Invertir en crédito privado diversificado significa obtener acceso a los flujos de caja estables y la volatilidad limitada de un amplio abanico de clases de activos no cotizados, como la deuda de infraestructura e inmobiliaria comercial, los préstamos mid-market y el crédito a pymes.
Tal como explicamos en nuestras Perspectivas de inversión 2022: Sorteando los rápidos, creemos que ahora es buen momento para invertir en crédito privado. Las primas de liquidez ofrecen rentabilidades atractivas respecto a una renta variable cara y una deuda soberana poco rentable. Al mismo tiempo, la demanda de financiación ha aumentado en pleno auge de fusiones y adquisiciones, y para la infraestructura de energía y de transición digital.
No te pierdas nuestro vídeo sobre por qué la inversión en deuda privada significa financiar la economía del mañana