Las valoraciones de las empresas de energías limpias, según el índice iShares Clean Energy Index (un fondo cotizado, o ETF por sus siglas en inglés, que utilizamos como indicador del sector), han subido en torno al 16% con respecto a los mínimos registrados a principios de marzo.
Fue en ese momento cuando señalamos lo que considerábamos una gran oportunidad para nuestra estrategia de transición energética. Indicamos que la venta generalizada que registró el mercado en los meses de febrero y principios de marzo ofrecía a los inversores una gran oportunidad para aumentar sus posiciones, en un entorno de:
- Subida de los tipos de interés, ante el nerviosismo en torno a las subastas de títulos del Tesoro estadounidense y la reflación.
- Reajuste del ETF iShares Clean Energy, que podría generar nuevas entradas de flujos.
- Venta generalizada en los sectores de crecimiento / de tendencia en renta variable, ante el aumento de la pendiente de la curva de tipos estadounidense.
Sin embargo, el universo de inversión subyacente ha caído un 25% desde los máximos registrados en enero y registra un rendimiento un 26% inferior al mercado general de renta variable, por lo que pensamos que es un buen momento para que nuestra estrategia amplíe su exposición al sector de las energías limpias.

A continuación, explicamos por qué pensamos que tiene sentido aumentar en este momento la exposición a las empresas de energías limpias.
Plan de infraestructuras de Biden
El pasado 31 de marzo, el presidente Biden anunció en Pittsburg (Pensilvania) un plan de infraestructuras denominado «Plan de Empleo Estadounidense» (American Jobs Plan) que, en nuestra opinión, supone un importante avance. Pensamos que el plan podría tener un gran impacto en los mercados de renta variable, la clase de activo que más podría beneficiarse de las medidas incluidas en el plan.
«El Plan de Empleo Estadounidense constituye una inversión de 2,4 billones de dólares en infraestructuras del país, y está diseñado para mejorar la calidad de las infraestructuras, crear puestos de trabajo y superar a China. El plan destina 621.000 millones de dólares a infraestructuras de transporte, 580.000 millones al sector manufacturero estadounidense y 650.000 millones a otras iniciativas como infraestructuras hidráulicas, mejoras de la red eléctrica y banda ancha de alta velocidad».
- Energía solar y eólica: prórroga de diez años y reducción progresiva del crédito fiscal a la inversión y del crédito fiscal a la producción para la energía eólica, la energía solar y las pilas de combustible de hidrógeno. Se trata de una ampliación considerable con respecto a los dos años actualmente vigentes. Estas medidas ofrecen un gran margen de crecimiento a la energía eólica, solar y las pilas de combustible de hidrógeno: los créditos fiscales refuerzan la situación económica de estas tecnologías, ya favorable de por sí, y pueden aumentar la confianza de los clientes (y los reguladores) en las decisiones a largo plazo que favorecen el rápido crecimiento de las energías limpias.
- Almacenamiento de energía: pago directo de créditos fiscales. Esta medida ofrece un gran impulso a la tasa de crecimiento, y a los rendimientos, del segmento de almacenamiento de energía. Esta clase de activo registra la mayor tasa de crecimiento entre las tecnologías de energía limpia en las que invertimos.
- Captura y retención de carbono: tal y como se recoge en el plan de Biden, «con el fin de acelerar la captura responsable de carbono y garantizar el almacenamiento permanente, el plan del presidente Biden reforma y amplia el crédito fiscal 45Q, convirtiéndolo en un pago directo y facilitando su uso en aplicaciones industriales que resultan más difíciles de descarbonizar, en la captura directa de aire y en el acondicionamiento de centrales eléctricas existentes».
- Rumbo a una electricidad sin emisiones de carbono en 2035: creación de una red más sólida, reducción de las facturas de energía para la clase media estadounidense, mejora de la calidad del aire y de los resultados en materia de salud pública y creación de buenos puestos de trabajo, con la posibilidad de incorporarse a un sindicato. Todo ello para alcanzar una electricidad sin emisiones de carbono en 2035.
- Importantes ayudas al desarrollo de los vehículos eléctricos y a sus infraestructuras: el plan permitirá a los fabricantes estadounidenses de automóviles impulsar las cadenas de suministro nacionales en el abastecimiento de materias primas y piezas. Se reestructurarán las fábricas del país para que puedan competir a escala mundial y se ofrecerán medidas de ayuda a los trabajadores estadounidenses en la fabricación de baterías y vehículos eléctricos.
