Qué diferencia ha hecho un mes. “La velocidad de cambio” parece ser el tema predominante. En 2020, fuimos testigos de una de las ventas más agresivas y rápidas en la historia de los mercados de capitales, seguida de un rebote monumentalmente fuerte impulsado por la abundancia de liquidez del banco central y estímulos fiscales lanzados al sistema. En lo que va de año, es el mercado de renta fija el que ha tomado protagonismo con un agresivo aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años del 0,9% a principios de 2021 a alrededor del 1,6% en los últimos días.
Para nosotros, las grandes preguntas ahora son: (1) ¿qué sucede a continuación? y (2) ¿cuáles son las implicaciones para la inversión medioambiental y los fondos que gestionamos?
¿Qué pasará después?
Esta semana se cumplían tres días de subastas de bonos en el mercado del Tesoro estadounidense. Creemos que estas subastas podrían ser la primera señal de alerta de lo que creemos que será en última instancia un año fuerte para la renta variable y, sobre todo, una continuación del buen comportamiento de las empresas de soluciones medioambientales.
El Tesoro estadounidense subastará bonos a 3 y 10 años y bonos a 30 años. Creemos que estas subastas irán bien y que contarán con una demanda saludable por parte de los inversores después de la reciente venta en el mercado de bonos y el aumento simultáneo de su rendimiento.
Si estas subastas tienen éxito, podría reducir significativamente los rendimientos. Su avance fue el principal culpable de la extraordinaria venta que hemos visto en el NASDAQ (sensible al crecimiento y a los tipos de interés) y en los valores de empresas que ofrecían momentum en las últimas semanas. El lunes 8 de marzo, el NASDAQ cayó un 2,4%, extendiendo su caída desde su máximo del 12 de febrero a más de un 10%.
- 9 de marzo: El Tesoro de EE.UU. subastó $30.000 millones de letras a 42 días y $58.000 millones de bonos a 3 años
- 10 de marzo: El Tesoro de EE.UU. subastó $38.000 millones de bonos a 10 años.
- 11 de marzo: El Tesoro de EE.UU. subastó $24.000 millones de bonos a 30 años.
Las expectativas de inflación han aumentado – ¿Alguna reacción del banco central?
Las expectativas de inflación del mercado – con tasas de inflación implicitas de 10 años en Estados Unidos en 2,25% – son las más altas que se han registrado desde 2014. Creemos que esta subida se ha visto impulsada principalmente por el aumento de los precios de las materias primas. Este aumento de las expectativas de inflación ha impulsado a su vez los rendimientos de los bonos en un mercado estrecho con la Fed reacia a intervenir demasiado pronto para apoyar al mercado.
Los miembros del Comité de la Fed están ahora en su autoimpuesto “período de apagón mediático” antes de su reunión del 16 y 17 de marzo. La falta de comunicación de la Fed combinada con el empeoramiento de la liquidez en el mercado de bonos ha exacerbado el movimiento de los rendimientos.
Creemos firmemente que la Fed y otros grandes bancos centrales de todo el mundo no están dispuestos a poner en peligro lo que ha sido un esfuerzo histórico y coordinado de flexibilización cuantitativa para que las economías se recuperasen.
De hecho, el BCE ha intensificado el ritmo de su compra de bonos de emergencia después de que las autoridades emitieran repetidas advertencias de que la reciente subida de los rendimientos amenazaba con descarrilar la recuperación económica de la región.
¿Qué significa esto para las estrategias medioambientales?
Si, como esperamos, las subastas de bonos estadounidenses van bien, esto debería ser un buen augurio para los activos de riesgo, incluida la renta variable, sobre todo para las empresas de soluciones medioambientales cuyas acciones han caído cerca de un 40% desde enero.
Después de empezar 2021 con un posicionamiento conservador y un 10% en efectivo, aún no hemos puesto ese dinero a trabajar . El motivo es que creemos que este es “el segundo bocado que se le da a la manzana”, y que debería allanar el camino para lo que creemos que vendrá despues: fuertes rendimientos tras la sobreventa.
Muchas empresas de nuestro universo han tenido una temporada extraordinaria con informes de ganancias muy favorables. Muchas de ellas cuentan con unas elevadisimas reservas de efectivo, después de haberse aprovechado el impulso de 2020 para recaudar capital.
Nuestro valor principal en cartera cuenta con $5.000 millones en efectivo en su balance y es líder del mercado en la economía del hidrógeno de pilas de combustible, uno de los mercados de más rápido crecimiento en la actualidad.
Toc toc… la oportunidad está aquí…. este es el momento de sumar posiciones, para inversores a medio y largo plazo y para aquellos que se perdieron el rally de 2020 en empresas de soluciones medioambientales.