A medida que el crecimiento de la economía mundial se recupera de la crisis del COVID-19 y comienza a normalizarse, los inversores se enfrentan a interrogantes como los siguientes: ¿durante cuánto tiempo mantendremos un nivel elevado de inflación? El endurecimiento de las políticas de los bancos centrales, ¿desplazará el riesgo desde una inflación elevada a una ralentización del crecimiento? ¿Son los activos de los mercados emergentes lo suficientemente atractivos como para favorecer el regreso de los inversores extranjeros? ¿Podrá contenerse el riesgo financiero en China?
En términos generales, pensamos que el contexto continúa favoreciendo a los activos de riesgo (renta variable) frente a los instrumentos considerados refugio (renta fija), siempre que el rendimiento real se mantenga en niveles reducidos. En los mercados emergentes, la previsión de ratio precio-beneficio a 12 meses en relación con la renta variable global ha registrado su nivel más bajo en diez años, lo que parece indicar que la renta variable emergente podría resultar atractiva. La probabilidad de que el riesgo que supone la economía china cause estragos en los mercados mundiales parece pequeña.
Puedes ver nuestro vídeo mensual de asignación de activos con Daniel Morris para obtener más información sobre nuestro análisis sobre el aumento de la inflación, los factores que afectan a la reapertura de las economías, la probabilidad de que los bancos centrales comiencen a normalizar su política de tipos de interés y el momento en el que podrían hacerlo.