La solidez de los fundamentales económicos y el avance de la vacunación permiten que las perspectivas de la renta variable asiática, y en general de la renta variable global emergente, sean hoy más favorables que hace un año, señala Zhikai Chen, director de renta variable asiática.
Aquí puedes escuchar nuestro pódcast con Zhikai Chen, director de renta variable asiática, en el que nos explica por qué debemos mostrarnos prudentemente optimistas, o leer el artículo que aparece a continuación.
Son varios los factores que nos llevan a pensar que el próximo año va a ser más favorable para los mercados de renta variable asiática, tras los problemas vividos en 2021, especialmente en los mercados de los países del norte de Asia.
La recuperación parte de un nivel muy bajo
La mayoría de las economías asiáticas, al igual que muchos mercados emergentes globales, entran en 2022 en una situación muy complicada. La recuperación de muchas de estas economías se vio frenada por la aparición de la variante delta durante el verano, que provocó nuevas medidas de confinamiento y restricciones a los viajes.
Esta situación supuso un cambio de tendencia con respecto a lo que ocurrió en 2020, cuando las economías asiáticas lograron gestionar mejor la pandemia. Sin embargo, el nivel tan reducido del que parten ahora podría favorecer la recuperación, en conjunción con otros factores como la mejora de las economías familiares, que se han visto impulsadas por las medidas fiscales. También hay que tener en cuenta el efecto riqueza positivo que las medidas de estímulo fiscal y monetario han creado en muchas economías desarrolladas y el impulso a la demanda que han provocado, lo que debería tener una gran repercusión en los mercados emergentes.
En lo que respecta a la pandemia, y aunque aún hemos de valorar las posibles consecuencias de la nueva variante ómicron, esta vez las tasas de vacunación son muy superiores a las que había cuando surgió la variante delta, lo que debería limitar la necesidad de medidas drásticas de contención y, por extensión, el impacto disruptivo en las economías. Tras un comienzo lento, algunas economías como Singapur y Malasia se encuentran entre las que han vacunado ya a la gran mayoría de su población diana.
Actuación de la Reserva Federal en 2022
También hay ciertas cuestiones que son motivo de preocupación. ¿Cuáles son las perspectivas de inflación? ¿Cómo reaccionarán los bancos centrales?
En nuestra opinión, los balances de la mayoría de las economías asiáticas emergentes están bastante saneados, y muestran una mayor capacidad de resistencia que los de las economías de Europa Oriental, África y América Latina. No obstante, las perspectivas dependerán del ritmo y el alcance de las subidas de tipos de interés en Estados Unidos, especialmente tras las recientes declaraciones del presidente de la Reserva Federal sobre la inflación.
Hay dos escenarios posibles. Si el proceso de endurecimiento de la política monetaria estadounidense se enmarca en un sólido crecimiento económico del 3% al 4%, quedaría demostrada la fortaleza de la economía de Estados Unidos. El impacto sobre el crecimiento y la demanda debería ser contenido en la mayoría de las economías asiáticas, y en los mercados financieros en general, ya que las subidas de tipos se limitarían a la primera mitad de 2022.
Sin embargo, si la inflación se sitúa entre el 4% y el 5%, la actuación de la Reserva Federal podría prolongarse hasta el segundo semestre del año y los mercados reaccionarían mal.
Sea cual sea el escenario final, hay dos economías que parecen especialmente vulnerables: Indonesia y la India basan una gran parte de sus necesidades de financiación en divisas extranjeras como el dólar estadounidense, por lo que la exposición a la divisa podría aumentar sus costes de financiación en caso de subida de los tipos de interés.
Normativa y valoraciones
Otro posible problema está en la normativa del sector tecnológico. Especialmente en China, hemos visto cómo Pekín ha endurecido su normativa en diversos sectores, desde el comercio electrónico hasta las compañías de transporte de pasajeros. Todo ello ha hecho que las compañías chinas de internet coticen con un gran descuento. El riesgo normativo podría plantear ciertos interrogantes con respecto a las valoraciones de otras compañías que están entrando en el mercado, no solo en China, sino en el resto de los países asiáticos.
No obstante, esto tiene un aspecto positivo: aparte de los gigantes chinos de internet, están surgiendo otras grandes empresas fuera de China, ya que las compañías asiáticas replican los modelos de negocio de las empresas chinas en otros países como la India, Singapur e Indonesia. En estos países se está extendiendo especialmente el comercio electrónico.
Todo ello permite a los inversores acceder al mismo tipo de crecimiento estructural que hemos visto en China. También han de ser conscientes de que las valoraciones no son bajas, ya que están tratando de aprovechar el potencial de sólido crecimiento que ofrecen estos sectores.
En lo que respecta al descuento de valoración en China, pensamos que la acción normativa aún podría prolongarse algunos trimestres más, por lo que habremos de evaluar la evolución de las compañías chinas de internet con respecto a la estabilización de la normativa y sus perspectivas de crecimiento. Pensamos que el comercio electrónico va a continuar consolidándose.
Por lo tanto, en términos generales, los riesgos de la renta variable asiática y de la renta variable global emergente de cara a 2022 nos parecen manejables en el momento actual. Estas economías no tienen los recursos con los que cuentan las economías desarrolladas, por lo que el reto para las autoridades estará en equilibrar la retirada gradual de las medidas extraordinarias de estímulo fiscal. No obstante, y en términos generales, mantenemos un optimismo prudente con respecto a estos mercados.