El Día Mundial del Reciclaje nos recuerda cómo la pandemia de COVID-19 puso de manifiesto los numerosos fallos del uso de recursos basado en el modelo lineal de «tomar, usar y tirar» y evidenció la necesidad de un enfoque más circular basado en un modelo de «reducir, rediseñar y reutilizar» para todas las partes interesadas, incluidos los inversores.
Según un estudio reciente de la Universidad de Warwick, una economía circular podría ayudar al mundo a recuperarse de la pandemia y a los distintos países a alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas.
En la actualidad, se necesitarían 1,6 planetas Tierra para producir todos los recursos renovables que utilizamos los seres humanos, lo que podría aumentar al equivalente a dos planetas de recursos renovables anuales en 2050. En pocas palabras: esta no es una trayectoria sostenible para el futuro del planeta.
Si la pandemia ha traído consigo alguna ventaja ha sido que ha llevado al mundo a replantearse los modelos de crecimiento económico, social y empresarial, con el fin de evitar el despilfarro y buscar oportunidades innovadoras y más responsables.
El modelo económico lineal ya no es viable. Se necesita un modelo de producción y consumo circular, uno basado en la prolongación de la vida de los productos, la reducción y reutilización de los residuos y el alquiler y uso compartido de los bienes y servicios (véase gráfico 1).
Gráfico 1: Cinco modelos de negocio circulares
Modelos empresariales identificados por Accenture en su análisis de más de 120 casos prácticos de empresas que están mejorando la productividad de los recursos de forma innovadora. Fuente: Accenture, ECPI, BNP Paribas Asset Management; a 30 de abril de 2019. Únicamente a efectos ilustrativos.
4,5 billones de dólares en juego
En el Foro Económico Mundial de 2020, se estimó el valor potencial de la economía circular en torno a los 4,5 billones de dólares.
La Fundación Ellen MacArthur, que trabaja para acelerar la transición a una economía circular, cree que, después del covid, «la economía circular, como instrumento para desvincular el crecimiento económico del uso de recursos y el impacto medioambiental, abre el camino a una sólida recuperación económica».
Recientemente, la fundación presentó 10 oportunidades circulares de inversión en cinco sectores clave:
- Construcción: renovación y modernización de edificios, reutilización de materiales de construcción e infraestructuras de reciclaje.
- Alimentación: herramientas que permitan a los agricultores cambiar a la producción agrícola regenerativa, infraestructuras de redistribución y valorización de excedentes alimentarios y subproductos.
- Envases plásticos: modelos de negocio innovadores de reutilización, infraestructuras de reciclaje de plásticos.
- Moda: modelo de negocio de alquiler y reventa de ropa, infraestructuras de reciclaje de prendas.
- Movilidad: sistemas de uso compartido de vehículos, infraestructuras flexibles de transporte con bajas emisiones de carbono.
Las empresas también pueden impulsar su capacidad de resistencia frente a futuras pandemias con el uso de tecnologías digitales disruptivas o herramientas de producción inteligente. Los datos masivos o big data, por ejemplo, pueden contribuir a agilizar los procesos de selección de proveedores. La computación en la nube se puede utilizar para facilitar y gestionar las relaciones con los proveedores. La automatización y el internet de las cosas pueden mejorar los procesos logísticos y de envío de productos.
Formas de avanzar hacia la economía circular
Los inversores pueden participar en la transición hacia la economía circular de muchas formas:
- Favoreciendo a las empresas especializadas en economía circular, ya se trate de empresas grandes o de compañías de nueva creación.
- Planteándose la inversión en bonos verdes y en préstamos vinculados a la sostenibilidad que integran objetivos e indicadores de rendimiento propios de la economía circular.
- Impulsando enfoques de «producto como servicio» y formas de optimizar el fin de la vida útil de los productos, por ejemplo, para los equipos de tecnología de la información.
Las empresas también han comenzado a pensar de forma circular.
- Un importante fabricante estadounidense de artículos deportivos se ha comprometido a duplicar su negocio con la mitad de impacto. Combate el despilfarro con diseños y tecnologías de producción más eficientes.
- Otra empresa cuenta con una unidad de recuperación de equipos informáticos que procesa casi 30.000 dispositivos a la semana, lo que le permite reutilizar o reciclar más del 99% de los residuos de equipos y productos que se encuentran al final de su vida útil.
- Una gran empresa especializada en la fabricación de excavadoras cuenta con programas de refabricación y reconstrucción que reducen los residuos y minimizan la necesidad de materias primas para la elaboración de nuevas piezas.
Potencial de diversificación para los inversores
Estas empresas podrían formar parte de un índice de economía circular. El índice ECPI Circular Economy Leaders Equity, formado por 50 importantes compañías, constituye un punto de acceso para los inversores que estén interesados en este enfoque.
El índice incluye empresas de cinco categorías: suministros circulares, recuperación de recursos, prolongación de la vida útil de los productos, plataformas de intercambio y productos como servicio. La variedad de sectores cubiertos permite obtener ventajas de diversificación de la inversión y participar en una importante tendencia de crecimiento futuro.
La economía circular está relacionada con la forma de producir y consumir que tiene la sociedad. Las empresas que han entendido el problema y que han puesto en marcha los cambios necesarios podrían ofrecer una ventaja competitiva sostenible y merecer la atención de los inversores.
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