Semanal de inversiones: otro buen mes para la renta variable

Los activos de riesgo registraron buenos resultados en agosto. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, no dijo nada en su discurso de apertura en Jackson Hole la semana pasada que sirviera para revertir esta tendencia positiva. Los reducidos rendimientos reales continúan respaldando las valoraciones en los mercados de renta variable desarrollados.     

Powell en Jackson Hole

El esperado discurso del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, en el simposio de Jackson Hole celebrado el pasado 27 de agosto fue bien recibido por los mercados financieros, ya que Powell confirmó la próxima reducción de los programas de compra de activos, pero la desvinculó de las decisiones relativas a los tipos de interés.

A continuación, señalamos los puntos más importantes del discurso de Jerome Powell:

La reducción de las compras de activos por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos ya está en camino. La secuencia del cambio podría producirse en tres etapas:  

  • En su próxima reunión del 21-22 de septiembre, el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) podría declarar que la economía está «próxima a registrar un avance significativo». Esta declaración, algo vaga, se refiere al avance económico necesario para cumplir los objetivos fijados por la Reserva Federal en lo que respecta a la inflación (2% y previsión de superar dicho nivel durante un tiempo) y el empleo (objetivo de pleno empleo). 
  • Más adelante, y siempre que el COVID no frene la recuperación del mercado laboral, el FOMC podría declarar en su reunión del 2-3 de noviembre que «se ha alcanzado un avance significativo». 
  • A partir del 1 de diciembre, el ritmo de compra de bonos por parte de la Reserva Federal se reduciría (el ritmo actual es de unos 80.000 millones de dólares en títulos del Tesoro estadounidense y de 40.000 millones en bonos de titulización hipotecaria al mes).  

A partir de ese momento, la cuestión fundamental con respecto a la reducción de las compras de activos se refiere al momento en el que esta terminará. Según la opinión de consenso del mercado, podría prolongarse hasta el verano de 2022. Tal y como se desprende del tono de su discurso, no parece que Powell tenga prisa por subir los tipos de interés, lo que, en nuestra opinión, podría alargar algo más el proceso de reducción de las compras de bonos.

En lo que respecta a la inflación, Powell continúa afirmando que la presión sobre los precios se concentra en una gama reducida de sectores, y que las expectativas salariales y de inflación no resultan preocupantes, lo que apunta a que el aumento reciente de la inflación tendrá carácter «transitorio».

El presidente de la Reserva Federal continúa viendo una fuerte demanda de trabajadores en el mercado laboral. Prevé unos sólidos datos de empleo, pero insiste en que el mercado de trabajo aún ha de recorrer un largo camino para considerarse completamente recuperado.

En la últimas semanas, los medios financieros han recogido numerosas declaraciones de algunos miembros del FOMC que pedían subidas de tipos en 2022. En su discurso, Powell se opuso a esta línea de pensamiento, alegando que: 

  • La comunicación sobre la orientación futura de la política monetaria (forward guidance) constituye una herramienta notablemente más estricta que los criterios que han de cumplirse para que la Reserva Federal comience a reducir el programa de expansión cuantitativa. 
  • Aún queda mucho por hacer para volver al pleno empleo. 
  • No se tiene la certeza de que Estados Unidos haya vuelto a una inflación tendencial del 2%. Así, el presidente de la Reserva Federal ve un riesgo significativo de que la inflación vuelva a situarse en los niveles previos al COVID-19, en torno al 1,75%, una vez que finalice la perturbación de precios registrada en las cadenas de suministro, los coches de segunda mano y los hoteles. 
  • Un endurecimiento preventivo de la política monetaria en respuesta a una inflación que resulte ser transitoria conllevaría un coste significativo, ya que reduciría el crecimiento del empleo y ralentizaría la economía de forma innecesaria.  

 

Tipos reducidos durante más tiempo

Al asegurar a los inversores que los tipos de interés estadounidenses se mantendrán en cero, posiblemente durante varios años, el presidente de la Reserva Federal favoreció la subida del mercado de renta variable estadounidense. En agosto, el índice S&P 500 subió un 2,9%, su séptima subida mensual consecutiva. El índice ha subido un 20,4% desde principios de año y ha duplicado su valor desde su nivel mínimo registrado tras el COVID, el 23 de marzo de 2020. Además, dicha subida ha sido uniforme, ya que el índice no ha registrado caídas superiores al 5% desde octubre de 2020.

