«Inflación verde» – El nexo entre las políticas climáticas, el precio del petróleo y la inflación

Dada la relación entre las políticas climáticas, los precios del petróleo y la inflación y las dificultades para gestionar la inflación mediante las políticas de tipos de interés, merece la pena analizar más de cerca esta dinámica [1]. ¿Cómo pueden evolucionar las políticas climáticas, los precios del petróleo y la inflación ante las perspectivas que ofrece el petróleo? ¿Hasta qué punto están realmente vinculados los precios del petróleo y la inflación de los precios al consumo?

Una breve historia

En 1973, la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo impuso un embargo de petróleo a los países que habían apoyado a Israel durante la Guerra del Yom Kippur, incluido Estados Unidos. A raíz de dicho embargo, la inflación estadounidense, según el índice de precios al consumo, aumentó un 14% en términos interanuales. Esta situación se repitió solo seis años más tarde durante la segunda crisis del petróleo, cuando el precio del petróleo repuntó en respuesta a la revolución iraní y la inflación siguió aumentando. 

Las autoridades no pierden de vista la situación. En los últimos doce meses se ha producido el mayor aumento anualizado del petróleo crudo WTI desde 1973, y el IPC anualizado supera ya el 6%.

Aunque un aumento sostenido de la inflación no sería del todo malo, el hecho de tener que hacer frente a un ciclo inflacionista a largo plazo podría resultar complicado, ya que tal vez no sea posible aplicar en toda su extensión una de las principales herramientas para combatir la inflación, las subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales, ante el elevado endeudamiento de los sectores público y privado en Estados Unidos y en otros países.

«En el pasado, los precios de la energía solían bajar con la misma rapidez con la que subían. Pero la necesidad de intensificar la lucha contra el cambio climático puede implicar que ahora los precios de los combustibles fósiles no solo tengan que seguir siendo elevados, sino que además tengan que continuar subiendo si queremos cumplir los objetivos del acuerdo de París sobre el clima». 

Isabel Schnabel, Banco Central Europeo (BCE), enero de 2022 [2]

El petróleo no es la única materia prima que afecta a la inflación. El reciente repunte de los precios del gas natural en Europa ha provocado temores inflacionistas [3]. Por otro lado, a medida que se vaya acelerando la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono, irán aumentando los precios de muchas de las principales materias primas que se utilizan en la tecnología necesaria para ello.

Hasta la fecha, estos precios han tendido a estar relativamente desconectados del IPC, pero esto podría cambiar a medida que aumente el uso de soluciones basadas en la baja emisión de carbono. No obstante, en este artículo nos centramos en el petróleo, al que hacemos referencia a efectos ilustrativos, no exclusivos.

Oferta y demanda

Aunque son muchos los factores que influyen en los precios del petróleo, examinaremos algunos factores clave desde una perspectiva climática, en particular aquellos que podrían provocar un repunte de los precios del petróleo (y de la inflación) (véase tabla 1). 

En lo que respecta a la oferta, en la actualidad existen algunos factores que están provocando la reducción de la producción de petróleo, como la débil situación financiera de muchos productores estadounidenses de petróleo de esquisto [4], la creciente presión de los inversores sobre las compañías petroleras cotizadas para que adopten estrategias de cero emisiones netas [5] y el endurecimiento de la normativa [6]. La capacidad de producción disponible de los países de la OPEP, que se sitúa en niveles bastante elevados en comparación con la historia reciente [7], podría aliviar la presión sobre la producción.

De hecho, la Casa Blanca ha pedido a la OPEP que aumente la producción [8], lo que pone de manifiesto la importancia de la OPEP y la ausencia de otras herramientas políticas de las que dispone el gobierno de Biden para gestionar la inflación impulsada por los precios del petróleo a corto plazo. A más largo plazo, las autoridades (y también los inversores con exposición al riesgo de inflación) deberán tener en cuenta el impacto que pueden tener las decisiones políticas en los mercados del petróleo.

Una cosa está clara: para solucionar las emisiones provocadas por el petróleo se necesitarán otras medidas aparte de las que se tomen en relación con la oferta. Si la demanda no disminuye, los precios aumentarán de forma significativa. Si los responsables políticos desean evitar una inflación elevada o la aplicación de técnicas draconianas de supresión de la demanda, deben asegurarse de que los consumidores de productos derivados del petróleo, como la gasolina, el combustible para aviones, el propano y el combustible para calefacción, tengan fácil, y rápido, acceso a soluciones alternativas.

Correlación: omnipresencia del petróleo 

Otro de los factores que hay que tener en cuenta es la «integración» de los precios del petróleo en la inflación total. La creencia generalizada es que el petróleo está integrado en muchos de los productos que compramos todos los días, y por eso la inflación sigue de cerca su precio. Un análisis realizado en el año 2017 por la Reserva Federal mostró que el grado de repercusión de los precios del petróleo en la inflación general ha ido disminuyendo con el tiempo [9].