(ii) Ofrecer a los consumidores descuentos en el punto de venta e incentivos fiscales para que compren vehículos eléctricos fabricados en Estados Unidos, garantizando al mismo tiempo que estos vehículos sean asequibles para todas las familias y que sean fabricados por trabajadores con buenos empleos.
(iii) Establecer programas de subvenciones e incentivos para los gobiernos estatales y locales estadounidenses, así como en el sector privado, destinados a construir una red nacional en todo el país de 500.000 cargadores de vehículos eléctricos de aquí a 2030.
(iv) Sustituir 50.000 vehículos diésel de transporte público y electrificar al menos el 20% de la flota de autobuses escolares amarillos de Estados Unidos a través de un nuevo Programa de Autobuses Limpios para Niños de la Agencia de Protección del Medioambiente, con el apoyo del Departamento de Energía. Estas inversiones se dirigen a conseguir un objetivo del 100% de autobuses limpios, al tiempo que garantizan la formación de los trabajadores estadounidenses para operar y mantener esta infraestructura del siglo XXI.
(v) Utilizar los numerosos instrumentos de contratación pública federal para electrificar la flota federal, incluido el Servicio Postal de los Estados Unidos.
¿Subida de los tipos de interés?
Aunque la subida de tipos de interés que se ha registrado en el primer trimestre de 2021 incrementa en cierto modo el coste del capital que aplicamos a nuestros modelos de flujos de caja actuales y futuros de las empresas, lo que el mercado parece olvidar es que estos flujos de caja podrían aumentar de forma considerable. Además, los costes de las energías renovables están disminuyendo. Y más tras conocerse el contenido del Plan de Infraestructuras de Biden.
En nuestra opinión, cabe recordar que las empresas que han acudido a los mercados de renta fija para obtener financiación han tenido acceso a unos tipos de interés muy bajos, a pesar del aumento registrado por los tipos generales.
El reajuste ya casi ha finalizado
El reajuste del ETF iShares Clean Energy tuvo un gran impacto entre los inversores pasivos, que comenzaron a posicionarse en previsión de una importante entrada de nuevos flujos, ya que iba a revisarse la composición del ETF y, de hecho, a aumentar de 30 a 100 el número de componentes. La mayor parte del reajuste de posicionamientos y de la entrada de flujos ya se ha producido. El mercado está considerando la posibilidad de infraponderar las posibles incorporaciones que podrían favorecer un cambio de orientación del ETF, así como los nuevos componentes de la cartera. Los nuevos componentes se anunciaron el pasado 1 de abril. Esperamos una fuerte reacción de los mercados tras las vacaciones de Semana Santa.
Día Mundial de la Tierra, 22 de abril de 2021
Pensamos que el gobierno estadounidense aprovechará el «Día Mundial de la Tierra» para hacer públicos nuevos anuncios relacionados con su política medioambiental.
Valoraciones de las empresas de energías limpias
La venta generalizada ha creado un atractivo punto de entrada para aquellos inversores que ya tenían exposición a estas empresas, pero que estaban esperando el momento oportuno o una caída del mercado para aumentar sus posiciones. En nuestra opinión, el universo de inversión se encuentra en una posición increíblemente sólida, gracias a las múltiples subidas de calificación por parte de los analistas de ventas, unos balances más sólidos que hace un año ante el aumento de capital en 2020 y un reajuste de las valoraciones que, según el ratio actual de precio-beneficio con respecto al crecimiento, registran un descuento próximo al 50% respecto al índice Nasdaq.
En conclusión…
Pensamos que el universo de inversión en energías limpias va a conseguir salvar la diferencia de rendimiento que venía registrando en relación con los mercados en general, pudiendo llegar incluso a superarlos.
Posibles riesgos
A corto plazo, podríamos ver un cierto efecto en los mercados como consecuencia del aumento del impuesto de sociedades en Estados Unidos y la deslocalización de los beneficios. Los datos obtenidos en las reuniones que hemos mantenido con las empresas apuntan a un sólido nivel de ganancias durante el primer trimestre del año. Prevemos una cierta presión sobre la cadena de suministro en los sectores de los semiconductores y las baterías, y un elevado nivel de capacidad en las empresas como resultado de la fuerte demanda.
Dicho esto, el mercado es muy consciente de estos problemas de suministro y lo más probable es que no se vea especialmente afectado por ellos, ya que pensamos que estas limitaciones de abastecimiento podrían ir reduciéndose durante el verano.
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