Perspectivas del mercado de renta variable 

Según nuestro análisis, aunque es posible que el crecimiento de la economía mundial alcanzara su nivel máximo la pasada primavera, la posterior ralentización, que la variante delta podría agravar en el tercer trimestre, no debería suponer una amenaza para la recuperación general. A medida que va avanzando la reapertura de las economías, sigue habiendo un amplio margen para una fuerte demanda de bienes, y los datos de consumo relativos a los servicios también podrían registrar una aceleración.

Las valoraciones del mercado de renta variable se han visto favorecidas por el continuo aumento de las cifras de beneficios, superiores a lo esperado, que han continuado subiendo desde el final del primer confinamiento. Las perspectivas de beneficios siguen siendo favorables, aunque es posible que las relativas al próximo trimestre sean excesivamente optimistas. Las favorables cifras de ganancias ofrecen un apoyo crucial, y podrían permitir que los mercados de renta variable continuaran subiendo a pesar de las elevadas valoraciones de algunos índices. No pensamos que los impresionantes resultados que ha registrado el mercado de renta variable desde los niveles mínimos que vimos en marzo de 2020, o los numerosos máximos históricos que han venido registrando los índices de renta variable, constituyan factores desestabilizadores en sí mismos.

Las elevadas valoraciones de la renta variable suponen de forma implícita que los aumentos que registren los rendimientos de los bonos a largo plazo seguirán siendo limitados y produciéndose de forma ordenada. Por el momento, los bancos centrales han podido evitar que se repita la situación vivida en la primavera de 2013, cuando los rendimientos de los bonos estadounidenses registraron una fuerte subida (véase gráfico 1).

Los factores que impulsan en mayor medida los múltiplos de valoración de la renta variable son la tasa de descuento y el rendimiento real. El rendimiento real actual es bajo tanto en Estados Unidos (gráfico 1) como en Alemania (gráfico 2). Dicho rendimiento ha ido bajando durante el verano, pero un aumento brusco podría provocar una rápida bajada de las valoraciones de la renta variable.

Si deseas más información sobre las perspectivas del mercado, puedes leer nuestra asignación mensual de activos de septiembre en el siguiente enlace.


Aviso legal

Algunos artículos pueden contener lenguaje técnico. Por esta razón, pueden no ser adecuados para lectores sin experiencia profesional en inversiones. Todos los pareceres expresados en el presente documento son los del autor en la fecha de su publicación, se basan en la información disponible y podrían sufrir cambios sin previo aviso. Los equipos individuales de gestión podrían tener opiniones diferentes y tomar otras decisiones de inversión para distintos clientes. El presente documento no constituye una recomendación de inversión. El valor de las inversiones y de las rentas que generan podría tanto bajar como subir, y es posible que el inversor no recupere su desembolso inicial. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades futuras. Es probable que la inversión en mercados emergentes o en sectores especializados o restringidos esté sujeta a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, a una mayor incertidumbre al haber menos información disponible, a una liquidez más baja o a una mayor sensibilidad a cambios en las condiciones sociales, políticas, económicas y de mercado. Algunos mercados emergentes ofrecen menos seguridad que la mayoría de los mercados desarrollados internacionales. Por este motivo, los servicios de ejecución de operaciones, liquidación y conservación en nombre de los fondos que invierten en emergentes podrían conllevar un mayor riesgo. Los activos privados son oportunidades de inversión no disponibles a través de mercados cotizados como por ejemplo las bolsas de valores de renta variable. Permiten a los inversores beneficiarse directamente a temas de inversión a largo plazo y pueden brindarles acceso a sectores especializados como infraestructura, inmobiliario, private equity y otros alternativos difícilmente disponibles a través de medios tradicionales. No obstante, los activos no cotizados requieren un examen minucioso, pues tienden a tener niveles elevados de inversión mínima y pueden ser complejos e ilíquidos.

Back to Top