Sin embargo, un análisis más sencillo, basado simplemente en la correlación entre los cambios del IPC y los del petróleo WTI, nos indica que sigue existiendo correlación entre ambos factores, quizás incluso más que antes (véase gráfico 2).

No obstante, el petróleo es un importante factor de inflación, y lo más probable es que resulte necesario desvincular rápidamente la inflación de los precios del petróleo para aislar la economía de los fuertes repuntes inflacionistas que podrían producirse durante el proceso de transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono. 

Una de las claves puede estar en la inversión en la electrificación del transporte y en alternativas no fósiles en otros sectores dependientes del petróleo, como la producción de electricidad. Estos dos sectores representan en torno al 40% de la demanda de petróleo 10]. Será complicado lograr un equilibrio adecuado, pero no hacer nada no es una opción, dada la urgente necesidad de mitigar el cambio climático.

Oportunidades y retos para los inversores

Para los inversores, el hecho de hacer frente a nuestra dependencia del petróleo trae consigo muchos riesgos. Las empresas del sector de la energía, o de otros sectores que dependen de ella, podrían ver disminuir enormemente su valor o sufrir un aumento de los costes de suministro durante la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono.

Y las subidas de tipos de interés que pongan en marcha los bancos centrales para combatir la inflación que surge de los repuntes inesperados del precio del petróleo podrían provocar grandes pérdidas en los mercados de renta fija y renta variable. O, lo que es peor, provocar impagos que lleven a una crisis financiera impulsada por el crédito.

Aparte de la necesidad de gestionar dichos riesgos bajistas, pensamos que también hay un aspecto claramente positivo. En las próximas décadas se van a necesitar billones de dólares de capital para electrificar los sectores de la electricidad y el transporte [11], y los gobiernos van a tener que respaldar esta transición [12], lo que crea oportunidades en las siguientes áreas: 

  • Modernización de la red eléctrica y producción descentralizada de la electricidad
  • Producción y reciclaje de metales y minerales
  • Fabricación de vehículos eléctricos o de combustibles alternativos
  • Producción y distribución de biocombustibles sostenibles o hidrógeno 

Tal y como podemos ver en el gráfico 3, esta dinámica ya está en marcha en los mercados: la energía tradicional (índice MSCI World Energy Sector) se ha visto superada por la energía alternativa (índice MSCI Alternative Energy). No todos los proveedores de soluciones con bajas emisiones de carbono han ofrecido buenos resultados; en este caso se requiere una gestión activa de las inversiones. El rendimiento de nuestra estrategia de transición energética apunta a este potencial. 

*Se refiere al rendimiento del fondo BNP Paribas Energy Transition, que se menciona únicamente a efectos ilustrativos (1). Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Fuente: MSCI, BNP Paribas Asset Management, febrero de 2022.

El respaldo a la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono nunca ha sido tan importante, ya que trabajamos para reducir a la mitad las emisiones en 2030 y para alcanzar un nivel cero de emisiones netas en 2050. La inversión en empresas que ofrecen soluciones basadas en la baja emisión de carbono puede ofrecer oportunidades únicas de alfa. Además, cada uno de los dólares que se dirige hacia estas áreas ayuda también a reducir el riesgo beta que pueden provocar las perturbaciones macroeconómicas que se produzcan durante el proceso de transición. La elección para los inversores es evidente.

Notas y referencias

[1] El término «inflación verde» del título se refiere al fuerte aumento de los precios de los materiales, los minerales, etc. que se utilizan en la creación de las tecnologías renovables. Fuente: https://www.collinsdictionary.com/submission/24485/greenflation#:~:text=greenflation-,New%20Word%20Suggestion,the%20creation%20of%20renewable%20technologies  

[2] Greenflation Is a Crucial Step in the Energy Transition. Central Banks Take Note – Bloomberg  

[3] What Wild Natural Gas Prices Mean for Inflation – WSJ  

[4] U.S. oil producers on pace for most bankruptcies since last oil downturn | Reuters  Este artículo data del inicio de la crisis del coronavirus  

[5] Path to net-zero: Investor pressure on oil, gas operators to cut emissions rises | S&P Global Market Intelligence (spglobal.com)  

[6] Biden Makes Sweeping Changes to Oil and Gas Policy | Center for Strategic and International Studies (csis.org)  

[7] Energy & Financial Markets – Crudeoil – U.S. Energy Information Administration (EIA)  

[8] White House calls on OPEC to boost oil production as gas prices rise (cnbc.com)  

[9] 2017085pap.pdf (federalreserve.gov) – página 13  

[10] https://investors-corner.bnpparibas-am.com/investing/petrol-eroci-petroleum-age/  

[11] https://www.mckinsey.com/business-functions/sustainability/our-insights/the-net-zero-transition-what-it-would-cost-what-it-could-bring

[12] What is the Inevitable Policy Response? | Thought Leadership | PRI (unpri.org) 

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