el sector tecnológico. Casi cualquier empresa del sector puede verse desplazada por otras; pero lo más probable es que la empresa causante de esa disrupción también forme parte del índice. Las pérdidas registradas por una compañía deberían verse compensadas con las ganancias de otra, por lo que los beneficios totales del sector seguirían aumentando.

Riesgos de situaciones extremas

En enero, el componente manufacturero del índice estadounidense elaborado por ISM marcó 52,6 puntos, entrando así en territorio de expansión tras diez meses por debajo de los 50 puntos, lo que pone de manifiesto uno de los riesgos para las favorables perspectivas para la renta variable estadounidense entre año. El PIB ha registrado un crecimiento medio del 4,1% en los últimos dos trimestres, y el modelo de previsión GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta lo sitúa en el 4,2%, muy por encima de la tasa potencial de crecimiento a largo plazo de la economía, en torno al 1,8%. Dado que la inflación podría repuntar en los próximos meses, a medida que se vayan diluyendo los efectos del cierre del gobierno y de las condiciones meteorológicas, a la Reserva Federal podría resultarle complicado materializar los dos recortes de tipos de interés que anticipa el mercado. Mucho dependerá de la evolución del mercado laboral, en un contexto en el que se prevé que la oferta de mano de obra vaya aumentando a medida que las empresas despiden a sus trabajadores y los sustituyen por herramientas de inteligencia artificial, mientras que al mismo tiempo se va reduciendo como consecuencia de las deportaciones. El posible ajuste de los mercados de renta variable a un escenario con menos recortes de tipos de lo previsto, o incluso sin recortes de tipos por parte de la Reserva Federal, podría resultar costoso, ya que el aumento de la tasa de descuento presiona a la baja los múltiplos, sobre todo en los segmentos tecnológico y de pequeña capitalización. No obstante, una vez que el ajuste se hubiera realizado, las perspectivas de solidez del crecimiento económico y de ligero aumento de la inflación podrían favorecer nuevas ganancias en los mercados.

Datos de rendimiento/fuente de los datos: Bloomberg, FactSet, BNP Paribas Asset Management, de 5 de febrero de 2026, salvo indicación en contrario. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no constituyen indicación alguna de rentabilidades futuras.

[1] Medida del valor actual de un indicador en relación con la media a largo plazo, ajustada en función de la volatilidad. Cuanto más se aleja una puntuación z de cero, más se aleja el indicador de la media.

Aviso legal

Algunos artículos pueden contener lenguaje técnico. Por esta razón, pueden no ser adecuados para lectores sin experiencia profesional en inversiones. Todos los pareceres expresados en el presente documento son los del autor en la fecha de su publicación, se basan en la información disponible y podrían sufrir cambios sin previo aviso. Los equipos individuales de gestión podrían tener opiniones diferentes y tomar otras decisiones de inversión para distintos clientes. El presente documento no constituye una recomendación de inversión. El valor de las inversiones y de las rentas que generan podría tanto bajar como subir, y es posible que el inversor no recupere su desembolso inicial. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades futuras. Es probable que la inversión en mercados emergentes o en sectores especializados o restringidos esté sujeta a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, a una mayor incertidumbre al haber menos información disponible, a una liquidez más baja o a una mayor sensibilidad a cambios en las condiciones sociales, políticas, económicas y de mercado. Algunos mercados emergentes ofrecen menos seguridad que la mayoría de los mercados desarrollados internacionales. Por este motivo, los servicios de ejecución de operaciones, liquidación y conservación en nombre de los fondos que invierten en emergentes podrían conllevar un mayor riesgo. Los activos privados son oportunidades de inversión no disponibles a través de mercados cotizados como por ejemplo las bolsas de valores de renta variable. Permiten a los inversores beneficiarse directamente a temas de inversión a largo plazo y pueden brindarles acceso a sectores especializados como infraestructura, inmobiliario, private equity y otros alternativos difícilmente disponibles a través de medios tradicionales. No obstante, los activos no cotizados requieren un examen minucioso, pues tienden a tener niveles elevados de inversión mínima y pueden ser complejos e ilíquidos.

Back to Top